Eritrea

El saneamiento dirigido por la comunidad ofrece grandes esperanzas en Eritrea

Imagen del UNICEF
© UNICEF Eritrea/2009
Una integrante de la comunidad muestra el funcionamiento de un ingenioso sistema de lavado de manos con el agua de un bidón.

EMBEREMI, Eritrea, 31 de diciembre de 2009 - Para alentar a las comunidades a mejorar su situación en materia de salud e higiene es necesario potenciar a los habitantes brindándoles los mensajes y medios adecuados para mejorar sus sistemas de saneamiento.

La apartada aldea de Emberemi está ubicada en una desértica región arenosa de Eritrea. En un caserío típico de la región, con unas pocas viviendas, un pequeño cercado (conocido localmente como kraal) con algunas vacas atadas a postes de madera, y en una esquina un retrete construido con arbustos.

Los aldeanos parecen acostumbrados a sus duras condiciones de vida, de las que fueron testigos los integrantes de una delegación conjunta de UNICEF y el Ministerio de Salud del país que realizó una visita a la aldea para inspeccionar la aplicación a escala local de la estrategia de saneamiento total dirigida por la comunidad.

Un proyecto prometedor

La estrategia de saneamiento total dirigida por la comunidad es un revolucionario y económico enfoque en materia de saneamiento rural, mediante el cual se brinda apoyo a las comunidades para que evalúen y analicen su situación sanitaria, tomen medidas para poner fin a la defecación al aire libre y construyan sus propias letrinas empleando materiales que pueden obtener localmente y sin depender de subsidios externos. Para 2010, el Ministerio de Salud de Eritrea se propone ayudar a unas 60.000 familias de todo el país para que abandonen la práctica de la defecación al aire libre. Para lograrlo, el Ministerio cuenta con el apoyo de UNICEF.

Según las estadísticas más recientes, sólo un 5% de la población de Eritrea dispone de acceso a instalaciones de saneamiento mejorado. La estrategia de saneamiento total dirigida por la comunidad ofrece grandes promesas y podría encaminar a Eritrea hacia el logro del objetivo de saneamiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Mejores letrinas, mejor higiene

La primera vivienda que visitó el equipo del Ministerio de Salud y UNICEF fue la de Amna Abdela Mussa, una mujer de 45 años de edad. La aldeana, que estaba lavando la ropa, interrumpió esa tarea para dar la bienvenida a los visitantes y mostrarles el nuevo baño de su casa. “Cuando escuché los mensajes del Ministerio de Salud acerca de la importancia del saneamiento, decidí construir mi propia instalación sanitaria”, explicó Mussa.

El retrete también sirve como cuarto de baño. La instalación cuenta con dos pozos externos. En un extremo de la misma hay una letrina y del otro lado un asiento para bañarse y un pozo para el agua sucia. Como medida higiénica, el baño cuenta con un pequeño bidón de agua instalado en la parte interior de la puerta. El bidón está atado a un poste de madera con una cuerda que se extiende desde la boca del mismo hasta una pequeña estaca clavada en el suelo. De esa manera, las personas que usan el baño no tienen que tocar el bidón, sino que al pisar la cuerda lo inclinan hacia adelante y el recipiente vierte agua para lavarse las manos. Junto al bidón hay una barra de jabón.

Al igual que muchos de sus compatriotas, Mussa se sumó con gran entusiasmo a la iniciativa de saneamiento total dirigida por la comunidad. En 2008 se declaró en el país la primera aldea libre de defecación al aire libre. En 2009, se puso en marcha una histórica movilización comunitaria destinada a lograr modificaciones de los comportamientos colectivos con el fin de acabar con la defecación al aire libre y la adopción de prácticas de higiene adecuadas. Hasta ahora, mediante esa iniciativa se ha logrado que 11.000 familias y 11 aldeas hayan abandonado completamente la práctica de la defecación al aire libre.

Alianzas en pro del éxito compartido

El ímpetu logrado en materia de saneamiento ambiental se debe en parte a los fondos suministrados por el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido. Según David Proudfoot, Jefe de Agua y Saneamiento de la Oficina de UNICEF en Eritrea, esa alianza tiene una importancia fundamental, ya que el futuro del proyecto depende en gran medida de que siga contando con fondos suficientes.

“Para poder mantener y aprovechar el impulso logrado es necesario seguir recibiendo fondos”, explicó Proudfoot. “De esa manera, Eritrea podrá avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia de saneamiento ambiental”.

Se calcula que unas 448.000 familias de las zonas rurales de Eritrea deberán construir y usar sus propios retretes para que el país pueda alcanzar para 2015 la meta de saneamiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Uno de los pioneros de la iniciativa de saneamiento total dirigida por la comunidad, el Dr. Kamal Kar, cree que el país tiene grandes posibilidades de lograrlo.

“Dado el grado de compromiso demostrado por su Gobierno, Eritrea tiene grandes posibilidades de convertirse en un ejemplo para el mundo”, afirmó el Dr. Kar.


 

 

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