Bangladesh

Las fotos de los niños retratan la vida en las calles de Bangladesh

"La vida en la jungla urbana"

Por Jessie Mawson

DHAKA, Bangladesh, 1 de diciembre de 2010 – Gran parte de la población de las ciudades de Bangladesh vive hacinada en tugurios superpoblados, asentamientos provisionales y viviendas precarias en las aceras. En esas condiciones viven muchos miles de niños y niñas. Sin la vigilancia de sus padres, los niños que viven en la calle se ven obligados a trabajar largas horas para subsistir, en muchas ocasiones en condiciones peligrosas. Privados por lo general de su derecho a la educación, deben valerse por sí solos en entornos abusivos e implacables.

VÍDEO (en inglés): 15 de noviembre de 2010 - Jeannette Francis, de UNICEF, informa sobre la exposición fotográfica infantil "La vida en la jungla urbana", realizada en Bangladesh y que cuenta con el respaldo del organismo internacional.  Véalo en RealPlayer

 

Esta dura realidad cotidiana sirvió de inspiración para el título de la exposición fotográfica "La vida en la jungla urbana", que se inauguró el mes pasado de manera simultánea en Dhaka, la capital de Bangladesh, y en la ciudad de Barisal, en la región meridional del país. Las fotos de la exposición también aparecen en un libro homónimo.

La peculiaridad de la exposición fotográfica estriba en que las imágenes fueron captadas por un grupo de 20 niños y niñas pobres que viven y trabajan en las calles de Barisal y Dhaka.

Imágenes de niños vulnerables

El proyecto de capacitación fotográfica, que contó con el apoyo de UNICEF, la galería DRIK y el consorcio Telenor, preparó a una veintena de jóvenes participantes en el proyecto de UNICEF titulado “Protección de los niños amenazados”. Los niños asistieron a un curso de cinco días de duración en el que aprendieron los conceptos fundamentales y las técnicas básicas de fotografía.

“El primer día estaba nervioso y asustado", explica Chadni Akther, de 14 años de edad. "No sabía prácticamente nada de fotografía, pero el instructor nos enseñó acerca de la velocidad de obturación, la apertura del diafragma y otros aspectos del funcionamiento de las cámaras".

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2010/Haque
Labony, de 13 años de edad, participa en un proyecto de capacitación fotográfica realizado en Bangladesh con el apoyo de UNICEF.

Al terminar el curso de capacitación, los niños y niñas regresaron a los vecindarios pobres y los centros de acogida donde residen habitualmente. Todos regresaron con cámaras digitales, nuevas aptitudes y conocimientos periodísticos, además de la decisión de mostrar al mundo las imágenes de sus vidas cotidianas, que con frecuencia pasan inadvertidas o son malinterpretadas.

“Me gusta fotografiar a los chicos vulnerables", explica Dulal Hossain, de 12 años. "Algunos duermen en el muelle de Barisal y otros viven en el centro de acogida. Me gusta fotografiarlos recogiendo botellas o transportando cargas pesadas".

La posibilidad de expresarse

Una semana después, los niños habían obtenido casi 28.000 fotografías. Cada una de ellas reflejaba un aspecto original, simbólico, personal o sorprendente de sus vidas. Tras un minucioso proceso de eliminación se escogieron 70 fotografías para la exposición y se ayudó a los niños a redactar los comentarios que acompañan a las imágenes.

Para la mayoría de los niños y niñas que participaron en el proyecto, tener en sus manos y emplear una cámara fotográfica tuvo un significado muy profundo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2010/Khan
Roni Hossain, de 14 años de edad, que participa en un proyecto de fotografía con el apoyo de UNICEF, asiste a una presentación de la exposición itinerante de fotografía juvenil en Barisal, Bangladesh.

“Aunque había visto cámaras fotográficas en las casas de la gente rica, nunca había tocado ninguna", señala Chadni, que huyó de su hogar a los siete años y creció trabajando como empleada doméstica en la ciudad de Barisal. "Me siento feliz por haber obtenido estas fotografías y por la oportunidad de poder expresarme. Con esas imágenes puedo contar mis penurias y de las penurias de otros niños y niñas. Aunque soy muy joven y pobre, y no soy varón, cuando se me dan oportunidades yo también puedo lograr lo que me propongo".

Exposición itinerante

La exposición fotográfica no sólo se ha presentado en Dhaka y Barisal de manera tradicional sino de otras formas originales, como en pequeñas embarcaciones y en camionetas que recorren las calles de ambas ciudades de manera que las familias de la clase trabajadora y los niños y niñas de la calle también puedan admirar la obra de los jóvenes fotógrafos.

Al dirigirse al público presente durante la ceremonia de inauguración de la muestra en Barisal,  Roni Hossain, uno de los fotógrafos de 14 años de edad, manifestó que el proyecto fotográfico había "cambiado profundamente" su vida y agregó que ahora sueña con ser fotoperiodista profesional.

“UNICEF cree que el primer paso hacia la modificación de la manera en que la sociedad percibe a los niños que viven o trabajan en la calle consiste en brindar a esos niños y niñas la posibilidad de expresarse en la esfera pública, y de que los demás puedan comprender y apreciar sus sentimientos, sus ideas y su capacidad creativa", apuntó Carel de Rooy, Representante de UNICEF en Bangladesh, durante la inauguración de la exposición fotográfica en Dhaka.


 

 

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