República Democrática del Congo

La ayuda a los ex niños soldados: Una inversión en el futuro de la República Democrática del Congo

Imagen del UNICEF
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Años después de haber sido secuestrado por un grupo miliciano en el huerto de su familia, Simon (nombre ficticio) ha vuelto a descubrir sus aptitudes para la agricultura.

Por Bent Jorgen Perlmutt

Diez años después que las Naciones Unidas dieran a conocer el histórico informe de Graça Machel sobre los niños y niñas afectados por los conflictos armados, se han producido profundos cambios en el contexto de los conflictos. Debido a ello, el Informe Machel es sometido a un examen estratégico con vistas a adecuarlo a las necesidades y circunstancias de los próximos 10 años. A continuación, el primero de una serie de artículos referidos a ese importante examen, “Machel + 10”.

GOMA, República Democrática del Congo, 2 de octubre de 2007 – A Simon, un niño de 15 años de edad, siempre lo gustó cultivar la tierra en la granja de su familia, localizada en el territorio Masisi, en la región oriental de la República Democrática del Congo. Pero cuando Simon tenía 10 años, fue secuestrado por milicianos del grupo Rassemblement Congolais pour la Démocratie (RCD) que durante varios años le obligaron a combatir en la primera línea de fuego en muchas batallas y a saquear aldeas para sobrevivir.

Tras varios intentos frustrados de fuga, Simon (nombre ficticio) logró refugiarse en el Centre de Transit et Orientation (CTO), una institución dedicada a la reintegración de los niños y niñas que pasaron por las filas de las agrupaciones armadas. El CTO, que recibe apoyo de UNICEF, cuenta con unos 30 docentes, mentores, asesores y funcionarios administrativos. El Centro se dedica a reunir a esos niños y niñas con sus familias y comunidades.

Al llegar al Centro, Simon se sumó a otros 70 niños que habían pertenecido a milicias diversas. Durante seis meses aprendió a leer y a escribir, además de adquirir conocimientos de carpintería y agricultura. También aprendió a vivir normalmente en la sociedad y ha convivir pacíficamente con otros niños con quienes había combatido en los campos de batalla.

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Pese a que Simon se ha reunido con su familia y ha aprendido carpintería, muchos otros ex niños soldados no han regresado aún con sus familias debido al peligro de ser reclutados nuevamente por los grupos armados.

Ayuda a las comunidades

El reclutamiemto de menores es uno de los principales motivos de preocupación de las organizaciones humanitarias que prestan servicios en la República Democrática del Congo. En los últimos años, UNICEF ha logrado importantes avances orientados a la eliminación de esa práctica. Asimismo, y de conformidad con los Principios de París que aprobaron este año más de 60 naciones, UNICEF trabaja en pro de la asignación de recursos a estas jóvenes víctimas de la violencia.

Hasta la fecha, en la República Democrática del Congo se ha logrado desmovilizar de las filas de los grupos de milicianos a más de 8.000 niños, que con ayuda de varios programas similares al CTO se reintegraron en la sociedad.

Sin embargo, un examen reciente del histórico estudio de Machel sobre las consecuencias de los conflictos armados en la niñez demuestra que para tener éxito en materia de rehabilitación y reintegración de los niños soldados es necesario realizar mayores esfuerzos.

“Para reintegrar a los niños es necesario trabajar con la totalidad del sistema”, explica la Sra. Radhika Coomaraswamy, Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados. “No alcanza con darles dinero en efectivo o aptitudes para la educación. El proceso debe estar orientado a toda la comunidad”.

“Cuando se educa a los ex niños soldados y se les brinda los medios para ganarse la vida”, añade la funcionaria, “no sólo se ayuda al niño sino a toda la comunidad a la que se sumará ese niño”.

Una reunión incierta

Cuando Simon estuvo listo para abandonar el CTO, UNICEF lo llevó a su aldea para que se reuniera con su familia. Sus padres estaban alborozados, porque creían que Simon había muerto. En la actualidad, el niño trabaja en la granja con su padre y fue aceptado como aprendiz de un carpintero de la zona.

Pese a que los padres de Simon están felices de que su hijo haya regresado, temen por su seguridad, ya que los milicianos de RCD han regresado varias veces a la aldea y han secuestrado niños. En semanas recientes, cientos de niños y jóvenes han sido reclutados o vueltos a reclutar en las zonas del país donde la situación es más volátil.

En realidad, el estado de cosas es tan grave que UNICEF ha suspendido las operaciones de reunión de niños con sus familias en las aldeas donde se producen hechos armados y nuevos casos de reclutamiento o secuestro de niños.


 

 

Vídeo (en inglés)

2 de octubre de 2007:
Elizabeth Kiem, corresponsal de UNICEF, cuenta la historia de un niño soldado congolés que regresó con su familia.

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