Protección infantil contra la violencia, la explotación y el abuso

La policía de Jordania es amiga de los niños

Por Marc Vergara

AMMÁN, 21 de julio de 2004 – Un cartel en la nueva oficina de policía de la capital de Jordania dice "Directorio de seguridad pública", una frase que muy pocas personas asocian normalmente con los derechos de la infancia. Y sin embargo, el Departamento de Protección de la Familia de la policía está precisamente a cargo de estos derechos.

El Departamento de Protección de la Familia comenzó en 1998 como una simple unidad en un cuartel de policía. Es un departamento de la policía con plenos poderes, parte del Directorio de Seguridad Pública. 

La razón por la que existe este Departamento es muy simple: la obligación de la policía es proteger a la comunidad y aquellos que necesitan una mayor protección son las mujeres y los niños. El Departamento fue establecido para apoyar a los niños, las niñas y las mujeres que sufren abusos sexuales o han sido víctimas de la violencia doméstica.

El cuidado con el que se trata a los niños y niñas es crucial. Por ejemplo, sus testimonios se graban en vídeo a fin de evitar que tengan que acudir a audiencias y presentaciones ante el tribunal que puedan resultar potencialmente dolorosas o traumáticas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2004/Vergara
El teniente Juman Mahmoud entrevista a Tarek (nombre ficticio) en el Departamento de Protección de la Familia en Ammán.

Un caso de posible abuso

En la mañana de nuestra visita, Um Tarek trae a su hijo, Tarek, al Departamento de Protección de la Familia. (Tanto el nombre de la madre como del hijo son ficticios para el propósito de este artículo.)

El muchacho solamente tiene 10 años. Sufre arañazos visibles en el cuello. La madre dice que su hijo fue víctima de abusos sexuales por parte de su marido y del tío del muchacho.

Los oficiales del Departamento entrevistan a Tarek siguiendo directrices bien definidas. La entrevista se lleva a cabo en una habitación equipada con cámaras de vídeo y micrófonos apenas visibles, pero también con libros y juguetes infantiles.

El teniente Jum’a Mahmoud lleva a cabo la entrevista, mientras un colega en la habitación adyacente supervisa los procedimientos y sugiere preguntas por medio de un audífono que Jum’a lleva en el oído. Las primeras preguntas tratan de crear una atmósfera relajada: "¿Te gustan los deportes?" "¿Qué te gustaría hacer cuando seas mayor?”

A medida que los oficiales avanzan para tratar de saber lo que ha ocurrido, la situación se hace más difícil y las manos del pequeño comienzan a agitarse. Sin embargo, los oficiales de policía no están todavía completamente convencidos. “Su testimonio está demasiado pulido, es demasiado rápido”, dice el teniente Jum’a. “Y tampoco observamos los síntomas de alejamiento relacionados con estos casos”. Para estar seguros, deciden que el muchacho permanezca esa noche con su madre, y que el padre debe ser interrogado inmediatamente para obtener su versión de la historia.

Progresos y atención internacional

El Dr. Hani Jahshan, jefe de la unidad forense, muestra el último colboscopio, un instrumento médico que permite ver, en casos de violaciones contra niñas y mujeres, si el virgo ha sufrido roturas. “Aunque las fotos digitalizadas de aumento no se admiten en un tribunal”, dice el Dr. Jahsan, “yo baso los informes en esas pruebas, que por supuesto son fundamentales para que el fiscal prepare su caso”. El UNICEF financió la adquisición del colboscopio y de los equipos de vídeo y computadoras que manejan estos especialistas.

Con más de 1.187 casos registrados el año pasado, el trabajo del Departamento se considera muy positivo. Las autoridades siguen preocupadas sobre las "cifras oscuras", es decir, aquellos casos que no se denuncian, especialmente dentro de la familia. Sin embargo, el departamento ha avanzado mucho desde 1998, cuando solamente se denunciaron 295 casos. En la actualidad, abarca casi la mitad de las 12 regiones de Jordania. Para poder abarcar el resto del país se necesitan más fondos.

Otras naciones han comenzado a prestar atención a las tareas del Departamento, a medida que la reputación del programa se propaga más allá de las fronteras de Jordania. En julio de 2004, dos oficiales de policía de Jordania fueron enviados a la zona de conflicto en Darfur, Sudán, para orientar a la policía local sobre la mejor manera de tratar a los niños y niñas traumatizados y víctimas de abusos.

Pero cuando el Departamento de Protección de la Familia fue creado, las cosas no resultaron muy fáciles. “Algunas familias pensaron que íbamos a interferir en su privacidad, y otros pensaron que el concepto era ajeno a nuestra cultura, pero ahora la mayoría de la gente nos apoya”, explica el jefe del Departamento, coronel Fadel al-Humoud. “Tenemos que mantener un equilibrio adecuado y evitar una intrusión innecesaria. De otra forma, la reputación de la familia podría destruirse. A fin de cuentas, todos salimos beneficiados. La policía recibe denuncias más auténticas, que facilitan la acción de la fiscalía y alientan la denuncia de crímenes. Y lo que es más importante, los niños y niñas reciben un trato acogedor y un mejor servicio, lo que ayuda a su rehabilitación”.


 

 

Vídeo (en inglés)

6 agosto 2004: Thomas Nybo, del UNICEF, informa sobre las actividades de protección de la familia en Jordania

Anchura de banda baja
View clip (Real Format)

Anchura de banda alta
View clip (Real Format)

Búsqueda