Benin

Comienza en Benin el curso académico en condiciones díficiles tras las inundaciones

UNICEF brinda suministros y apoyo para la rehabilitación

Por Edward Bally

GANVIE, Benin, 16 de diciembre de 2010 – En los dos últimos meses, Benin ha experimentado algunas de las peores inundaciones desde la década de 1960. Y ahora, los estudiantes de la región inundada regresan a clase en condiciones díficiles.

VÍDEO (en inglés): 9 de diciembre de 2010. UNICEF informa sobre los esfuerzos realizados en Benin tras las inundaciones.

 

Incluso en los distritos de los lagos situados al sur de Benin, donde los aldeanos están acostumbrados a las inundaciones y viven en casas levantadas sobre pilotes, el nivel de las aguas se ha elevado tanto que la mayoría de las personas tuvieron que huir de sus casas anegadas.

En las zonas más afectadas, la infraestructura educativa ha sufrido enormemente. Cientos de escuelas de todo el país han quedado destruidas total o parcialmente y han perdido cantidades significativas de materiales educativos y pedagógicos.

Hacinamiento en las aulas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Benin/2010/Sautereau
Un niño camina por las aguas de la inundación ocurrida en Benin mientras transporta material escolar en una mochila de UNICEF.

La mayoría de las aguas de la inundación han retrocedido y las Naciones Unidas, junto con el Gobierno de Benin, está poniendo en práctica una respuesta a largo plazo para la crisis. Sin embargo, todavía hay 105.000 escolares de todo Benin que no pueden asistir a clase regularmente. En algunos lugares siguen sin haber acceso a las aulas.

En Ganvie, una localidad al sur de Benin, los niños han podido comenzar las clases pero el hacinamiento es un problema porque las inundaciones han causado el desplome de tres aulas.

“En esta aula tenemos niños de dos clases. Cada una ya tenía cerca de 90 niños antes de las inundaciones", explica David Houngbadji, director de la escuela de Ganvie. "Ahora, en esta misma habitación, impartimos clase a 185 niños y niñas. Ni siquiera tenemos bancos para que se sienten todos".

Libros malogrados

Imagen del UNICEF
© UNICEF Benin/2010/Sautereau
En el complejo escolar de Ganvié I, los estudiantes benineses abarrotan las aulas que se han salvado pues un edificio de la escuela se inundó y está inutilizable.

En Gogbo, en las proximidades del río Oueme, la escuela de la aldea ha permanecido bajo las aguas estancadas durante varias semanas. Mientras los edificios siguen intactos, la mayoría de los materiales pedagógicos han quedado arruinados.

“Cada uno de los libros de texto de que disponíamos para comenzar el curso ha quedado estropeado completamente por culpa de las inundaciones", afirma Ambroise Vignon Botondji, director de la escuela. "Teníamos previsto iniciar las clases a principios de octubre pero no pudimos, la escuela seguía anegada. Mis alumnos llevan ya dos meses de retraso".

Para ayudar a los niños y niñas a regresar a la escuela lo antes posible, UNICEF ha empezado a distribuir conjuntos educativos. La entrega ha iniciado con los escolares de las aldeas situadas en la ribera del Oueme.

Las familias no tienen recursos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Benin/2010/Sautereau
La escuela de Gogbo (Benin), situado en el término municipal de Adjohoun, estuvo inundada dos meses y los cuadernos y libros de texto han quedado inservibles.

“Los padres han perdido vastos terrenos de cultivo y muchas cosechas han quedado arruinadas", comenta Sulpice Dossou, Especialista de Educación de UNICEF en Benin. "Hay familias enteras que se han quedado sin recursos. En estas circunstancias, no tenían medios para comprar los materiales necesarios para sus niños cuando pudo iniciar el curso académico".

En Hetin Sotta –al sur de Benin– unos 450 niños recibieron esta semana libros, bolígrafos, y mochilas. UNICEF brinda apoyo para la distribución de otros 100.000 conjuntos educativos y para la rehabilitación de las escuelas ubicadas en las zonas inundadas.


 

 

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