Ecuador

El volcán Tungurahua continúa afectando a las comunidades cercanas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ecuador/2007/Boezio
Niños desplazados de la comunidad de Cúsua cerca del volcán Tungurahua, viven actualmente en un albergue en la población cercana de Pingue.

Por Geraldine Boezio

QUITO, ECUADOR, 20 marzo 2007 - El volcán Tungurahua, en la Sierra central de Ecuador, tuvo un nuevo episodio eruptivo al principio del mes empeorando la situación de una población ya vulnerable en las zonas aledañas.

Los pobladores de la zona ya vivían una difícil situación desde mediados de 2006 cuando el volcán incrementó su actividad y produjo una serie de daños y pérdidas en tres provincias ecuatorianas. UNICEF y otras agencias evalúan los impactos y necesidades de la población junto con instituciones gubernamentales, a fin de proveer ayuda inmediata.

Un Equipo Interagencial de Emergencia de las Naciones Unidas, conformado por PMA, OPS y UNICEF, realizó una visita al lugar del evento y constató que la caída de ceniza ha afectado los campos de algunas poblaciones, para las cuales la agricultura es su única fuente de ingresos.

Las necesidades de los desplazados

El equipo de la ONU encontró un único albergue que se mantiene desde hace ocho meses en Pingue y alberga a 38 familias (cerca de 160 personas) desplazadas de la población de Cusúa. Tres cuartos del albergue se han adecuado como escuela primaria a la cual asisten 46 niños y niñas.

Debido a que está copada la capacidad del albergue, el resto de familias desplazadas se han movilizado a la población de Pingue con amigos, familiares e incluso arrendando.

El equipo también encontró que la población de Cusúa requiere asistencia con reasentamiento, créditos para producción, alimentos y atención sanitaria hasta la reubicación. Las necesidades sanitarias se centran en la dotación de mascarillas, antihistamínicos, suero fisiológico y colirios.

Después de una reunión con los alcaldes y visitas de las zonas afectadas, la misión concluyó que, si bien no se trata de una emergencia similar a la ocurrida en  julio y agosto del 2006, es prioritaria una intervención en programas de desarrollo local en los componentes de agricultura, agua y saneamiento, salud publica, vialidad, vivienda y recuperación psicosocial de niños, niñas y adolescentes.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ecuador/2007/Boezio
Cenizas volcánicas cubren los campos de cultivo y los techos del área de Pillate cerca del Tungurahua.

Joven se recupera de lesiones

Cuando el Tungurahua hizo erupción en agosto, Frank de 16 años se convirtió en héroe. Cuando su casa en la base del volcán se llenó de ceniza hirviendo en mitad de la noche, sacó a su abuela de la casa a pesar de la gravedad de sus propias quemaduras.

Desafortunadamente la abuela de Frank no sobrevivió a las quemaduras que sufrió, pero Frank fue tratado en un hospital cercano y eventualmente fue llevado a Miami en Estados Unidos para recibir tratamiento. El muchacho se recuperó después de cuatro meses.

Frank regresó a la escuela en su comunidad aunque no ha podio volver a lo que fue su casa. “Nuestra casa fue destruida y no la hemos podido reconstruir”, dijo en una entrevista la semana pasada.

Peligros latentes

“Es muy importante tomar la amenaza del volcán Tungurahua con seriedad”, dijo Frank. “Los niños son los que sufren mas riesgos cuando el volcán está activo, su organismo es más delicado y esto los hace más vulnerables.

Ahora que el volcán se ha dormido, es urgente habilitar y mantener en buenas condiciones de funcionamiento un número de albergues suficientes para atender a la población en riesgo, en caso de que el volcán reanude una actividad extrema, como la de mediados del año pasado.

La circulación por caminos y carreteras fue otra de las preocupaciones abordadas por la misión, ya que las lluvias que se registren pueden movilizar el depósito de los flujos piroclásticos y ocasionar lahares, razón por la cual  hay que extremar cuidados en la zona.

El proceso eruptivo del volcán es de largo aliento, razón por la que la asistencia humanitaria es permanente. No ha acontecido la erupción principal.

Blue Chevigny contribuyó a esta historia desde Nueva York.


 

 

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