China

La normalización de las vidas de los niños afectados por el terremoto

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© UNICEF/HQ08-0626/Dean
Los alumnos de la Escuela Primaria Central de Danjing Shan, localizada en el Condado de Pengzhou, en China, esperan el inicio de la jornada escolar. UNICEF donará un sistema de depuración del agua a esta escuela provisional.

Por Xin Xu

PREFECTURA DE LONGNAN, China, 20 de junio de 2008 – Inclinado sobre un pequeño escritorio,  Zhang Ziwen, un estudiante de siete años de edad, hizo sus tareas escolares en una tienda de campaña instalada cerca del río Bailongjiang.

“Yo vivía en el pueblo con mi familia”, dice Zhang, “pero ya no podemos vivir en nuestra casa”.

Antes del terremoto que sacudió la región en mayo, Zhang iba a la escuela de lunes a viernes en horario completo, pero desde ese desastre natural se ha convertido en uno de los 518.000 alumnos y alumnas de la Prefectura de Longnan que van a clase de manera limitada en tiendas de campañas o aulas prefabricadas.

Solo deseo ir a la escuela

“Todavía tengo miedo de los remezones”, agrega el niño. “En la tienda de campaña en que dormimos no hay electricidad y me pican mucho los mosquitos. Me gustaría poder ir a la escuela todos los días, como antes”.

La Prefectura de Longnan, que está ubicada a unos 200 km del epicentro del terremoto, en la provincia de Sichuan, fue la zona de la provincia de Gansu donde el sismo se sintió con más intensidad. Allí, el terremoto provocó daños a más de 2.960 escuelas.

Debido a que en esta provincia los estudiantes regresan a almorzar a sus hogares al mediodía, cuando se produjo el terremoto la mayoría de los niños y niñas no se encontraba aún de regreso en las escuelas. Debido a ello, el número de bajas fue menor que en Sichuan.

Sin embargo, pocas viviendas quedaron en condiciones de ser habitadas y prácticamente todos los niños y niñas viven con sus familias en refugios improvisados, y en algunos casos al aire libre, a la vera del río.

Imagen del UNICEF
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Yang Zhenbo, Especialista en Agua y Saneamiento de UNICEF, se reúne con los alumnos y el personal de la Escuela Primaria Central de Danjing Shan, en el Condado de Pengzhou.

La vida en una tienda de campaña

Hasta la semana pasada, en la Prefectura de Longnan unos 1,8 millones de personas desplazadas  vivían en condiciones precarias, a la merced de las violentas lluvias y las elevadas temperaturas veraniegas.

En el Distrito de Wudu, sólo está permitido residir en la primera o segunda planta de los edificios que quedaron en pie debido a que las frecuentes sacudidas fracturan cada vez más las paredes y estructuras de las construcciones.

A escasa distancia del río, una mujer excava una zanja para drenar el agua de lluvia que anega la tienda de campaña donde se alberga.

“Llovió sin parar toda la noche”, explica. “La lluvia inundó la carpa y la corriente se llevó nuestros zapatos. Además, las mantas y ropa de cama están empapadas. Nos pasamos toda la noche de pie, con los niños en brazos para protegerlos del agua, esperando que amaneciera. Lo que quiero es una tienda de campaña impermeable”.

Más ayuda para las escuelas

Pese a que se han reanudado las clases, que se dictan en tiendas de campañas y aulas prefabricadas, los niños tienen dificultades para estudiar.

 “Los alumnos no pueden concentrarse tanto en sus estudios porque al atardecer hace mucho calor”, explica Zhang Haiping, Director de la Escuela Secundaria de Wudu Chengguan. “Y no les podemos dar recreos ni clases de deportes porque hemos instalado aulas prefabricadas en el patio”.

A medida que más alumnos y alumnas regresan a clases, también se complica la situación sanitaria.

“El retrete ha sufrido graves daños debido al terremoto y podría derrumbarse en cualquier momento debido a las sacudidas”, dice Mao Zhongrui, Director de la Escuela Primaria de Houqu. “Sin embargo, nos vemos obligados a seguir usándolo”.

Cambios en las vidas de los niños

El terremoto ha afectado profundamente la vida de muchos niños. Dos alumnos de la escuela primaria de Bikou perdieron la vida cuando el sismo provocó el derrumbe del establecimiento. Los 1.300 alumnos de la escuela estudian ahora en aulas prefabricadas.

“Las vidas de estos niños han sufrido cambios dramáticos debido al terremoto”, explica un profesor de inglés de quinto grado. “Ahora, todos los alumnos y alumnas viven en tiendas de campaña, y el 50% de nuestro estudiantado no ha regresado a clases”.


 

 

Vídeo (en inglés)

20 de junio de 2008:
Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre la manera en que el organismo internacional colabora con el regreso a las aulas de los niños y niñas afectados por el reciente terremoto en China.
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