Chile

Chile: seis meses después del terremoto

UNICEF y sus aliados todavía trabajan para contrarrestar los efectos del seísmo de magnitud 8,8 ocurrido en Febrero.

TALCAHUANO, Chile, 27 de agosto de 2010 – Jessica, de 12 años de edad, solía vivir en Santa Clara, uno de los muchos barrios de la ciudad costera de Talcahuano. Sin emabrgo, su casa quedó destruida tras el terremoto ocurrido hace seis meses y en consecuencia su familia tuvo que ser desplazada.

VÍDEO: El corresponsal de UNICEF, Eduardo Cure, informa acerca de las labores de UNICEF para ayudar a la infancia de Chile en su recuperación del catastrófico terremoto acaecido en febrero.

 

El 27 de febrero de 2010, un seísmo de magnitud 8,8 sacudió la región central de Chile durante casi tres minutos. Le siguió un potente maremoto que arrasó vecindarios enteros y afectó a aproximadamente dos millones de personas: más del 10% de la población del país.

Destrucción en masa

El seísmo fue el segundo de mayor intensidad registrado en Chile y uno de los 10 más violentos de todo el mundo según las estadísticas. Un gran número de ciudades de las regiones costeras de Maule y Biobío quedaron completamente destruidas. Al día siguiente del desastre, las fuentes oficiales estimaron que más de 500.000 hogares quedaron destrozados y miles más deteriorados.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Chile/2010
Jessica, de 12 de edad, apunta hacia donde solía asentarse su hogar en Talcahuano, una ciudad de la costa chilena.

Testigos oculares informaron que las olas del maremoto alcanzaron los 10 metros de altura.

Hoy, lo único que queda de la casa de Jessica son los azulejos. Al igual que otras muchas personas, Jessica y su familia tuvieron que ser reubicados en un campamento a mayor altitud. Viven en una mediagua, una choza de madera que ofrece cobijo a las familias durante las emergencias.

Aprender a adaptarse

Inmediatamente después del terremoto, UNICEF y sus aliados colaboraron con el Gobierno de Chile para prestar asistencia para cubrir las necesidades básicas de niños, niñas y familias. Se ha lanzado una campaña de educación pública para ayudar a la protección de la infancia que sufre el trauma del terremoto, y que ayudará en la capacitación de 3.000 educadores y profesionales de la atención infantil para trabajar con niños que sufren el estrés posterior al desastre.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Chile/2010
Jessica (izq.), de 12 años de edad, posa junto a su maestra Maria Eugenia Lara en el lugar donde se sitúa el devastado vecindario de Santa Clara de Talcahuano, Chile.

A pesar de la destrucción, la vida continúa en Talcahuano. Se han reabierto escuelas en condiciones de seguridad y para albergar a alumnos como Jessica que se vieron desplazados de sus propias aulas.

Jessica sigue siendo la primera de la case pese que tuvo que cambiar de escuela.

“Empiezo a adaptarme al lugar en el que vivo ahora”, dijo.


 

 

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