Etiopía

Las parlamentarias africanas reunidas en Etiopía condenan la ablación genital femenina

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2009/Zeleman
Aregash Agegnehu, que aparece en esta fotografía con su hija, realizó operaciones de ablación genital femenina hasta que renunció a esa práctica.

Por Tezeta Tulloch

ADDIS ABEBA, Etiopía, 14 de septiembre de 2009 – Cuando Tadeletch Shanko comenzó a hablar sobre el delicado tema de la ablación genital femenina en el salón repleto de dignatarios internacionales e integrantes de la Asamblea Nacional de Etiopía, su voz era casi un susurro.

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Shanko realizó operaciones de ablación genital femenina a niñas durante 15 años tras haber sido víctima de esa práctica en su niñez con devastadoras consecuencias.

“Perdí siete de mis nueve hijos en el parto”, explicó. “Debido a las cicatrices de las lesiones que había sufrido, mis tejidos internos no eran suficientemente elásticos. Mis siete hijos e hijas murieron de asfixia en el útero”.

La concienciación pública

Shanko ya no está a favor de la ablación genital femenina como resultado de su participación en una serie de diálogos comunitarios sobre las lesiones físicas y psicológicas causadas por esa práctica.

Por el contrario, a fines del mes pasado se refirió a su historia al hablar ante las integrantes del “Grupo de mujeres del parlamento panafricano”, reunido en Addis Abeba para evaluar la situación de África en materia de ablación genital femenina y para aprender acerca de las estrategias empleadas en Etiopía y en otros países para tratar de eliminar esa práctica.

Uno de los objetivos principales de la visita consistió en cosechar apoyo parlamentario y estatal para la lucha por la eliminación de las prácticas tradicionales perniciosas, en especial la ablación genital femenina. Otro de los puntos que se trataron en la reunión fueron las modalidades para concienciar a la población acerca de la ablación genital femenina mediante el empleo de los medios de comunicación. Asimismo, se debatió acerca de la elaboración y aprobación de leyes destinadas a sancionar esa práctica y las posibles formas de colaboración entre las diversas partes interesadas.

Testimonios conmovedores

Las parlamentarias oyeron los conmovedores testimonios de hombres y mujeres cuyas vidas sufrieron los devastadores efectos de la ablación genital femenina.

Aregash Agegnehu comentó que, en su caso, la circuncisión femenina, como también se conoce a la práctica, no fue una cuestión de elección. “Me circuncidaron cuando era una niña, y mi hija corrió la misma suerte”, dijo. “Fue algo inevitable”.

Sin embargo, tras haber participado en intensos diálogos comunitarios sobre el tema, Agegnehu ha dejado de creer que la ablación genital femenina sea un componente imprescindible de la condición de la mujer.

“Cuando comencé a participar en diálogos comunitarios empecé a comprender lo perjudicial que resulta la ablación genital femenina, y ahora he cambiado de opinión”, señaló.

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La Honorable Anab Abdulkadir, Presidenta Provisional del Parlamento panafricano e diputada del Parlamento de Etiopía, fue sometida a la ablación genital cuando era niña. En la actualidad se opone abiertamente a esa práctica.

Creencias culturales

La ablación genital femenina es una práctica muy extendida entre los habitantes musulmanes y cristianos de Etiopía. Las estadísticas oficiales indican que casi tres cuartas partes de las mujeres han sido sometidas a esa operación. Pese a que la manera en que se realiza varía en gran medida según las diversas regiones, por lo general contempla la extirpación total o parcial del clítoris.

En la infibulación, el caso más extremo de ablación general femenina, se cortan los labios mayores y menores, se cose y cierra la incisión, y se deja sólo un pequeño orificio para la eliminación de la orina y la sangre menstrual.

Culturalmente predomina la creencia de que la circuncisión femenina es un requisito esencial del matrimonio y la maternidad. En muchas comunidades, las mujeres que no han sido circuncidadas no son reconocidas como tales. También existe la creencia de que la circuncisión constituye una protección contra la promiscuidad y que las mujeres que no han sido sometidas a la circuncisión tienden a ser ineptas para las labores domésticas habituales.

Según la Organización Mundial de la Salud, las mujeres que han sido sometidas a la ablación genital femenina tienen más probabilidades de sufrir esterilidad, quistes vaginales e infecciones crónicas de la vejiga y el aparato urinario. Asimismo, la ablación genital femenina aumenta el riesgo de complicaciones en el alumbramiento y de muerte de los recién nacidos. Por otra parte, se trata de una intervención que no tiene ningún beneficio comprobado desde el punto de vista de la salud.

A escala mundial, entre 100 y 140 millones de niñas y mujeres padecen las consecuencias de la ablación genital femenina. Se calcula que en África unas 92 millones de niñas mayores de 10 años y mujeres han sido sometidas a alguna forma de ablación genital femenina.

Cambios de actitud

Muchas madres temen que sus hijas no cumplirán todos los criterios para casarse o gozar de aceptación en la comunidad si no son circuncidadas. De hecho, los defensores de la ablación genital femenina aducen a menudo que se trata de una norma social de larga data. Sin embargo, se están produciendo cambios de actitud. A finales de 2008, cuatro distritos de Etiopía se han comprometido públicamente a abandonar esta práctica.

Mergieta Temesgen Ashebir es un líder religioso que emplea su influencia para abogar en contra de esta práctica e intervinó asimismo en la conferencia de parlamentarios panafricanos. “En la Biblia se dice”, según sus palabras “que la circuncisión está hecha sólo para los niños, no para las niñas. No hay ningún otro versículo que mencione nada al respecto”.

La Honobrable Anab Abdulkadir, Presidenta Provisional del Parlamento panafricano e diputada del Parlamento de Etiopía, señaló la importancia de comprender de raíz las causas de la ablación genital femenina.

“¿Quién solicita esta práctica?, preguntó. “Son los hombres. Si no la solicitaran no se ofrecería. Tenemos que … proscribir esa solicitud”.

"No son inmutables"

Ted Chaiban, Representante de UNICEF en Etiopía, habló sobre la necesidad de redoblar y coordinar los esfuerzos en pro de la eliminación de la ablación genital femenina en el continente africano.

“Hay alentadores indicios de que se trata de una práctica cada vez menos frecuente en Etiopía”, señaló el funcionario. “La misión del “Grupo de mujeres del parlamento panafricano” ofrece una importante oportunidad de catalizar y generar sinergia con respecto a las labores que se llevan a cabo en Etiopía y el resto de África con el objetivo de combatir la ablación genital femenina con más ímpetu y de manera coordinada”.

“Nuestras normas culturales no son inmutables, sino que se modifican con el correr del tiempo”, agregó la Honorable Fatima Hajaig, parlamentaria sudafricana. “Nuestro sistema de valores culturales va cambiando a medida que nosotros cambiamos. Eso de ‘en el nombre de la cultura’ me resulta inaceptable”.

La Oficina de UNICEF en Etiopía ha estado colaborando con diversos aliados en varias actividades orientadas a la eliminación de la ablación genital femenina, entre ellas la capacitación de coordinadores del diálogo comunitario y la difusión de materiales de información y educación por diferentes medios. La misión de las parlamentarias constituye la actividad más reciente en ese sentido.


 

 

Vídeo (en inglés)

28 de agosto de 2009: La corresponsal de UNICEF, Natacha Ikoli, informa sobre la misión de las parlamentarias africanas reunidas en Etiopía para tratar de eliminar la ablación genital femenina.
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