Côte d'Ivoire

Ayuda a las familias desplazadas de Côte d’Ivoire afectadas por la crisis nacional

Imagen del UNICEF
© UNICEF Côte d’Ivoire/2011/Slavin
Miles de personas desplazadas, en su mayoría niños, niñas y mujeres, buscan refugio y asistencia en una misión católica de Duékoué, en Côte d’Ivoire.

Por Patrick Slavin

DUÉKOUÉ, Côte d’Ivoire, 19 de enero de 2011. En una región de esta nación de África occidental con una larga historia de graves tensiones étnicas, unos 15.000 habitantes, en su mayoría niños, niñas y mujeres, buscan refugio y protección en una misión católica donde ya se vive en condiciones de hacinamiento.

Prácticamente todas esas personas desplazadas huyeron de sus hogares como consecuencia de los violentos enfrentamientos que se desataron a principios de mes en el marco de una crisis nacional que afecta a Côte d’Ivoire desde las elecciones de noviembre.

“UNICEF ha prestado ayuda a las personas desplazadas desde el comienzo de la crisis y ha cruzando los controles militares en las carreteras para distribuir ayuda y suministros que han salvado muchas vidas en las comunidades más vulnerables”, afirma Sylvie Dossou, Oficial encargada de las operaciones de UNICEF en Côte d’Ivoire. “El personal de UNICEF y sus aliados han desempeñado sus funciones en la primera línea de batalla de esta crisis y han salvado muchas vidas jóvenes”.

Labores de socorro en los campamentos

Debido a que durante los recientes episodios de violencia se saqueó e incendió un gran número de hogares, muchas de las familias desplazadas han perdido prácticamente todas sus pertenencias.

“UNICEF suministra mantas, colchonetas, mosquiteros tratados con insecticida y galletas de alto contenido proteínico, además de llevar a cabo las labores necesarias para reunir a los niños y niñas que quedaron separados con sus familiares”, apunta el Dr. Eli Ramamonjisoa, que dirige las labores del equipo de UNICEF en Man.

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© UNICEF Côte d’Ivoire/2011/Slavin
Un grupo de niños en un puesto de distribución de suministros de emergencia de UNICEF en la localidad de Duékoué, en Côte d’Ivoire. Se trata de niños cuyos hogares fueron incendiados o saqueados durante los recientes episodios de violencia.

Ese equipo supervisa las labores de socorro en los campamentos de desplazados de Danané, Duékoué y Man, tres localidades de la región occidental de Côte d’Ivoire. La semana pasada, por ejemplo, UNICEF instaló en el campamento de Man un tanque cisterna de 5.000 litros de capacidad para el almacenamiento del agua que requerían con urgencia los desplazados.

Niños y mujeres vulnerables

“Sin embargo, queda mucho por hacer”, comenta el Dr. Ramamonjisoa, que agrega que pronto comenzarán las actividades de educación y recreación, además de los servicios de orientación psicológica para quienes hayan sufrido traumas y los cursos de educación y concienciación sobre el VIH, el SIDA y la violencia por razones de género. “Debido a que muchos niños, niñas y mujeres se ven obligados a dormir al aire libre, o hacinados en el interior de una iglesia”, añade el Dr. Ramamonjisoa, “quedan expuestos a graves amenazas”.

Como parte de su respuesta humanitaria, UNICEF suministró la semana pasada a 191 familias de  Duékoué unas 1.000 pastillas Aquatab, que alcanzan para purificar 50.000 litros de agua para el consumo.

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© UNICEF Côte d’Ivoire/2011/Slavin
Soumahoro, de 18 años de edad, tiene esperanzas de que su escuela vuelva a abrir pronto sus puertas. Muchos centros de enseñanza de Côte d’Ivoire permanecen cerrados debido a la crisis política.

Muchas familias recibieron también cubos de agua y jabón. Entre ellas figuraron 28 familias cuyos hogares fueron incendiados y que ahora se refugian en una iglesia y en una escuela en la que, por ahora, no se pueden dictar clases. El jabón y el agua potable son elementos esenciales para proteger a los niños y jóvenes del cólera y la deshidratación diarreica, dos de las principales causas de mortalidad infantil.

Aulas cerradas

Uno de los aspectos menos difundidos de la crisis postelectoral de este país es que muchas escuelas permanecen cerradas desde las elecciones de noviembre. Muchos maestros y funcionarios de educación no han vuelto a trabajar desde que la coalición que brinda apoyo a Alassane Ouattara realizó un llamamiento a la desobediencia civil, de manera que en 9 de las 19 regiones en que se divide el país muchas escuelas no han vuelto a abrir sus puertas.

“Mi escuela está cerrada debido a la crisis”, comenta Soumahoro, un joven de 18 años que normalmente estudia en el Collège Professionel Jean Glaou, en Duékoué. La familia de Soumahoro recibió recientemente de UNICEF y la Cruz Roja pastillas de purificación del agua, jabón y un cubo de 15 litros de capacidad.

Cuando se le pregunta a Soumahoro cuándo le gustaría que su escuela volviera a abrir sus puertas, el joven responde con dos breves palabras: “El lunes”.


 

 

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