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| © UNICEF LaoPDR/2007/Holmes |
| Madres e hijos –entre ellos Khaming Padungsee y su hijo Tanva, de 11 meses, a la izquierda– esperan a ser inmunizados contra el sarampión en el centro de vacunación abierto en el templo de la aldea de Houay Namien, en la RDP de Lao. |
Por Simon Ingram
HOUAY NAMIEN, República Democrática Popular de Lao, 16 de noviembre de 2007 – A media mañana de un martes no es la hora en que normalmente uno espera ver mucha actividad en un templo budista. Pero un martes reciente fue algo distinto, y el templo de colores brillantes de Houay Namien estaba atestado de madres con sus hijos pequeños.
Khaming Padungsee –que ha venido con su hijo Tanva de 11 meses– sabía a qué atenerse gracias a los anuncios y a lo dicho por el jefe de la aldea respecto a una de las campañas de inmunización más importantes que se hayan visto en Laos.
Luego de esperar por breve tiempo en cola, a Tanva le apuntaron el nombre en un registro antes de administrarle una cápsula de gotas de vitamina A y una cucharada de una tableta de desparasitación triturada y mezclada con agua.
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| © UNICEF LaoPDR/2007/Holmes |
| Una niña toma una tableta para la eliminación de parásitos en un centro de vacunación instalado en el templo de la aldea de Houay Namien, RDP de Lao. Los suplementos de vitamina A también se han integrado a la campaña nacional contra el sarampión. |
Protección y prevención
Pero la protección contra el sarampión era el beneficio fundamental que brindaban en este lugar. En todo el mundo, el sarampión mata a más niños que cualquier otra enfermedad prevenible, y en Laos se producen brotes regulares, entre ellos dos este año que mataron por lo menos a 10 niños.
“La vacuna es muy importante para las vidas de mis hijos”, afirma Padungsee. “Sirve para protegerlos del sarampión”.
A media mañana, casi la mitad de los 560 niños inscritos en la aldea habían sido vacunados, una señal de que las cosas marchaban bien.
Dirigida hacia menores de cinco años
“Informamos a la población sobre la campaña a través del jefe de la aldea y de nuestros trabajadores voluntarios de la salud”, dijo Taikham Thanonsar, supervisor de salud del Distrito. “A los niños mayores se les vacuna en la escuela, de manera que aquí en el templo nuestro objetivo principal son los menores de cinco años”.
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| © UNICEF LaoPDR/2007/Holmes |
| Una niña se encoge [de temor] cuando la van a vacunar en la escuela primaria Don Na Souk en un suburbio de Vientiane. |
En la ceremonia de lanzamiento en Vientiane –y frente a un público que incluía al presidente del país– Somsavat Lengsavat, viceprimer ministro permanente, vinculó la campaña contra el sarampión a más amplias metas de desarrollo. “Este programa muestra el interés del gobierno y de la sociedad en la salud de los niños de todos los grupos étnicos, quienes llevarán a cabo las tareas de protección y desarrollo en el futuro”, afirmó.
Al alcance de los ODM
Laila Ismail-Khan, representante de UNICEF en la RPD de Lao, dijo en la ceremonia de presentación que el compromiso del gobierno de erradicar el sarampión para el 2012 era rentable y consecuente con las metas mundiales de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
“Ésta es una campaña que traerá muchos beneficios”, dijo Ismail-Khan, “amén del fortalecimiento del hábito del programa de inmunización, que es un magnífico ejemplo del ‘factor positivo’ que la inmunización puede traer a la vida de los niños”.
Con la campaña ya muy avanzada, hay señales alentadoras de que puede alcanzarse la meta de inmunizar al 95% de más de 2,1 millones de niños y niñas entre nueve meses y 15 años de edad.
En el noroeste, la remota provincia de Luang Namtha informó que al cuarto día de emprendida la campaña, cerca del 70% de los niños comprendidos en las edades a los que ésta se destina habían sido inmunizados. Funcionarios en la provincia sureña de Savannakhet, la más densamente poblada del país, informaron de que [la vacunación] había llegado hasta cerca del 53%.