ÚNETE POR LA NIÑEZ

La infancia y el VIH/SIDA

UNICEF se adelanta al Día mundial del SIDA y marca los progresos en la lucha contra el VIH/SIDA

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2011-0262/Nesbitt
Lackson y su sonriente madre, Agness Chabu, se sientan en su hogar de Lusaka (Zambia). Chabu y su marido, Innocent, son seropositivos. Chabu participó en el programa de prevención del virus de madre a hijo de la clínica Chelstone, mientras estaba embarazada de Lackson y durante los primeros 18 meses del bebé. Lackson tiene ahora 23 meses y no es portador del virus.

NUEVA YORK, Estados Unidos, 23 de noviembre de 2011. Una sonrisa radiante ilumina el rostro de Agness Chabu mientras mece en sus brazos a Lackson, su hijo de 23 meses, en su hogar de Zambia. Su hijo y ella han seguido durante muchos meses el tratamiento para proteger al bebé contra la transmisión del VIH de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Ahora, los trabajadores de la salud han confirmado que Lackson no tiene el virus.

Historias como ésta son increíblemente comunes a medida que las personas de todo el mundo en desarrollo se benefician de un mayor acceso a la atención, tratamiento y apoyo contra el VIH. El Día mundial de la lucha contra el SIDA, celebrado el 1 de diciembre en todo el mundo, celebraremos esos éxitos, crearemos conciencia sobre la epidemia de VIH y SIDA, y contemplaremos la labor que queda pendiente.

Progreso para la infancia

Se han realizado enormes progresos desde que se celebrara el primer Día mundial de la lucha contra el SIDA en 1988. Sin embargo, desde hace sólo unos años se han tenido en cuenta las necesidades especiales de los lactantes, niños, jóvenes y adolescentes afectados por la epidemia.

UNICEF lanzó en 2005 su campaña "Únete por la niñez, únete para vencer al SIDA", para colocar a la infancia en el centro de la respuesta al VIH. Hoy, los niños y niñas están firmemente integrados en los esfuerzos mundiales destinados a hacer retroceder la epidemia. Sin embargo, todavía hay muchos niños afectados por el virus, y sólo en 2010 se registraron cientos de miles de infecciones nuevas entre los niños de todo el mundo. La mayoría ocurrieron en el África subsahariana, la región más golpeada por el VIH.

Este año, la campaña de UNICEF celebrada en el Día mundial de la lucha contra el SIDA marca su ampliación hasta 2015 y establece un programa nuevo. Su objetivo es nada más y nada menos que una generación libre del SIDA. Dos metas de la campaña, centradas en la prevención, se basan en el acuerdo mundial alcanzado con ONUSIDA a principios de este año para la consecución de ese objetivo:

  • Eliminar las infecciones nuevas en los niños.
  • Reducir a la mitad las infecciones nuevas por VIH entre los jóvenes.
Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2009-0282/Nesbitt
Mangani Zulu, director interino de un laboratorio en Lusaka (Zambia) que investiga una enfermedad infecciosa, toma las muestras de sangre que empapan un papel de filtro para hacer el test del VIH.

Una misión de amplio alcance

La prevención de la transmisión de madre a hijo del VIH -la intervención médica y de asesoramiento que evitó la infección de Lackson- es una de las maneras más efectivas de salvaguardar a los niños del virus.

No obstante, resulta todavía más eficiente evitar que las madres contraigan el VIH en primer lugar. Por este motivo, la meta de reducir a la mitad las nuevas infecciones entre los jóvenes reviste tanta importancia. Los progresos ya son evidentes y los cambios en el comportamiento que reducen el riesgo frente al VIH son un ejemplo. En los países con datos suficientes para el seguimiento de tales tendencias, el número de hombres jóvenes que admiten tener múltiples parejas ha descendido, hay más jóvenes que afirman haber utilizado los preservativos durante las relaciones sexuales de alto riesgo y la cifra de personas que han mantenido relaciones sexuales antes de los 15 años va en descenso.

La labor de UNICEF hacia la reducción de los efectos de la epidemia va más allá de la mera prevención. La organización también brinda apoyo a la atención continuada de los niños que ya están infectados con el VIH, así como a la protección mediante subvenciones monetarias, la legislación y otros medios para los afectados por la epidemia.

Un momento delicado

Cuando la crisis económica asola el mundo, encontrar los recursos necesarios para mantener los éxitos resulta más difícil todavía.

En tales momentos, sería fácil relegar a los niños una vez más al margen de la respuesta contra el SIDA. Sin embargo, "Únete por la niñez, únete para vencer al SIDA" trabaja para recordar a los gobiernos, donantes y a la opinión pública que hemos llegado muy lejos para abandonar ahora. De hecho, los recortes de financiación son menos rentables a largo plazo, pues los gobiernos son responsables de mantener la esperanza de vida a base de tratamientos costosos para cada nuevo niño infectado.

Los beneficios de mantener el rumbo, incluso ante la recesión, pueden contarse vida a vida. Los bebés como Lackson y las madres como Agness dependen de todos nosotros para garantizar que no se los pasa por alto. Ofrecen un ejemplo de lo logrado desde el primer Día mundial de la lucha contra el SIDA allá en 1988, así como de todo lo que podemos conseguir todavía si trabajamos juntos.


 

 

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