Egipto

En un foro en Egipto se pone de relieve el problema de la trata de seres humanos

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Una niña lleva un bebé en brazos en el Marché Forum, un mercado de Adjamé ubicado en un vecindario pobre de Abiyán. El Marché Forum es uno de los mercados más grandes de Abiyán, donde centenares de niños se ganan la vida vendiendo comestibles o ayudando a los clientes a cargar sus compras.

Por Emily Meehan

NUEVA YORK, EE.UU., 30 de diciembre de 2010. Susan Bissell, Jefa de Protección infantil de UNICEF; Philippe Duamelle, Representante de UNICEF en Egipto; y Mahmoud Kabil, Embajador Regional de Buena Voluntad de UNICEF, participaron junto a 300 empresarios, dirigentes de la sociedad civil y personajes famosos, en un foro sobre el flagelo de la trata de personas celebrado en Luxor (Egipto) a principios de diciembre. En la reunión también se formularon recomendaciones sobre las posibles maneras de impedir esa práctica criminal.

“La trata de menores constituye una grave violación de los derechos de los niños y las niñas, a quienes se priva así de su infancia y bienestar, así como de la posibilidad de lograr un desarrollo pleno en la vida”, señaló Susan Bissell. “Ningún país es ajeno o inmune a la trata de personas, ya sea porque se trate de un lugar de origen, de un punto de tránsito o de un lugar de destino de las víctimas”.

En su mayoría, éstas son niñas o mujeres. Su destino más frecuente es la explotación sexual (79%), seguido por el trabajo forzado. Se calcula que el número de víctimas de la trata de personas –una actividad mundial en la que se manejan unos 32.000 millones de dólares por año– llega a los 2,5 millones.

La dura realidad de la trata de personas

En su discurso pronunciado durante el Foro de Luxor, Suzanne Mubarak, esposa del Presidente de Egipto, reconoció que su país es tanto punto de origen como de destino de las víctimas de los tratantes de personas. Ella encabeza la campaña “¡Poner fin de inmediato a la trata de personas!”, que organizó el foro en colaboración con la Iniciativa mundial de las Naciones Unidas para luchar contra la trata de personas.

Además añadió que en Egipto hay decenas de miles de niños y niñas de la calle, y que muchos de ellos son obligados a mendigar o sufren la explotación sexual. En las zonas rurales, entre tanto, es frecuente que las niñas deban abandonar sus estudios a edad temprana para contraer matrimonio. Pese a que en Egipto se aprobaron recientemente diversas enmiendas jurídicas al respecto, entre ellas, una que elevó a 18 años la edad mínima de matrimonio de las mujeres, muchas familias pobres falsifican los documentos de identidad de sus hijas menores para que se casen con hombres de mayor edad provenientes de países ricos del golfo Pérsico. En su discurso, Suzanne Mubarak anunció que Egipto redoblará los esfuerzos por garantizar el cumplimiento de las leyes y por llevar ante la justicia a los infractores.

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Una mujer joven oculta su rostro en el refugio Proshanti, un albergue para mujeres localizado en Dhaka, la capital de Bangladesh, que administra la Asociación nacional de abogadas de ese país. La joven contrajo matrimonio a los 14 años y su marido la abandonó cuando se quedó embarazada.

Entre los oradores de la conferencia también figuraron Ashton Kutcher, actor estadounidense y activista de la causa contra la trata de menores; la Princesa Matilde de Bélgica; y Jim Clancy, presentador de noticias de la cadena de televisión estadounidense CNN. Al cierre del foro, la cadena televisiva británica BBC produjo un episodio de su programa “The World Debate” que estuvo dedicado a la lucha contra la trata de seres humanos. En el mismo participó Susan Bissell, en representación de UNICEF.

Prevenir la explotación

El primer paso hacia la protección de los niños contra esa forma de esclavitud es la prevención. Es decir, la reducción de las condiciones que determinan que los niños, niñas y familias sean vulnerables a la acción de los tratantes de personas. A tal fin, UNICEF trabaja por prevenir y dar respuesta a la trata de menores en todo el mundo. En la región de Oriente Medio y África del Norte, por ejemplo, parte de esos esfuerzos está dirigida a poner fin al traslado de niños desde otros países a la península Arábiga para su empleo como jockeys en las carreras de camellos.

En el decenio de 1970, las tradicionales carreras de camellos adquirieron un carácter mucho más comercial, dando lugar al creciente uso y abuso de niños provenientes de otros países a quienes se comenzó a emplear como jinetes. Muchos de esos niños fueron remitidos por agentes en Sudán, Mauritania, Bangladesh y Pakistán con la autorización de sus progenitores, que tenían la esperanza de que sus hijos tuvieran oportunidad de ganarse la vida.

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Ibrahim Cisse, de 13 años de edad, vive y trabaja en el puerto de Conakry, la capital de Guinea. Al igual que otros niños que trabajan en el puerto, Ibrahim estiba las embarcaciones, vende productos en el mercado o lava los platos en los puestos de venta de comida. A los niños que trabajan en el puerto por lo general se les paga en alimentos. En su mayoría, se trata de huérfanos que fueron transportados por los tratantes de menores desde Freetown, capital de Sierra Leona.

UNICEF colabora con el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos para poner en práctica políticas destinadas a repatriar y reintegrar a esos niños en sus lugares de origen y para prevenir esa forma de trata de menores en el futuro.

Revertir la tendencia

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, envió al Foro de Luxor un mensaje en el que indicó que la trata de menores es un crimen que la comunidad internacional ha dejado de pasar por alto.

Este año, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó un Plan de Acción Mundial para combatir la trata de personas, e instituyó un Fondo Fiduciario Voluntario para las víctimas de la trata de personas, que financiará la ayuda humanitaria, jurídica y financiera a quienes hayan sido objeto de esa práctica criminal.

“Les ruego a los empresarios, a los representantes de la sociedad civil y a todas las personas en general que se comprometan a brindar apoyo al Fondo Fiduciario”, exhortó Yuri Fedetov, Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. “La comunidad empresaria puede desempeñar un papel muy importante con respecto a ese Fondo, de manera que me resultaría muy grato escuchar sus puntos de vista sobre el tema”.


 

 

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