Afganistán

El duro invierno afgano es un duro obstáculo que superar

En un asentamiento informal en Kabul, Afganistán, Fereshta, de 15 años, lucha por ayudar a su familia a pasar otro duro invierno.  Descarga este vídeo

 

Por Rajat Madhok y Gulistan Mirzaie

El 21 de febrero, UNICEF presenta su Acción Humanitaria para la Infancia (HAC) de 2014. Este llamamiento mundial presenta las necesidades combinadas de quienes viven en las circunstancias más difíciles, ya sea las situaciones de emergencia a gran escala que aparecen en los titulares de todo el mundo o las crisis menos visibles pero no menos urgentes, que ponen las vidas y el bienestar de los niños y las mujeres en peligro.

Con el objetivo de proporcionar asistencia esencial a 85 millones de personas, entre ellas 59 millones de niños, el HAC de 2014 es el mayor llamamiento humanitario jamás realizado por UNICEF –2.200 millones de dólares en total– y refleja el creciente impacto de los desastres y las emergencias sobre los niños de todo el mundo.

2014 es un año crítico en Afganistán, donde las próximas elecciones y la retirada de las fuerzas internacionales probablemente tendrán un impacto significativo en la seguridad y el desarrollo.

La lucha de una joven afgana de 15 años para ayudar a mantener a su familia revela que se necesitan intervenciones más eficaces para asistir y proteger a los más vulnerables.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Durante los últimos siete años, Fereshta ha vivido en un asentamiento improvisado con sus cinco hermanos y su madre, que se gana la vida barriendo pisos en las casas cercanas.

KABUL, Afganistán, 12 de febrero de 2014 – El invierno es siempre el momento más difícil para Fereshta y su familia. Su casa de adobe en Charahee Sarsabzi, un campamento informal de asentamientos en Kabul, tiene únicamente como techo una plancha de plástico. Fereshta, sus cinco hermanos y su madre llevan viviendo aquí desde hace siete años.

Solían alquilar una casa, pero la familia se vio obligada a mudarse cuando el padre de Fereshta, ya psicológicamente enfermo, cayó en la adicción a las drogas. Ahora, la madre de Fereshta debe apoyar a la familia por su cuenta.

Con 15 años, Fereshta es la hija mayor de la familia. Mientras que su hermana acude a una escuela cercana gratuita, Fereshta se queda en casa y cuida de sus hermanos menores. La madre de Fereshta realiza tareas domésticas en las casas de los alrededores, un trabajo que le supone alrededor de 20 dólares al mes. En su casa, Fereshta prepara bolani, un panqueque relleno con patatas que su hermana menor lleva al mercado y vende a 25 centavos cada uno.

Graves dificultades

Hace apenas unos meses, el hermano de Fereshta fue atropellado por un coche mientras vendía bolani en las calles de Kabul, un trabajo a tiempo parcial que realizaba después de ir a la escuela para mantener a la familia. La madre de Ferestha recuerda que cuando su hijo no regresó a casa, salió en busca de él, y entonces supo que había sido atropellado por un auto y conducido a un hospital cercano.

Cuando llegó al hospital, los médicos dijeron que no podían tratarlo, y murió. Su mochila todavía cuelga intacta en la pared de su casa.

Imagen del UNICEF
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Mientras una de sus hermanas asiste a la escuela cercana, Fereshta se queda en casa para cuidar de sus hermanos menores. Su hermana le pasa las lecciones cuando llega a casa.

Muchas familias que viven como la de Fereshta han sido desplazadas por conflictos o desastres naturales. En Kabul y sus alrededores hay unos 51 asentamientos informales que albergan a alrededor de 30.400 personas; algunas personas llevan más de una década viviendo en estas condiciones. Para ayudar a satisfacer sus necesidades, UNICEF, otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales distribuyen alimentos, leña y productos no alimentarios, como mantas y materiales para construir refugios.

En verano, las familias de los asentamientos tienen un acceso muy limitado al agua, a los alimentos o a los servicios básicos de salud, y el saneamiento deficiente aumenta el riesgo de que se propaguen enfermedades. En invierno, la vulnerabilidad aguda, las posibilidades limitadas de obtener refugio y el escaso acceso a los servicios básicos se combinan con las duras condiciones meteorológicas para que las condiciones de vida sean extremadamente difíciles. Durante el inusualmente duro invierno de 2011-2012, por ejemplo, 24 niños murieron de hipotermia.

Intervenciones efectivas

Hay esperanza para Fereshta y muchos niños como ella. UNICEF y sus aliados están buscando mejores maneras de llegar a los niños en situaciones de emergencia con intervenciones de salud, nutrición y agua y saneamiento oportunas y eficaces para salvar vidas.

En coordinación con el Gobierno afgano, las ONG y otros organismos de la ONU, UNICEF contribuirá a la prevención de brotes de diarrea acuosa aguda y de cólera por medio de campañas de cloración y amplias intervenciones de promoción de la higiene. Se tratará de evitar la desnutrición aguda a través de la alimentación de emergencia para los lactantes y los niños pequeños afectados. Y el tratamiento de niños menores de 5 años con desnutrición aguda grave se incrementará significativamente en los próximos años.

De vuelta a casa, después de enviar a sus hermanas a la escuela, Fereshta recoge los platos sucios y los lava en agua helada. El suelo está húmedo y con barro, y ella no tiene calcetines.
Uno de sus hermanos menores, que vive con una discapacidad, juega con su perro.

“Espero que las organizaciones puedan ver nuestros problemas”, dice Fereshta. “Hay tantas cosas que necesitamos durante el invierno, como ropa de abrigo y mantas y comida”.


 

 

Fotografía UNICEF: ¿Puedes verme?

 

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