Angola

UNICEF brinda apoyo para programas de ayuda a las familias angoleñas afectadas por el VIH

Por Steve Felton

LUANDA, Angola, 2 de agosto de 2010 – El vagón ferroviario pintado de rojo intenso parece un poco fuera de lugar junto al hospital pediátrico Bernardino de Luanda, un edificio de cemento armado de diseño arquitectónico angular. Y sin embargo, a los niños les encanta. En el interior del vagón, varios niños y niñas de corta edad juegan con cubos bajo la supervisión de un trabajador social llamado Frangueira Bernado António.

Video: Steve Felton, corresponsal de UNICEF, informa sobre un programa de ayuda a las familias angoleñas que viven con el VIH.

 

“Es una situación muy rara”, comenta António. “Estos niños les piden a sus madres que les traigan al hospital, porque aquí se divierten mucho”.

Inicialmente, el objetivo del vagón ferroviario fue mantener entretenidos a los niños que esperaban turno para ser revisados o para recibir tratamiento en el hospital, pero pronto se convirtió en un valioso instrumento terapéutico donde los niños reciben los servicios de recreación que tanto necesitan, especialmente los que acuden al hospital para recibir tratamiento contra el VIH. UNICEF colabora con los activistas locales y los trabajadores sociales como el Sr. António, brindando apoyo a las madres y previniendo la transmisión del VIH de las madres a sus hijos.

Transmisión prevenible

Casi todos los niños y niñas que juegan en el vagón de tren son demasiado jóvenes para saber que tienen el VIH. Se trata de niños que quedaron infectados con el virus por medio de la “transmisión vertical” de madre a hijo, que se puede prevenir en una gran mayoría de los casos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2010
Un niño juega en el hospital pediátrico Bernardino de Luanda, la capital de Angola. El hospital ofrece servicios de terapia a las madres y niños infectados con el VIH.

La prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo es uno de los componentes más importantes de las labores de UNICEF en Angola. La organización internacional brinda capacitación sobre esa forma de prevención al personal de hospitales y clínicas de 16 municipios, además de llevar a cabo campañas de educación a escala nacional. El mecanismo de prevención es relativamente simple. Si una mujer embarazada se hace la prueba del VIH y descubre que está infectada, se le remite a especialistas para que reciba tratamiento con medicamentos antirretrovirales, que harán posible que su hijo no nazca con esa infección.

Asimismo, UNICEF lleva a cabo actividades de apoyo a los niños nacidos con el VIH. En esos casos se requiere un tratamiento especial con medicamentos antirretrovirales que debe ser recetado y supervisado por doctores especializados en pediatría. El hospital Bernardino cuenta con ocho doctores que practican esa rama de la medicina, tres de los cuales son especialistas. Los otros cinco son doctores que reciben capacitación en pediatría.

Tratamiento y orientación

Entre ellos figura la Dra. Elisete de Assuncão Fernandes João, que trabaja con niños infectados con el VIH desde 2002. La doctora recuerda claramente qué fue lo que le empujó a especializarse en pediatría.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2010
Una madre y su hijo participan en un grupo de apoyo en el hospital pediátrico Bernardino de Luanda, Angola.

“Fue un niño que había perdido a su madre”, cuenta la Dra. João. “Examiné el caso detenidamente y descubrí que el niño estaba gravemente desnutrido. Le dimos tratamiento, y ese niño, que tiene ocho años de edad, ahora va a la escuela, está generalmente sano y vive una vida normal”.

Existe una importante relación entre la alimentación y la terapia antirretroviral, ya que se trata de medicamentos que deben tomarse con la comida. Se trata de un requisito que no siempre pueden cumplir las personas que viven en situación de pobreza. Algunas madres también necesitan ayuda para aprender a adquirir alimentos nutritivos a bajo costo y a prepararlos de manera adecuada.  António y los integrantes del equipo pediátrico prestan esa ayuda a las madres mediante visitas domiciliarias periódicas.

Grupos de apoyo

Paulina (nombre ficticio) es una activista de la lucha contra el VIH que también visita a las familias para dar orientación y apoyo a las madres. Debido a que en Angola aún existen muchos prejuicios sobre el VIH y que la infección puede convertirse en un estigma social para los afectados, ni siquiera los vecinos de Paulina saben que ella y su hijo de cinco años de edad viven con esa infección. El problema es tan grave que muchas mujeres angoleñas tienen temor hasta de hacerse la prueba del VIH.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2010
Uno de los niños que recibe tratamiento en el hospital pediátrico Bernardino de Luanda, Angola.

UNICEF presta su apoyo a agrupaciones comunitarias que brindan educación sobre el VIH a la población de Angola, como Christian Children's Fund. Paulina trabaja para Christian Children's Fund dando apoyo a las familias que viven con el VIH, además de recibir ayuda de esa ONG. Paulina cree que es muy afortunada porque su marido, que también está infectado con el VIH, le ofrece su apoyo y comprensión. Cuando estaba embarazada de su segundo hijo, Paulina recibió tratamiento antirretroviral para prevenir la transmisión del virus a su hijo, que nació libre del VIH.

Paulina se detiene ante el vagón ferroviario de camino a una sesión de orientación y apoyo en el hospital pediátrico Bernardino dirigida por la Dra. João, varios trabajadores sociales y un representante de UNICEF. La sesión de orientación y apoyo se lleva a cabo en una habitación sin otro mobiliario que algunas sillas de asiento duro. Varias madres comparten sus experiencias, se dan apoyo emocional, se alientan las unas a las otras e intercambian consejos sobre cuestiones prácticas. Como en el caso de Paulina, se trata de mujeres que no pueden hablar sobre estos temas con sus vecinos y familiares.

El grupo de apoyo ha significado una gran ayuda para Paulina, que dice poder dormir bien ahora porque sabe que al día siguiente tendrá oportunidad de conversar con gente amiga. “No encuentro palabras para describirlo”, termina diciendo la mujer. “Ese grupo me ha cambiado la vida”.


 

 

Campaña contra el Sida


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