Llamamientos de financiamiento y actividades humanitarias

El Afganistán se encuentra en una situación de emergencia compleja desde hace 20 años. La infraestructura y los sistemas del país han quedado destruidos casi en su totalidad. Alrededor de 22 millones de afganos, o un 70% de la población, viven en la pobreza y en condiciones deficientes. Un 40% de los niños menores de 13 años tienen peso inferior al normal y un 54% sufren un retraso en el crecimiento. Más de 100.000 personas -la mayoría niños, niñas y mujeres- siguen desplazados por el conflicto y la sequía. La situación del país en materia de seguridad se está deteriorando; cada vez hay más zonas donde se llevan a cabo operaciones militares entre el Gobierno y las fuerzas de la coalición, por una parte, y los elementos antigubernamentales, por otra, y estas acciones obstaculizan las operaciones humanitarias y el acceso a las poblaciones afectadas. En 2007, las misiones de las Naciones Unidas no pudieron acceder a aproximadamente del 40% al 50% de los distritos del país durante prolongados períodos de tiempo debido a la inseguridad y a las restricciones de movimiento. Las provincias del sur y algunas provincias del oeste, el este y el suroeste son las más afectadas. Debido a la escasez de harina de trigo en el Pakistán, los residentes de muchas zonas del Afganistán, incluida la capital, Kabul, sufren en la actualidad un aumento en los precios de los productos básicos y una escasez de alimentos. La situación se ha visto agravada por una gran nevada, que causó más de 123 muertes, importantes pérdidas de ganado y el bloqueo de numerosos caminos que han dejado varias zonas aisladas. La distribución de alimentos y de materiales no alimentarios a una serie de lugares que ya eran vulnerables se ha retrasado debido al mal tiempo. Como resultado, los precios de los alimentos y los combustibles han aumentado aún más, y cada vez resulta más difícil para las familias de bajos ingresos satisfacer sus necesidades de alimentos y calefacción. Los funcionarios de algunas provincias afectadas han advertido que si las carreteras siguen bloqueadas y los alimentos y otros productos no llegan a las comunidades vulnerables en un futuro próximo, la escasez actual pudiera provocar una crisis humanitaria. Los niños y las mujeres se encuentran entre los más vulnerables y tienen más probabilidades de sufrir a causa de esta situación.
Actualización de la acción humanitaria para el Afganistán, 17 de enero de 2008 [pdf]

 

 

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HAR 2009