Angola
Historias reales
Lágrimas de alegría
![]() |
| © UNICEF Angola/2003/Pirozzi |
| Theresa Domingos consuela a su hija Osnaida Jose que padece sarampión. |
LUANDA, julio de 2003. Rodeado de cientos de niñas y niños que gritan de alegría porque se acaba la clase, o para calmar sus nervios, Joaquim King le canta bajito en el oído a su hija. Ella es una de las que están nerviosas, se siente inquieta por lo que le espera al final de la fila. La han traído a una escuela primaria de Luanda y contempla con nerviosismo a los vacunadores, sus batas blancas, sus amplias sonrisas y las cajas llenas de agujas usadas.
Pero, mientras la pequeña Isabel de tres años esconde la cabeza en el hombro de su padre, Mr. King sonríe como haría cualquier padre que cuida de su hija. Es la sonrisa de quien conoce el valor de lo que les aguarda en esa fila.
"Perdí a mi primera hija a causa del sarampión", dice el señor King interrumpiendo el canto momentáneamente. "No sabía que existía una vacuna para esta enfermedad, pero cuando oí en la radio que iba a celebrarse una campaña nacional de prevención del sarampión y que era gratis, me sentí feliz".
Así que aquí están Isabel y él. Es el quinto día de la iniciativa de salud más grande de la historia en Angola: la Campaña Nacional contra el Sarampión.
Dentro de las enfermedades prevenibles con vacuna, el sarampión es la causa principal de mortalidad en Angola y sigue siendo la enfermedad que mata a más niños y niñas angoleños. Por eso, en cuatro semanas de trabajo intenso, la Campaña Nacional contra el Sarampión pretende inmunizar a 7 millones de niñas y niños angoleños, lo que representa la población infantil de Angola entre nueve meses y 15 años. Este reto del UNICEF, de gran dificultad en cualquier nación, resulta una tarea mucho más ardua en un país como Angola que está saliendo de cuatro décadas de guerra.
"La ambición y grandeza de esta campaña se debe ver en el contexto de estos dos puntos", dice Mario Ferrari, representante angoleño para el UNICEF. "En primer lugar, la guerra ha acabado con la infraestructura sanitaria de Angola y lo que intenta esta iniciativa es reconstruir los servicios básicos de salud y establecer las condiciones necesarias para una vacunación sistemática por todo el país. Y en segundo lugar, éste es el primer paso de la paz para enfrentarse a la grave tasa de mortalidad infantil en Angola. Es una apuesta valiente, pero la que se requiere en estos momentos y absolutamente factible".
Escasez de provisiones y de comodidades
Sólo a unos pocos bloques de la escuela en donde a Isabel están a punto de administrarle la vacunación, Osnaida Jose, de tres años, yace inmóvil en el Hospital Pediátrico de Luanda. Es el único hospital pediátrico de Luanda y carece de provisiones y comodidades.
Osnaida ha llegado al hospital hace cuatro días; la ha traído su madre y se encuentra en estado comatoso. Su cara, pálida y escamosa, ya muestra las señales del sarampión. Las moscas descansan sobre su cuerpo y su madre parece demasiado exhausta para ahuyentarlas. Llega una enfermera para inyectarle a Osnaida más fluidos y le busca en su brazo esquelético una vena. Le lleva minutos el encontrarla y sólo al quinto o sexto pinchazo Osnaida reacciona atemorizada.
![]() |
| © UNICEF Angola/2003/Pirozzi |
| Ya ha pasado todo: Isabel recibe el consuelo de su padre, su vida ya no corre peligro. |
Aunque en los países desarrollados la tasa de mortalidad a causa del sarampión es de uno por cada 1.000 casos, en Angola es de uno por cada 10. Esto se debe a que niños como Osnaida ya se encuentran debilitados por los brotes de diarrea. La enfermedad alcanza entonces el punto más peligroso ya que el virus debilita el sistema inmunológico y deja a los niños como Osnaida muy susceptibles a complicaciones mortales provenientes de la diarrea, neumonía y encefalitis. "No sé qué será de ella", dice su madre, Theresa Domingos.
Y aquí radica un aspecto crucial de la Campaña Nacional contra el sarampión en Angola. De la misma manera que la campaña facilita vacunas salvavidas para la infancia, también trata de reconstruir el devastado sistema sanitario. Por ejemplo, el UNICEF ha preparado a 10.000 trabajadores sanitarios específicamente para administrar una vacunación segura. A partir de ahora, estos trabajadores podrán utilizar su formación en otras vacunaciones sistemáticas más allá de la campaña.
Con un valor semejante, y a una escala permanente, el UNICEF ha instalado 21 talleres con equipos técnicos en los 164 municipios de Angola. Los dirigentes de este ejercicio de micro- planificación serán luego unos jefes locales decisivos para las futuras necesidades sanitarias de la zona. Igualmente se capacita a todos los vacunadores para usar las jeringuillas auto-desechables, o retráctiles, tan indispensables para asegurar la calidad de la inyección y evitar la propagación del VIH. Una vez usadas, estas jeringuillas se bloquean de manera que no pueden volver a usarse.
Por supuesto, estas aplicaciones tan seguras no ayudan a mitigar los miedos de Isabel que en este momento se encuentra la primera de la fila para recibir su inyección. A punto de llorar, Isabel se acomoda en el cuello de su padre. Él le susurra algo al oído y ella se ríe mientras el sanitario le limpia rápidamente la nalga y luego le introduce la aguja con destreza. La acción dura pocos segundos pero la protección de la vacuna durará toda la vida.
Una protección para toda la vida
"Hoy soy un hombre muy feliz", dice el señor King. "No se pueden imaginar lo que sufrí cuando Joana, mi primera hija, murió. En sus últimos días Joana estaba tan débil que no podía abrir los ojos. Por eso significa tanto para mí el poder proteger a Isabel del sarampión".
Desarrollada a lo largo de cuatro semanas, la Campaña Nacional contra el Sarampión tuvo tres fases: la primera duró una semana y se llevó a cabo en escuelas y guarderías; la segunda se realizó en zonas urbanas (centros de salud, en los puestos de mercados al aire libre y lugares de reunión informales), y la tercera, la parte más difícil, en zonas rurales.
Una semana después de que a Isabel le administrasen la inyección que puede salvarle la vida, las cifras muestran que otros 2,1 millones de niños y niñas fueron también vacunados en la fase primera. Este aumento estimativo del 20% pone en evidencia la decisión de los angoleños de vacunar a su población infantil y evidencia el éxito de la campaña de comunicación del UNICEF.
Unos días después regreso al Hospital Pediátrico para ver a Osnaida. Se siente muy débil pero al menos ahora puede abrir los ojos y mirar a su madre. El médico me dice que recobrara la salud. Osnaida es una de las afortunadas.
What's this
Digg, Del.icio.us, and Newsvine are web services enabling you to share stories on the Internet.
The blog this article feature enables you to generate a short summary of this article, ready to be pasted in a blog post.
Digg and Newsvine are social news sites, where the top news stories are selected not by an editor but by its collective users. Explore Digg and Newsvine for yourself.
Del.icio.us is a social bookmarking website where you can tag and share your favourite web pages, rather than bookmarking them in the traditional way inside your web browser. Try out Del.icio.us
Blog this article
Post this article to your blog. The story's headline, main picture and summary will be displayed on your page as in the preview below.
Writing the rest of the blog post will be up to you!
Click in the area below, then copy the code and paste it in your blog page:
Preview :
Para más información


















