Bangladesh

Obteniendo agua potable en Bangladesh

UNICEF y sus aliados están proporcionando una alternativa de agua limpia y segura en Bangladesh, en donde durante gran parte del año no hay agua para beber ni para utilizar en los cultivos. (Video en inglés)  Descarga este vídeo

 

Por Mark Dummett

UNICEF y sus aliados están instalando sistemas de obtención y almacenamiento de agua de lluvia para proporcionar una alternativa limpia y segura al agua que se obtiene actualmente en Bangladesh, y que durante gran parte del año no se puede utilizar para beber ni regar las cosechas.

DHAKA, Bangladesh, 28 de octubre de 2013 – En Bangladesh hay tanta agua que resulta difícil de imaginar que durante gran parte del año no se pueda beber. 

Cuando no llueve, los ríos de la región de la costa se llenan de agua de mar, y el agua del terreno también contiene una gran cantidad de sal.

Es un problema que UNICEF ha decidido resolver.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Durante la temporada de monzones en Bangladesh hay una gran cantidad de agua, pero la mayor parte no se puede beber.

Durante y después del monzón

“En esta época del año estamos en el medio del monzón, y hay agua en todas partes”, dice el especialista en agua, saneamiento e higiene (WASH) de UNICEF en Bangladesh, Peter Ravenscroft. “Pero si usted regresa dentro de seis meses, encontrará que el agua que nos rodea es salina. No se puede utilizar para beber ni para irrigar las cosechas, y durante esa época del año no hay agua de lluvia. Durante la estación seca que sigue, la gente sufre enormemente”.

UNICEF se ha unido con los científicos de la compañía holandesa Acacia Water y la Universidad de  Dhaka en Bangladesh para idear un nuevo sistema según el cual se puede obtener agua de lluvia durante el monzón y almacenarla bajo tierra para su uso posterior.

Esta es la primera vez que se pone a prueba esta técnica en un entorno de este tipo.

El primer sitio piloto fue establecido en 2010 en Assasuni, Satkhira, cerca de la frontera con la India.

“Debido a su mala calidad, el agua no se podía utilizar, así que, mediante la infiltración de este agua de lluvia natural y de agua de estanques, estamos creando un colchón de agua potable por debajo”, dice el Dr. Kazi Matin Ahmed, profesor del Departamento de Geología de la Universidad de Dhaka. Hace tres años no había fuentes de agua potable aquí. Ahora, la gente obtiene agua de este pozo, y todos los días alrededor de 100 personas vienen a por agua para beber”, añade.

“Ya no nos ponemos enfermos”

No solamente el agua es más limpia y segura que en otras fuentes, sino que también, debido a que se mantiene bajo tierra, está protegida de los ciclones y las inundaciones que menudo se producen en esta región.

Desde 2010, se han establecido 20 lugares piloto.

Los usuarios del agua dicen que es más limpia que la que proviene de las fuentes que han utilizado hasta ahora, y la salud de sus familias ha mejorado.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
UNICEF se ha unido a los científicos de la compañía holandesa Acacia Water y la Universidad de Dhaka en Bangladesh para abordar este problema. Juntos, han ideado un nuevo sistema según el cual se puede obtener agua de lluvia durante el monzón y almacenarla bajo tierra para su uso posterior. El agua potable desplaza al agua salina del terreno y después del monzón es posible extraerla mediante bombas de agua.

Según Chandana Ray, del poblado de Gangaram, “solíamos beber agua de otro pozo, pero agua estaba sucia y nos producía enfermedades. Ahora solamente obtenemos agua de este nuevo pozo. El agua sale mejor y ya no nos ponemos enfermos”.

Hacia una gestión comunitaria del agua

En septiembre de 2013, UNICEF acordó con el gobierno ampliar el proyecto a 100 localidades para aumentar el número de personas que se beneficien del mismo.

El nuevo reto es trabajar con las comunidades para garantizar la sostenibilidad del sistema.

“Nuestro compromiso es organizar este mecanismo de una manera que pueda ser gestionado por la comunidad y trabajar de 10 a 20 años hasta que, en algún momento, se instale un abastecimiento público de agua”, dice el Sr. Ravenscroft. “Pero para muchos, muchos miles de personas en Bangladesh, tal vez millones de personas, esto sólo se producirá dentro de una, dos o tres décadas”.

Se trata de una larga espera para los niños de la región, que son quienes más sufren cuando hay un abastecimiento deficiente de agua.

UNICEF espera que otras organizaciones reproduzcan esta técnica no solamente en Bangladesh, sino también en otros países.

 


 

 

Fotografía UNICEF: Escuelas flotantes

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