Benin

La Embajadora de Buena Voluntad, Angélique Kidjo, promueve la inscripción del nacimiento para proteger los derechos de los niños en Benin

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© UNICEF/NYHQ2009-2206/Asselin
En una visita reciente a Benin, la Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, Angélique Kidjo, habla sobre la inscripción de nacimiento para defender los derechos de los niños.

Por Gisèle Langue Menye y Sylvie Faboumy

COTONÚ, Benin, 24 de enero de 2012. Una identidad jurídica es un derecho fundamental que se niega un muchos niños en Benin. Durante una visita a su país de origen, la Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF y cantante de renombre internacional, Angélique Kidjo, abogó por el sistema de inscripción del nacimiento, con el fin de garantizar este derecho para todos los niños.

La inscripción del nacimiento es una vía de entrada para muchas oportunidades. Sin ella, los niños quedan excluidos de los servicios básicos y son más vulnerables a la explotación y el abuso. Cuatro de cada 10 niños en Benin no existen a efectos legales porque no fueron inscritos oficialmente. Estos niños no pueden recibir carnets de identidad nacionales, votar, abrir cuentas bancarias, obtener documentos de viajes oficiales o presentarse a exámenes.

“Cada niño merece una partida de nacimiento que allanará el camino para su educación, para un futuro más brillante y lo protegerá contra la trata infantil”, afirmó Kidjo.

Las barreras para la inscripción

Durante su viaje, Kidjo visitó Ekpe, una ciudad en el municipio de Sèm è Kpodji, donde visitó un centro médico y el registro civil para conocer las circunstancias que impiden el registro apropiado de cada niño. La pobreza y el alejamiento geográfico son factores clave.

En su conversación con varias mujeres del centro médico, Kidjo aprendió que casi el 80% de las mujeres en Benin da a luz en centros de salud pero muchas no pueden pagar los honorarios correspondientes. En consecuencia, no reciben una declaración de nacimiento: el primer paso hacia la obtención de la partida de nacimiento de un niño.

Además, a menudo faltan los nombres de los niños en las declaraciones de nacimiento porque, según las prácticas tradicionales, el nombre se les da a los niños ocho días tras el nacimiento. Sin embargo, el plazo legal para recibir una partida de nacimiento gratuita es 10 días después del parto y muchas familias encuentran dificultades para volver al centro médico y modificar la declaración en ese corto período de tiempo.

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La Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, Angélique Kidjo, hojea un libro del registro en el pabellón de maternidad de Sèmè-Podji (Benin).

Los centros de inscripción son también difíciles de acceder para las aldeas rurales, donde las familias a menudo hacen grandes esfuerzos para pagar el transporte. Además, pasados los 10 días de servicio gratuito, las tasas para el certificado de nacimiento pueden ascender a 37 dólares estadounidenses, una suma considerable para las familias pobres.

En consecuencia, cientos de documentos sobre inscripciones de nacimiento no tratados o por recopilar se amontonan en el registro civil. Durante su viaje al registro, Kidgo vio pilas de formularios de declaración de nacimiento con fechas que iban desde 2003 a 2012.

Como un fantasma

Para vencer estas barreras serán necesarios esfuerzos concertados que alcancen a todos los niños desfavorecidos, excluidos, incluidos aquellos que viven en condiciones de pobreza y en zonas poco accesibles. Durante su visita, Kidjo pidió a los ministros de justicia e interior que estableciesen un sistema eficiente para el registro del nacimiento.

UNICEF también está comprometido a ayudar a incrementar la inscripción del nacimiento, como parte de iniciativas más amplias para garantizar los derechos de todos los niños, con independencia de sus ingresos, ubicación geográfica u otra condición.

“Hay muchos obstáculos que afectan el proceso de la inscripción de nacimiento”, dijo Anne Vincent, Representante de UNICEF en Benin. “Deberíamos trabajar por lo tanto de la mano del Gobierno para mejorar el sistema del registro de nacimiento. Y UNICEF brindará apoyo a una campaña nacional para asegurarse de que cada familia sea consciente de la importancia de la partida de nacimiento”.

Los miembros del parlamento han hecho de este tema una prioridad en su programa y el gobierno trabaja para permitir a los trabajadores de salud que comiencen el proceso de registro tan pronto como nazcan los niños, unos indicios prometedores.

Sin embargo, el trabajo no quedará concluido hasta que todos los niños –en particular los de más difícil acceso– sean reconocidos legalmente por su gobierno y la sociedad.

“Cuando un niño no tiene un certificado de nacimiento, su futuro corre peligro. Él es como un fantasma”, dijo Kidjo. “Nuestra responsabilidad como padres, cuidadores y estados es asegurarse de que cada niño tiene un derecho a la identidad jurídica”.


 

 

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