Bangladesh

Las niñas de Bangladesh batean para obtener más reconocimiento y oportunidades

El "Estado mundial de la infancia 2011.  Adolescencia: Una edad de oportunidades", la nueva edición del emblemático informe de UNICEF, se centra en el desarrollo y los derechos de más de mil millones de niñas y niños de todo el mundo con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años. Esta serie de historias, ensayos y artículos multimedia pretende acelerar y elevar el nivel de lucha de los adolescentes contra la pobreza, la desigualdad y la discriminación por motivos de género. A continuación se presenta uno de dichos relatos.

Por Misha Hussain

CHITTAGONG, Bangladesh, 15 de marzo de 2011. Resulta raro ver a niñas jóvenes jugar al críquet en Bangladesh, pero ésta era una competición donde dominaron el terreno de juego.

VÍDEO (en inglés): 1 de febrero de 2011. Jeannette Francis, de UNICEF, informa sobre el modo en que un torneo de críquet potencia el papel de las jóvenes mujeres de Bangladesh.  Véalo en RealPlayer

 

Cerca de cien niñas adolescentes desde de las regiones situadas más allá del sur de Chittagong y Cox's Bazar se acercaron al campo de críquet como parte de una competición única de este deporte que contó con el apoyo de UNICEF.

Bangladesh es una sociedad donde a menudo se espera que las niñas se queden en casa, en particular en los pueblos rurales. Sin embargo, al auspiciar la Copa del mundo de críquet de 2011 en colaboración con la India y Sri Lanka, en Bangladesh la fiebre por el críquet barre la nación. 

Por primera vez, se ha dado la oportunidad a las jóvenes de competir en un torneo nacional femenino de críquet.

“En Bangladesh, las niñas tienen muy poca oportunidad de participar en deportes al aire libre. La gente piensa que deberían quedarse en casa y cocinar”, comentó Rasheda Parvin, Directora del programa de adolescentes del Bangladesh Rural Advancement Committee, una organización no gubernamental aliada de UNICEF y dedicada al alivio de la pobreza por medio de iniciativas para facultar a las personas pobres.

El poder del deporte

En un campo de críquet fuera del estadio nacioal Shere Bangla de la ciudad de Chittagong, dos equipos se batieron en la final regional, hicieron alarde de sus habilidades con el bate y la pelota antes una muchedumbre apasionada y compuesta principalmente de hombres y niños.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2011/Mawa
Las jugadoras se animan durante un partido de críquet femenino que cuenta con el apoyo de UNICEF en la ciudad de Chittagong, al sur de Bangladesh.

El torneo se celebró como parte del proyecto para potenciar la figura de los adolescentes, que cuenta con el apoyo de UNICEF y está dirigido en colaboración con el Committee y el Centro de educación en masa sobre ciencia. Cuenta con fondos de la Unión Europea.

El proyecto pretende facultar a los jóvenes –en particular a las niñas– para hacerse agentes activos del cambio social mediante el apoyo para crear redes sociales fuertes dentro de sus familias y sus comunidades.

El proyecto también brinda apoyo a alrededor de 3.000 clubes Kishori -o centros de adolescentes- en Bangladesh, que proporcionan un local a las más de 100.000 personas jóvenes para participar en debates y talleres sobre cuestiones que les importan, como el matrimonio precoz, los derechos humanos, la dote, la inscripción del nacimiento, la transmisión de enfermedades como el VIH/SIDA, la salud reproductiva, y el consumo de drogas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2011/Mawa
Unas niñas compiten en un partido de críquet en Chittagong (Bangladesh). Por primera vez se les ha brindado la oportunidad de competir en un torneo femenino nacional de críquet.

Esto también les ofrece un lugar para practicar deportes, incluido el críquet. Muchas niñas jugaron por primera vez al críquet por medio del club Kishori local. “Nunca había practicado ningún deporte al aire libre hasta ahora,” afirmó Aysha, la vicecapitana del equipo, quién a sus 14 años está agradecida de las habilidades de trabajo en equipo que ha aprendido en su club local. “Esto me ha enseñado que si trabajamos juntos, puedes realmente lograr cualquier cosa”.

Conocimientos transmisibles

Muchas de las niñas proceden de pueblos rurales y tradicionales donde se considera que los ámbitos socioeconómicos y políticos pertenecen exclusivamente al hombre.

“Al dar a las niñas la oportunidad de jugar al críquet y trabajar en equipo para alcanzar un objetivo común, les damos un conjunto de conocimientos transmisibles que pueden aplicarse en la vida diaria”, dijo Rasheda.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2011/Mawa
En la sociedad de Bangladesh se espera a menudo que las niñas permanezcan en casa. En la foto, dos niñas celebran un tanto marcado en una carrera durante un partido de críquet femenino en Chittagong, Bangladesh.

Los jugadores dijeron que la participación en el torneo les ha dado nuevas habilidades y confianza adicionales. “Disfrutamos muchísimo jugando al críquet”, expresó Misha, de 16 años. “Nos mantiene la mente sana y saludable. Estamos muy felices de tener la oportunidad de jugar en este torneo”.

El número de los equipos de críquet femeninos de adolescentes en todo Bangladesh se ha elevado de 14 a 52 ya que se fundaron por primera vez a finales de 2009. Se espera que este número se duplique hacia el final del año.


 

 

Búsqueda