China

Espacios acogedores para los niños construidos tras el terremoto en la provincia de Sichuan

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
UNICEF y el Gobierno de China han establecido 40 centros acogedores para los niños en las zonas de la provincia de Sichuan que resultaron afectadas por el terremoto del año pasado.

Por Steve Nettleton

LEIGU, China, 18 de mayo de 2009 – En un centro de reasentamiento de una de las zonas de la provincia de Sichuan más castigadas por el terremoto de 2008, Doudou, una niña de seis años de edad, se pasa el día montando en bicicleta, cantando y jugando con otros niños. Para ella, la recuperación fue un proceso arduo y prolongado.

Doudou perdió a su madre y a su padre durante el terremoto que estremeció la región en mayo de 2008, y desde entonces vive al cuidado de su abuelo.

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“El terremoto destruyó todas las pertenencias de nuestra familia”, explica el abuelo. “En aquel entonces, Doudou extrañaba mucho a sus padres. No quería comer, y cuando la acostaba de noche lloraba porque quería verlos”.

Cuando Doudou comenzó a asistir a un centro especializado para niños que se inauguró cerca de su hogar, la niña comenzó a cantar y jugar con otros niños y niñas y a sentirse mejor. Se trata de uno de los 40 centros acogedores para los niños que UNICEF y el Gobierno de China establecieron en la zona afectada por el terremoto. En los centros, los niños y niñas disponen de ámbitos seguros y protectores donde pueden relacionarse, interactuar y desarrollarse por medio de juegos y expresión creativa.

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En diversas partes de la provincia china de Sichuan aún se viven las consecuencias del terremoto de 2008.

La recuperación y el apoyo a los supervivientes

Las familias de la región continúan sufriendo las consecuencias del seismo del año pasado. El objetivo de la iniciativa de espacios acogedores para los niños consiste en brindarles el apoyo psicológico y emocional que necesitan para recuperarse del trauma que sufrieron y prepararse para comenzar una nueva vida.

Tanto los padres como los maestros coinciden en que el comportamiento de los niños ha cambiado considerablemente durante el año pasado. Tang Xiaoping, la directora del centro especializado del municipio de Feishui, afirma que el progreso emocional de los niños se refleja en los dibujos que han estado haciendo desde poco después del desastre natural.

 “Lo primero que hicimos fue pedirles que dibujaran lo que se les ocurriera en el momento”, comenta la educadora. “Un niño, por ejemplo, dibujó un bote volcado y una niña dibujó edificios que se derrumbaban y gente corriendo por las calles. Este año, en cambio, los dibujos muestran globos de vivos colores y rostros sonrientes”.

Los espacios acogedores no sólo brindan apoyo emocional a los niños sino que también ayudan a algunas personas adultas como He Liping, que perdió a una hija durante el terremoto.

“Tras la muerte de mi hija, me sentí profundamente triste durante un par de meses”, dice la Sra. He, que preside la filial de Leigu de la Federación de Mujeres de China. “Pero desde que comencé a trabajar aquí estoy rodeada de niños todos los días. Eso me hace feliz. Cuando los veo a ellos, es como si viera a mi hija”.


 

 

Vídeo (en inglés)

El corresponsal de UNICEF, Steve Nettleton, informa sobre una iniciativa de espacios acogedores para los niños en la provincia de Sichuan.
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