Etiopía

En Etiopía, las escuelas siguen cerradas debido a la sequía

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Abdi Mohammed, de 12 años, frente a la escuela primaria de Hadawi, que permanece cerrada debido a la sequía.

Por Andrew Heavens

GODE, Región somalí de Etiopía, 28 de junio de 2006 – A Mahad Muhumud Yussuf le gustaba ir a la escuela con su hermana mayor.
“Caminábamos juntos hasta la escuela”, recuerda el niño de 12 años. “Aprendíamos juntos. Cuando yo no sabía una respuesta, ella me la decía”.

Eso era antes de que la sequía comenzara a castigar las zonas cercanas a Gode, el bullicioso poblado donde vive Mahad, ubicado en la apartada Región somalí de Etiopía, a pocos centenares de kilómetros de la frontera con Somalia.

Debido a la sequía, la familia de Mahad comenzó a perder las ovejas y cabras de su pequeño rebaño y su fuente básica de ingresos y de alimentación fue desapareciendo. Los padres de Mahad no tuvieron más remedio que sacar a su hermana Ayan de la Escuela Primaria de Dolal y ponerla a trabajar para suplementar los ingresos de la familia.

Ayan, de 14 años, tuvo que dejar de lado sus libros escolares y sus estudios y dedicarse en cambio al arduo y aburrido trabajo de empleada doméstica. No fue la única estudiante en esa situación.

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En lugar de asistir a clases, un joven pastor conduce el rebaño familiar fuera del poblado de Gode con la esperanza de encontrar nuevas pasturas en la Región somalí de Etiopía, que sufre los efectos de una prolongada sequía.

Algunos simplemente desaparecen

Este año, unos 150 niños y niñas han abandonado sus estudios en la Escuela Primaria de Dolal, en Gode, por diversas razones que en todos los casos se relacionan con la sequía. Muchos de esos niños y niñas son hijos de pastores que debieron alejarse con su ganado en busca de mejores pastos.

A principios de mayo, ocho de las 31 escuelas de la región de Gode, que tiene unos 500.00 habitantes, habían cerrado sus puertas. Según las autoridades de educación, los demás establecimientos de enseñaza de Gode tenían tasas de deserción similares a las de la escuela de Dolal.
“Desde el comienzo de la sequía hemos visto muchos casos de deserción escolar”, dice Mahmoud Abdullahi, el Subdirector docente de la escuela de Dolal. “Algunos niños simplemente desaparecen. Otros vienen un día, pero luego no les vemos las caras por dos o tres días. La mayoría de ellos trabaja. Son limpiabotas, por ejemplo, o simplemente se dedican a buscar comida”.

Muchos de los niños y niñas que aún permanecen en la escuela sufren de cualquier manera las consecuencias de la sequía. “Cuando los estudiantes están hambrientos no pueden comprender lo que se les enseña”, señala el Sr. Abdullahi. “Lo he comprobado personalmente”.

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Mahad Muhumud Yussuf, de 12 años de edad, sigue asistiendo a la Escuela Primaria de Dolal, pero sus padres retiraron de la misma a su hermana para que trabajara como empleada doméstica.

La educación como respuesta a la sequía

Durante los primeros cuatro meses de la sequía que no sólo afecta a Etiopía sino que supera sus fronteras y castiga a todo el Cuerno de África, la respuesta de UNICEF se concentró en salvar vidas.

A tal fin, UNICEF colaboró con el establecimiento de servicios de suministro de agua de emergencia; brindó los fondos necesarios para la vacunación de más de 800.000 niños y niñas de Somalia contra el sarampión (que durante la sequía más reciente, en 2000, fue una de las principales causas de las muertes infantiles); proveyó alimentos terapéuticos a los centros médicos, y envió equipos sanitarios móviles que se desplazaron velozmente por la región.

La segunda fase de la respuesta de UNICEF, que se encuentra en pleno desarrollo, abarca diversas actividades orientadas a proteger no sólo la educación de los niños y niñas, sino también su salud, su nutrición y su acceso al agua. Entre los planes bajo consideración figura un análisis profundo del sistema de educación de la región, la asignación de fondos para la capacitación de un mayor número de docentes y el suministro de equipos y materiales de educación básica y recreación.

Mientras tanto, mediante otras iniciativas en materia de salud, nutrición y suministro de agua potable se ayudará a devolver a los pastores una cierta medida de estabilidad, lo que les dará la oportunidad de enviar a sus hijos e hijas de nuevo a la escuela.

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Mohamud Garane, Director de la Escuela Primaria de Hadawi, sentado en un aula vacía.

Problemas antes de la sequía

“El sistema de educación de la Región somalí de Etiopía tenía graves problemas aún antes de la sequía”, indicó Augustine Agu, Jefe de Educación de la Oficina de UNICEF en Etiopía. “Tenía, por ejemplo, una de las tasas de matriculación escolar más bajas del país, del orden del 21%, mientras que la tasa nacional es el 79%”.

“Además, las escuelas carecían de casi todo lo que necesitaban para funcionar adecuadamente, desde aulas, muebles y libros de texto hasta docentes calificados, instalaciones deportivas e inodoros”, continuó diciendo el Sr. Agu. “Por supuesto, la sequía empeoró la situación. En algunos casos, comunidades enteras se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a la situación de inseguridad y al derrumbe de la infraestructura social que causó el desastre natural. Los niños y niñas se fueron con sus familias y perdieron así uno de sus derechos más elementales: el derecho a la educación”.

Eso es exactamente lo que sucedió en la pequeña aldea de Hadawi, que se encuentra a una hora de distancia en automóvil al norte de Gode.
“La mayoría de los niños y niñas partió hace dos semanas”, explicó Mohamud Garane, Director de la Escuela Primaria de Hadawi. “Los docentes se fueron cuando terminaron de corregir los exámenes. Y entonces cerramos la escuela”.

De los 40 alumnos y alumnas que tenía la escuela, apenas unos 15 se quedaron merodeando el edificio abandonado de la escuela, en las afueras de la aldea. “Se fueron casi todos”, comentó Abdi Mohammed, de 12 años de edad. “Solamente se quedaron los más pobres, los que no tienen animales”.

“Yo espero volver a la escuela”, agregó. “Quiero ir a la universidad. Quiero ver el mundo”.



 

 

Vídeo (en inglés)

Dan Thomas, corresponsal de UNICEF, informa desde la Región somalí de Etiopía sobre las consecuencias que ha tenido la sequía en la educación de los niños y niñas de la región. Filmado por Efrata Belachew. Editado por Rachel Warden.
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Audio (en inglés)

Dan Thomas, corresponsal de UNICEF, informa desde la Región somalí de Etiopía sobre las labores que desarrolla la organización para salvar a miles de niños y niñas desnutridos y a sus familias. Producido por by Blue Chevigny.
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