Etiopía

Un llamamiento urgente en favor de la infancia

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© UNICEF Ethiopia/2005/Getachew
En el Centro de Salud Derara, una enfermera revisa las tarjetas de los pacientes, antes de hacerlos seguir a la sala de cuidados terapéuticos de la consulta externa.

Por Indrias Getachew y Jihun Sohn

ADDIS ABEBA, Etiopía, 12 de julio de 2005 – A pesar del reciente compromiso de los líderes del Grupo de los Ocho de duplicar la ayuda anual a África, UNICEF advierte que hay señales de fatiga de los donantes en torno al drama de la infancia de Etiopía, que sufre de malnutrición grave y se encuentra al borde de la muerte.

A medio mundo de distancia de Escocia, donde la semana pasada se llevó a cabo la Cumbre Anual del Grupo de los Ocho, en Etiopía la malnutrición y algunas enfermedades prevenibles cobran todos los años la vida de hasta medio millón de niños y niñas, o sea, más de la población total de Edinburgo, la capital de Escocia.

De acuerdo con el representante de UNICEF en Etiopía, Bjorn Ljungqvist, los principales donantes no han actuado con suficiente presteza  para suministrar los recursos que permitirían financiar un paquete de tratamientos, exámenes y otro tipo de intervenciones con la capacidad de salvar vidas.

“Una nube de escepticismo se cierne sobre África. Ese escepticismo se debe a muchos factores, desde la corrupción hasta los conflictos armados, y está afectando no solo a los donantes, sino al público general. Sin embargo, esa nube oculta el hecho de que niños y niñas inocentes están muriendo innecesariamente. Hay cosas sencillas que podemos y debemos hacer para salvar esas vidas”, dijo el señor Ljungqvist.

De conformidad con la Estrategia EOS para Promover las Intervenciones a Favor de la Supervivencia Infantil, cada seis meses se evalúa el estado nutricional de 6,8 millones de niños y niñas en 325 distritos con inseguridad alimentaria. Los niños que sufren de malnutrición aguda son admitidos en centros de tratamiento que reciben apoyo de UNICEF, y los que presentan malnutrición moderada reciben alimentación complementaria con ayuda del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

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En el Centro de Salud Derara, los niños y sus padres esperan su ración semanal de alimentos terapéuticos y complementarios.

Intervenciones para salvar vidas infantiles

Los recursos de los donantes se requieren para llevar a cabo intervenciones sencillas y económicas que pueden salvar vidas. Un ejemplo es el caso de Tesfaye, un niño de cuatro años que estaba a punto de morir en abril, cuando le diagnosticaron malnutrición aguda grave, tras un examen en el Centro de Salud Derara, en Etiopía.

“Después del examen, nos dijeron que lleváramos a nuestros hijos enfermos al centro de salud”, dijo Mulu, la madre de Tesfaye. “Yo llevé al niño porque estaba tan mal, que creí que no sobreviviría. Él permaneció allí 15 días y, cuando mejoró, lo llevé a casa. Desde entonces voy al centro de salud una vez a la semana. Ellos me entregan alimentos y jabón.

“Tesfaye ha aumentado tres kilogramos en dos meses y estoy feliz de verlo bien de salud. Él ya tiene la posibilidad de vivir”, dijo Mulu.

Las visitas semanales de Mulu y su hijo al Centro de Salud Derara forman parte de la Estrategia EOS para Promover las Intervenciones a Favor de la Supervivencia Infantil, que fue desarrollada en 2004 por UNICEF, en alianza con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Ministerio de Salud de Etiopía y otros organismos regionales de salud. El objetivo de la estrategia es beneficiar con intervenciones clave para la supervivencia infantil a los niños y las niñas más vulnerables y desvalidos del país.

Los beneficiarios de la estrategia EOS no son únicamente los menores que sufren de malnutrición. Los profesionales sanitarios aprovechan la oportunidad de examinar a los pequeños para desparasitarlos, administrar a los que tienen entre seis meses y cinco años suplementos de vitamina A y vacunar contra el sarampión a los que no han sido inmunizados previamente.

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Tesfaye, de cuatro años, sufría de malnutrición aguda grave. Pero desde que empezó a asistir al Centro de Salud Derara, ha subido tres kilogramos y actualmente goza de buena salud.

Un llamamiento urgente para reunir 42 millones de dólares

Con carácter urgente, UNICEF está apelando a los principales donantes para cubrir un déficit de 42 millones de dólares. Hace algunos meses, UNICEF Etiopía solicitó 54,7 millones de dólares para ayudar en 2005 a los niños más vulnerables del país. Esa suma incluia 15 millones de dólares para servicios de agua y saneamiento y 39,7 millones de dólares para salud y nutrición.

Infortunadamente, habiendo transcurrido ya más de medio año, la financiación correspondiente al primer llamamiento se ha quedado corta en casi 42 millones de dólares, es decir, en más del 75% de la suma que se requiere.

Las decisiones del Grupo de los Ocho

La Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman, dijo anteriormente que las decisiones del Grupo de los Ocho serán fundamentales para la salud y el bienestar de más de 1.000 millones de niños y niñas que viven en la pobreza, para los 100 millones que no tienen acceso a la escuela y para los 10,6 millones de menores de cinco años que mueren todos los años.

“Los niños y las niñas afectados por la extrema pobreza requieren nuestra ayuda, no importa dónde vivan”, dijo la señora Veneman. “Canalizar los fondos a través de organismos internacionales, como UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, permite que la ayuda llegue directamente a las comunidades, donde los niños más la necesitan”.

Si no reciben tratamiento, para fin de año habrán muerto en Etiopía hasta 170.000 niños y niñas únicamente a causa de la malnutrición aguda grave. En este momento, el país solo tiene capacidad para tratar al mismo tiempo a 5.350 menores en esas condiciones (en enero, su capacidad era de apenas 2.000 niños). Según cálculos de UNICEF, Etiopía deberá contar este año con capacidad  para tratar al mismo tiempo a 19.400 niños con malnutrición grave. Pero actualmente no existe financiación para responder a este incremento. Tampoco hay fondos para cubrir en su totalidad el programa de vacunación contra el sarampión, ni para los mosquiteros y el suministro de agua de emergencia que precisa la infancia de ese país.


 

 

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