Brasil

Jóvenes brasileños tienen oportunidad de aprender en un centro para la niñez y adolescencia

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Un centro de atención a los niños, niñas y jóvenes que patrocina la Secretaría Municipal de Salud del Brasil y que cuenta con el apoyo de UNICEF, brinda a los jóvenes acceso a actividades culturales, educaciones y deportivas.

Por Thomas Nybo

VIÇOSA DO CEARÁ, Brasil, 28 de diciembre 2007 – Durante muchos años, las mujeres de la pequeña aldea de Viçosa do Ceará trataron de que sus hijos e hijas crecieran en un entorno seguro, donde tuvieran oportunidad de superar la pobreza.

Elionete Maria Dos Santos, madre de cuatro hijos, ha hecho grandes sacrificios para poder criarlos con el modesto salario que percibe su marido. La familia temía que de no mediar una intervención externa, los niños terminaran en la calle o involucrados en actividades delictivas.

Sin embargo, esos temores se disiparon con la aparición del Pólo de Atendimento à Criança e ao Adolescente, un centro de atención de los niños, niñas y adolescentes que recibe apoyo de UNICEF y que es patrocinado por la Secretaría Municipal de Salud del Brasil. La misión de ese centro consiste en garantizar que los jóvenes en situación de desventaja tengan acceso a las actividades culturales, educacionales y deportivas.

Las relaciones sociales y el aprendizaje

En el centro, los niños, niñas y jóvenes aprenden desde canciones y danzas tradicionales hasta el uso de programas de computación. Los tutores del centro atienden de manera individual a cada niño, que aprenden a leer libres de las presiones y ansiedades tan frecuentes en las superpobladas aulas de las escuelas.

Los jóvenes también disponen de tiempo para entablar relaciones sociales e interactuar con sus pares en un entorno seguro.

“Mientras están en el centro, se preparan para el futuro”, dice la Sra. Dos Santos. “Yo no tengo que preocuparme por sus comidas, porque allí les sirven bocadillos y hasta les dan el almuerzo”.

La reducción de la mortalidad infantil

En el Pólo de Atendimento à Criança e ao Adolescente se trabaja activamente para reducir la mortalidad infantil. El centro ha contratado más de 50 agentes sanitarios que recorren la comunidad en motocicleta a fin de prestar servicios a los niños y niñas más pobres y excluidos de la región. Esos agentes ofrecen servicios de gran importancia, como los de atención de la salud maternoinfantil antes y después del alumbramiento.

Una unidad sanitaria móvil que funciona en un autobús adaptado para ese uso posibilita la prestación de una amplia gama de servicios, como los de inmunización y atención dental.

El centro también ofrece oportunidades a los padres. La propia Sra. Dos Santos recibe capacitación en el centro, donde aprende costura. De esa manera, la mujer se propone suplementar los ingresos de su marido.

Aprender divirtiéndose

El esforzado y activo personal del centro hace todo lo que está a su alcance para que los niños aprendan divirtiéndose y para alentarles a que no abandonen sus estudios. “Mi trabajo cotidiano consiste en garantizar que los niños, niñas y adolescentes aprendan”, explica Daniela Rufino, que se desempeña como coordinadora en la institución. “Yo garantizo que se apliquen y se aprendan los nuevos conocimientos”.

Desde que el centro comenzó a funcionar el año pasado, los hijos de la Sra. Dos Santos han comenzado a mejorar sus calificaciones escolares y a mostrar mayor interés en la lectura y el estudio.

“Ahora tenemos un sitio donde nuestros niños y niñas pueden pasar el día haciendo actividades diversas y aprendiendo cosas que les serán útiles en el futuro”, dice la mujer.


 

 

Vídeo (en inglés)

Thomas Nybo, corresponsal de UNICEF, informa sobre un centro de atención a los niños y adolescentes que recibe apoyo del organismo internacional en el Brasil. VIDEO  alta | baja

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