Camerún

Una “hoja de ruta para la atención de la salud” ayuda a aumentar la supervivencia materna y de los recién nacidos en Camerún

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cameroon/2009/Holtz
Gisèle Abanda, enfermera y partera, escucha los latidos del corazón de un bebé por nacer durante un examen prenatal en la sala de pediatría del hospital Saint Luc de Mbalmayo, en Camerún.

Por Raymond Mbouzeko

AKONOLINGA, Camerún, 5 de mayo de 2009 – En el hospital Saint Luc de Mbalmayo, Nadège, de 21 años de edad, ha iniciado el trabajo de parto tras un embarazo de apenas 26 semanas.
La partera que le atiende, Gisèle Abanda, trata de descubrir con un simple estetoscopio si la criatura da señales de vida en el útero, pero no las percibe. Pocas horas después, Nadège da a luz a su quinto hijo prematuro y sin vida.

El caso de Nadège es dolorosamente frecuente en Camerún, especialmente en las zonas rurales más apartadas. Las tasas de mortalidad neonatal e infantil de este país africano figuran entre las más elevadas del mundo y, como promedio, en Camerún muere una mujer por hora debido a complicaciones relacionadas con el embarazo y el alumbramiento.

“Una de cada cuatro muertes maternas se debe a hemorragias durante el embarazo o el alumbramiento”, explica Odette Abessolo, a cargo de las labores de vigilancia y evaluación de la salud materna y neonatal del Ministerio de Salud Pública. “Otras causas frecuentes son las infecciones, los abortos, la obstrucción durante el parto, la anemia y el paludismo”.

Falta de acceso y conocimientos
Se trata de causas que podrían ser evitadas si cada mujer embarazada fuera atendida por una comadrona capacitada o si recibiera alguna otra forma de cuidado sanitario antes, durante y después de dar a luz. En la práctica, casi el 40% de los alumbramientos se produce sin la asistencia de personal sanitario capacitado.

Debido a la pobreza, el acceso deficiente a los centros de atención de la salud y la carencia generalizada de información y conocimientos, muchas mujeres campesinas recurren a las parteras tradicionales.

“Las mujeres acuden a mí cuando comienza el trabajo de parto. Yo les doy algunos preparados tradicionales a base de plantas como el hibisco para facilitar el alumbramiento”, explica Marion Bissa, una comadrona tradicional de 52 años de edad de Akonolinga. “En señal de agradecimiento, las mujeres siempre me obsequian algo, como mil francos o jabón”.

En los establecimientos sanitarios, la atención médica es costosa y generalmente está fuera del alcance de la población rural. Eso explica por qué casi un 20% de las mujeres embarazadas de las zonas rurales jamás asisten a las clases de preparación prenatal que se ofrecen en los centros.  Se trata de una situación preocupante porque la atención prenatal resulta fundamental para reducir los riesgos de complicaciones relacionadas con el embarazo y el alumbramiento.

Atención obstétrica y pediátrica de emergencia
 “En las consultas prenatales detectamos y tratamos las complicaciones relacionadas con el embarazo, como el tétanos y la anemia. También podemos prevenir la transmisión del VIH de la madre al hijo”, señala Suzanne Akamba, partera del centro sanitario Freeman.

“Además”, agrega, “las consultas permiten preparar a la futura madre para el alumbramiento y la atención del recién nacido”.

Con apoyo de UNICEF, el gobierno camerunés ha comenzado a emplear una “hoja de ruta” para la atención obstétrica y pediátrica de emergencia. El objetivo consiste en dotar a todos los distritos sanitarios del país con elementos adecuados y personal capacitado para dar respuesta en los casos de complicaciones relacionadas con el alumbramiento. El programa gubernamental también contempla la capacitación de las comadronas tradicionales a fin de que puedan reconocer los síntomas y las señales de riesgos potencialmente fatales y remitir a las mujeres a establecimientos donde puedan recibir atención médica adecuada.

“UNICEF apoya firmemente al Ministerio de Salud Pública en lo que respecta a la implementación de la hoja de ruta”, señala el Dr. Béchir Ould, Jefe de la Sección de la supervivencia de los niños de corta edad de la Oficina de UNICEF en Camerún. “Hasta ahora, sin embargo, menos de un 10% de los distritos sanitarios cuenta con equipos y materiales adecuados y suficiente personal capacitado. Para hacer frente al problema de la mortalidad materna y de los recién nacidos es necesario que todas las partes interesadas se involucren y movilicen”.


 

 

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