Chad

Pese a los desafíos, UNICEF continúa ejerciendo presión para lograr la liberación de los niños soldados

Imagen del UNICEF: Chad, Child soldiers
© UNICEF Chad/2007
Dos niños caminan por una calle de Guereda, en Chad. El reclutamiento y empleo como soldados de los niños y niñas menores de 15 años constituye un crimen de guerra.

Por Cornelia Walther

NYAMENA, Chad, 29 de abril de 2009 – Abraham, de 13 años de edad, es un niño ex combatiente que fue desmovilizado en 2007. Sus grandes ojos pardos denuncian su corta edad. Se trata de ojos que han visto mucho más de lo que debería haber visto un niño tan joven.

“Me uní a los rebeldes porque no podía seguir tolerando la injusticia”, recuerda Abraham. “Cuando mi aldea fue atacada, mi familia lo perdió todo. Nuestras pertenencias… nuestro orgullo… Violaron a mi hermana ante mis propios ojos”.

En la actualidad, Abraham recibe ayuda de un centro de transición y orientación ubicado en Yamena que cuenta con el respaldo de UNICEF y CARE, una organización aliada. En esos centros se brinda orientación a los ex niños soldados para que puedan regresar a sus comunidades y reanudar normalmente sus vidas.

Ayuda de los centros de transición

UNICEF y sus aliados brindan apoyo a los centros de transición y orientación que ayudan durante las etapas iniciales de su recuperación a los niños y niñas previamente involucrados en conflictos armados. Los niños alojados en los centros reciben alimentos, atención de la salud y apoyo psicosocial, además de educación y capacitación laboral.

Hachim es un niño de 14 años de edad que se integró en la escuela de la localidad poco después de llegar al Centro.

“Cuando termine mis estudios quiero ser maestro en mi aldea”, dice Hachim. “Cuando vivía con mi familia no tenía medios para estudiar y rara vez teníamos suficiente comida”.

El compromiso con los Protocolos de París

El 9 de mayo de 2007, UNICEF y el Gobierno de Chad firmaron un acuerdo sobre la desmovilización de los niños soldados en todo el país.

El Acuerdo ratificó el compromiso del Chad con respecto a los Protocolos de París sobre la desmovilización de los niños y niñas enrolados en las fuerzas y agrupaciones militares, que había sido firmado el 6 de febrero de 2006. Desde febrero de 2007, 555 niños y niñas chadianos han logrado su libertad.

Según el estatuto de la Corte Penal Internacional, el reclutamiento y empleo de los niños y niñas menores de 15 años constituye un crimen de guerra.

Tentados por los grupos armados

Se calcula que en 2004, entre 7.000 y 10.000 niños y niñas estaban enrolados en los grupos armados chadianos. Esos grupos intentan frecuentemente captar a los niños más vulnerables pues estos se encuentran en situación de pobreza o han perdido algún miembro de su familia.

“Cuando los hombres que vestían unos uniformes bonitos llegaron a mi aldea y me prometieron comida y vestimenta, y que me darían un arma, me pareció una oportunidad excelente”, comenta Hachim.

Tras la desmovilización, a Hachim le costó bastante retornar a la normalidad de una vida ajena al conflicto armado.

“Al principio, no quería abandonar a mis compañeros de armas y todos los días pensaba en regresar. Pero un mes después de mi llegada al Centro, el trabajador social a cargo de mi caso consiguió que me tomaran en un taller mecánico”, explica Hachim. “Esta semana, mi supervisor me anunció que me daría un empleo de verdad”.

El conflicto armado que aún se desarrolla en Chad obstaculiza el actual proceso de desmovilización. Sin embargo, UNICEF continúa ejerciendo presión para lograr la liberación de los niños y niñas que ya han sido reclutados y para impedir el futuro reclutamiento de otros.


 

 

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