Pakistán

La vacunación contra la poliomielitis protege a los niños y niñas de Pakistán

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2009/Ramoneda
Un niño recibe la vacuna oral contra la poliomielitis en Pakistán, uno de los cuatro países del mundo en los que esa enfermedad aún tiene carácter endémico.

Por Antonia Paradela

GADAP, Pakistán, 29 de octubre de 2009 - En el marco de una campaña nacional de inmunización, Ruksana Bilqis realiza desde hace dos meses labores de movilización comunitaria en Gadap, cuya conservadora población pastún proviene de la Provincia de la Frontera Noroccidental y de las zonas tribales cercanas a la frontera con Afganistán.

Cubierta con un velo y un rebozo negros, Bilqis se mueve con facilidad en esta comunidad conservadora de unos 150.000 habitantes. Se trara de una zona pobre, infestada de moscas y dividida por un amplio río usado como cloaca. Unas pocas mujeres, que visten burqas que les cubren de la cabeza a los pies, caminan por las calles polvorientas mientras grupos de niños y niñas juegan entre los escombros.

La falta de higiene que reina en la ciudad complica aún más la difícil labor de los equipos de vacunación. No bien reciben las cajas de vacunas refrigeradas, los inmunizadores deben recorrer las calles de la ciudad, dándoles la vacuna oral contra la poliomielitis a todos los niños y niñas menores de cinco años.

En la región hay unos 65.000 niños que necesitan esa vacuna, de manera que los agentes  de la salud realizan un gran número de visitas domiciliarias. Cuando los padres de los niños ofrecen resistencia, Bilqis entra en acción .

Combatir los conceptos erróneos

En general, el rechazo de los padres y madres se debe al concepto equivocado de que la vacuna es peligrosa o que se relaciona con la planificación familiar. Bilqis, una mujer joven proveniente de la región de Punjab que habla con fluidez el idioma pastún, conversa con los padres sobre sus preocupaciones. Hasta ahora ha logrado persuadir a 129 familias de que autoricen la vacunación de sus hijos contra la poliomielitis.

Los esfuerzos de los vacunadores ya han surtido efecto. Según el Dr. Tufail, coordinador de apoyo en Gadap, 173 de los 179 niños y niñas que no habían sido vacunados en la campaña anterior han recibido la vacuna oral en esta ocasión con el consentimiento de sus padres.

El nivel de cobertura logrado se debe en gran medida a la labor de personas como Bilqis y a su incansable trabajo con las familias y el personal de las escuelas y de las mezquitas.

Proteger a los desplazados
Pakistán es uno de los cuatro países del mundo donde la poliomielitis aún tiene carácter endémico. UNICEF y la Organización Mundial de la Salud colaboran con el Gobierno para lograr la eliminación de la enfermedad. En años recientes, la mayoría de los casos de poliomielitis ha ocurrido en la región noroccidental del país y en Karachi.

Una de las mayores complicaciones que ha afrontado la campaña ha sido la llegada en meses recientes de miles de familias desplazadas debido al conflicto armado que asola la parte noroccidental de Pakistán.

Entre los casos más recientes de poliomielitis figura el de un niño de un año y medio de edad llegado de la zona tribal de  Waziristán meridional, cerca de la frontera con Afganistán. El niño jamás había sido vacunado contra la poliomielitis y las cuatro dosis que recibió en Karachi no alcanzaron para impedir que se contagiara esa enfermedad.

Otro problema es que los frecuentes ataques de diarrea que sufren los niños pueden dificultar o impedir la absorción en el organismo de la vacuna oral contra la poliomielitis. En las regiones donde el suministro de agua y saneamiento y la higiene son deficientes, los niños necesitan más de 10 dosis de vacuna para quedar inmunizados.

Retos para los vacunadores

Karachi, cuya población se acerca a los 20 millones, en gran parte niños y niñas, constituye un reto inmenso para las labores de vacunación.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2009/Ramoneda
Ruksana Bilqis verifica si un niño tiene en el dedo meñique la marca de tinta que indica que ha sido vacunado contra la poliomielitis.

Las diversas comunidades que componen la densa población de la ciudad provienen de diversos puntos de la región. Cada una tiene su propio idioma y sus normas y costumbres sociales. Las tradiciones conservadoras suelen limitar los movimientos de las mujeres fuera de sus hogares, y el rechazo al ingreso a las viviendas de hombres que no formen parte de las familias, así como la escasez de mujeres en las filas de los agentes de la salud, dificultan las labores de inmunización.

El Dr. Tufail dice que, ante tales desafíos,Bilqis está seleccionando mujeres para que integren los 45 equipos de vacunación que trabajan en las comunidades de habla pastún.

"Las mujeres jóvenes y educadas como Ruksana, que hablan el idioma de la comunidad y que conocen su cultura, constituyen la pieza central de nuestros esfuerzos para erradicar la poliomielitis de los sectores de la población con bajas tasas de alfabetización de las mujeres", explicó Melissa Corkum, Especialista en comunicaciones de programas relacionados con la poliomielitis y del Programa ampliado de inmunización.

"Tenemos la esperanza de que colaborando con el Gobierno y con personas dedicadas a su trabajo como Ruksana podremos vacunar a todos los niños y niñas pakistaníes menores de cinco años y erradicar esta enfermedad potencialmente mortífera", añadió Corkum.


 

 

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