Tailandia

Historias reales

Restaurar las vidas de los niños en Tailandia

Imagen del UNICEF
© UNICEF Thailand/2005/Nettleton
Alumnos de la escuela Ban Talaynork, en la provincia de Ranong devastada por el tsunami, construyen un “árbol de la felicidad” como parte de un programa apoyado por el UNICEF que ofrece ayuda psicológica a niños y niñas.

RANONG, Tailandia, 18 de enero de 2005 -  Isamael Gumuda, un niño de once años, recuerda claramente el día en que la gigantesca ola se llevó a su hermano de siete años. Estaban en la escuela ensayando una obra para la próxima celebración del Año Nuevo cuando oyeron un estruendo.
 
“Nos volvimos y vimos que una ola gigante, más alta que el edificio de la escuela, se nos venía encima. Yo sujeté firmemente a mi hermano, pero la ola nos separó. Sobreviví porque la ola me llevó hasta el pie de la montaña, mientras mi hermano no lo logró. Le echo mucho de menos y oro por él”, afirma Isamael.

Los maestros de su escuela han notado que Isamael no ha sido el mismo desde el impacto del tsunami. Ha perdido de peso y se le ve triste y callado. Es uno de los muchos estudiantes de la escuela Ban Talaynork que participan del programa de rehabilitación psicológica auspiciado por el UNICEF en Tailandia.

En tanto la reconstrucción material avanza rápidamente en la región sur de Tailandia afectada por el tsunami, la oficina del UNICEF en ese país ha ofrecido asistencia psicológica a los niños y niñas traumatizados para ayudarles a recuperarse psicológica y emocionalmente de la devastadora catástrofe.

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© UNICEF Thailand/2005/Nettleton
Un “árbol de la felicidad” hecho por alumnos del 1er. y 3er. grados en la escuela Ban Talaynork.

Varias actividades, entre ellas la terapia artística, la narración de cuentos y los juegos, están diseñados para alentarles a aprender a expresar sus sentimientos a fin de aliviarles el pesar, la aflicción y la ansiedad que siguieron a la tragedia. Para ayudar en la recuperación de los niños traumatizados es necesario también movilizar el apoyo de sus amigos, padres y maestros.

Un equipo de pediatras, psicólogos y enfermeras especializadas de las universidades de Khon Kaen y Príncipe de Songkhla, apoyado por la oficina del UNICEF en Tailandia, llevó a cabo durante dos días intensas actividades de rehabilitación con los estudiantes afectados en un intento de devolverles un sentido de normalidad y seguridad a sus vidas.

Durante la fase inicial, se eligieron seis escuelas que quedaron gravemente afectadas por el impacto del tsunami en dos de las provincias del sur del país: Ranong y Phang-Nga.

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© UNICEF Thailand/2005/Nettleton
Unos niños colocan sus deseos y esperanzas en un “árbol de la felicidad” en Ban Talaynork, Tailandia.

“La muerte de ocho alumnos y una maestra que era muy querida han dejado muy perturbados a los 22 alumnos sobrevivientes”, dijo Supawadee Nakvichien, director de la escuela de Ban Talaynork. “La mayoría de los niños están aún aterrorizados con el mar. Algunos se asustan fácilmente con cualquier ruido que se parezca al de las olas. Se han vuelto obviamente depresivos, callados y menos vivaces. El trauma más grave lo sufren quienes perdieron seres queridos, tales como padres, cuidadores, maestros y amigos”.

Usa Munoh, una alumna de 11 años de la escuela de Ban Talaynork, perdió a su madre, a su hermana mayor y a su cuñada en el desastre. “Aún estoy triste por lo que sucedió. Las olas se llevaron las vidas de mis seres queridos, incluida mi madre, mi hermana y una maestra a la que todos mis compañeros se sentían muy apegados. Mi padre y yo estamos muy tristes por la muerte de mi madre, aunque él no lo demuestra. Yo también me siento triste por él, porque no puede salir a pescar, ya que su bote quedó destruido. Echo tanto de menos a mi madre que lloro; pero sé que debo ser fuerte. Estoy furiosa con el mar por matar a mi madre y a mi hermana”, dijo la niñita con un aire sombrío.

El programa de dos días es sólo el comienzo de la rehabilitación. “Resolver estos problemas psicológicos, no obstante, exige una unidad de empeño de todos los interesados para reconstruir y reparar lo que se ha destruido. La intervención psicológica debe hacerse a todos los niveles, incluidos los padres, maestros y la comunidad en general, a fin de proporcionarles a los niños un ambiente de protección para que se recuperen de esa traumática situación”, dijo el Dr. Poonsri Rangseekajee, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Khon Kaen.


 

 

Vídeo (en inglés)

18 de enero de 2005: el UNICEF ayuda a restaurar las vidas de los niños en el sur de Tailandia devastado por el tsunami.

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