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| © UNICEF / Hoekstra / 2010 |
| Unos niños enseñan sus tarjetas inmunitarias. |
OBJETIVO: Reducir un 90% la mortalidad por sarampión para finales de 2010 y frenar la transmisión del virus en el continente americano, el este del Mediterráneo y Europa, donde esta enfermedad todavía está activa.
El reto
El sarampión es una infección viral de las vías respiratorias que ataca al sistema inmunológico y es excepcionalmente contagioso de manera que las niñas o niños que no estén vacunados sufrirán la enfermedad cuando se expongan a ella. Los menores de cinco años son los que corren un riesgo mayor. El sarampión infecta cada año a cerca de 30 millones de niños y niñas y mata a casi 350.000, a veces por complicaciones relacionadas con neumonía, diarrea y desnutrición. Muchos de los que sobreviven quedan incapacitados para el resto de sus vidas con ceguera, sordera o encefalitis.
“Estos niños por lo general se encuentran en las regiones más vulnerables y más pobres del mundo. La inmunización puede proteger a millones de niños contra esta enfermedad mortal,” dijo Edward Hoekstra, Jefe del programa contra el sarampión de UNICEF.
Las muertes por sarampión se concentran principalmente en la India, que registra tres cuartas partes de las muertes por sarampión en el mundo. El país no ha proporcionado tradicionalmente una segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, por medio de servicios de inmunización rutinarios de campañas en masa. Sin embargo, el país ha acordado renovar su estrategia de reducción de mortalidad por sarampión para el período 2010-2011 mediante la introducción de una segunda dosis en la mayor parte del país.
La solución
La mayor parte de las muertes a manos del sarampión se previenen fácilmente mediante la inmunización por un coste inferior a un dólar estadounidense por niño. Gracias a la inmunización, las muertes por sarampión cayeron del 78% con 733.000 casos en 2000 a 164.000 en 2008, casi una reducción del 80%.
La OMS y la Visión y Estrategia Mundial de Inmunización de UNICEF para el peíodo 2006-2015 define el objetivo de reducir las muertes por sarampión en el mundo en un 90% para finales de 2010. Para conseguir este objetivo, UNICEF y sus aliados aumentan el número de inmunizaciones de sarampión rutinarias suministradas y llevan a cabo campañas adicionales en las regiones de alto riesgo de África y Asia.
En mayo de 2010, la Asamblea Mundial de la Salud respaldó un nuevo objetivo de reducción de mortalidad por sarampión consistente reducir las muertes por esta enfermedad en un 95% para 2015, en comparación con el número de muertes por sarampión registradas en 2000.
La iniciativa contra el sarampión
En apoyo de los objetivos en materia de sarampión, la labor de la Iniciativa contra el Sarampión consiste en vacunar a 686 millones de niños y salvar las vidas de 4,3 millones de niños desde 1999. Esta iniciativa, que combina los esfuerzos de UNICEF junto con la Cruz Roja de los Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud, los Centros de los Estados Unidos para el control y la prevención de enfermedades y la Fundación de las Naciones Unidas, ha demostrado ser tan acertada que las labores se han ampliado de África para incluir ahora Asia.
Mediante la colaboración con ministerios de la salud nacionales y otros organismos de administración municipal, los aliados de la iniciativa aumentan servicios de vacunación rutinarios, llevan a cabo "días de inmunización" a escala nacional y movilizan comunidades enteras para conseguir que todos los niños queden vacunados. Debido a brotes recientes originados por deficiencias en la cobertura inmunitaria se han ofrecido campañas suplementarias para proporcionar una segunda ronda de vacunaciones, así como una segunda oportunidad para los niños que se perdieron la primera. Además de la inmunización contra el sarampión, la Iniciativa proporciona otras intervenciones de salud, incluidos la vitamina A, medicamentos antiparasitarios, vacunación contra la poliomielitis y mosquiteros tratados con insecticida para la prevención del paludismo.
“Este programa ha conseguido resultados increíbles. En resumidas cuentas, ha dado como resultado aproximadamente 1.500 niños menos muertos cada día por el sarampión en todo el mundo”, comentó Hoekstra.
La mayoría de personas ven el sarampión como la enfermedad que causa una dolencia temporal que requiere un tiempo lejos de la escuela o el trabajo. Sin embargo, es mortal: un mínimo de cinco de cada cien de casos de sarampión infantil puede causar la muerte.
Por suerte la ampliación de la vacunación contra el sarampión en campañas rutinarias y suplementarias ha surtido efecto para proteger a los niños vulnerables. Desde 1990 hasta 2008, la contribución del programa al cuarto Objetivo de Desarrollo de Milenio (reducir la mortalidad infantil en dos terceras partes para 2015 en comparación con los niveles de 1990) ha sido del 24%.
Por su parte, UNICEF usa su capacidad logística y de adquisición para brindar apoyo a la obtención y entrega de jeringuillas, vacunas y otros artículos hasta los lugares de vacunación. UNICEF proporciona además la logística y el mantenimiento de la cadena de frío y la movilización social.
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