Bangladesh

Ban Soon-taek visita en Bangladesh una escuela para niños y niños que trabajan, que recibe apoyo de UNICEF

Imagen del UNICEF
© UNICEF Bangladesh/2008/ Uddin
Ban Soon-taek, esposa del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, visitó a comienzos de este mes el centro de aprendizaje Jamuna 10 en Bangladesh.

Por Zafrin Chowdhury

DHAKA, Bangladesh, 17 de noviembre de 2008 – Ban Soon-taek, esposa del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, visitó recientemente un centro de aprendizaje en Bangladesh para niños y niñas que trabajan, apoyado por UNICEF. El centro de aprendizaje  Jamuna 10, en Dhaka, forma parte del proyecto de UNICEF “Educación básica para niños y niñas de difícil acceso que trabajan en las zonas urbanas”, que se está llevando a cabo en seis ciudades de Bangladesh.

En el centro, los niños y niñas acuden a la escuela después de que han terminado el trabajo del día. Allí pueden aprender inglés, matemáticas y bangla, y reciben también capacitación para la vida práctica. La Sra. Ban alabó el interés de los niños y niñas en un futuro mejor por medio de la educación, a pesar de las difíciles realidades de sus vidas. 

“Estoy profundamente conmovida por el esfuerzo enorme que ustedes hacen para continuar su educación después de trabajar todos los días varias horas para ayudar a sus familias”, dijo.

Promover la autonomía de las niñas

En Bangladesh se han establecido 6.600 centros dirigidos a 166.000 niños y niñas trabajadores, con edades de 10 a 14 años, que no han recibido una educación oficial debido a que trabajan para mantenerse a ellos mismos y a sus familias. El proyecto está financiado por UNICEF en alianza con el Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional y el Organismo Sueco de Cooperación para el Desarrollo Internacional.

“En la mayoría de estos centros de aprendizaje hay más niñas que niños. Queremos incorporar a más niñas y promover su autonomía”, explicó la Jefa de Educación de la oficina de UNICEF en Bangladesh, Nabendra Dahal. “El desafío es lograr que los estudiantes terminen el curso de 40 meses. Muchos lo abandonan debido a las elevadas tasas de movilidad y a la exigencia de ganar más dinero”.

El Director de Proyectos de la Oficina de Educación No Estructurada, Rezaul Quader, visitó el centro aprendizaje con la Sra. Ban, que observó los diversos grupos de estudio y las actividades que realizan los alumnos.

“Estoy impresionada de ver su perseverancia bajo unas circunstancias tan difíciles”, dijo la Sra. Ban a los niños. “Les animo a que se mantengan firmes. Y agradezco al Gobierno de Bangladesh, la ONG encargada de la ejecución y a UNICEF por ofrecer oportunidades para el aprendizaje destinadas a los niños y niñas que trabajan”.

“Cualquier cosa es posible”

La Sra. Ban habló a los estudiantes por separado, preguntándoles su nombre y su edad y sobre sus lecciones, sus familias y sus trabajos.

Los niños y niñas, que trabajan en ocupaciones diferentes como la venta de legumbres o la fabricación de artesanías, le dijeron que tienen que trabajar un promedio de seis horas todos los días para ganar aproximadamente 8 dólares.

“Les voy a contar una historia real”, dijo la Sra. Ban. “Cuando mi marido, el Secretario General de las Naciones Unidas, era pequeño, no tenía un pupitre para estudiar y a menudo tenía que hacerlo debajo de un árbol. Si trabajan duro y se centran en su futuro, cualquier cosa es posible, y un día podrán conseguir sus sueños y alcanzar sus metas”.


 

 

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