Inmunización

La eliminación del sarampión, la rubéola y el tétanos materno y neonatal

Imagen del UNICEF
© UNICEF/Iraq/Khuzaiel
Un trabajador de la salud administra una dosis de vacuna oral contra la polio a un niño en el campamento Bajeed Kandala, un refugio para los yazidis desplazados, cerca de la ciudad de Peshkhabour, en Irak.

Pese a que el sarampión, la rubéola y el tétanos materno y neonatal son prevenibles mediante la vacunación, se trata de enfermedades que siguen cobrando víctimas entre los niños de todo el mundo. UNICEF se ha comprometido a eliminar esas enfermedades.

El sarampión y la rubéola

El sarampión, causado por un virus que ataca el sistema respiratorio, es una de las enfermedades más contagiosas que se conocen. Los niños son particularmente vulnerables a las infecciones mortíferas. El sarampión mata diariamente a unos 330 niños, pese a que contamos con una vacuna segura, eficaz y económica para evitarlo.Quienes sobreviven a esa enfermedad suelen sufrir durante el resto de sus vidas diversas formas de discapacidad, como la ceguera, la sordera o los daños cerebrales.

La vacunación contra sarampión ha logrado éxitos rotundos. Se calcula que desde 2000, la inmunización contra esa enfermedad ha prevenido la muerte de unos 15,6 millones de niños. En 2013, el 84% de los niños del mundo estaba inmunizado contra el sarampión.

La rubéola suele afectar de manera muy leve a los niños, pero cuando infecta a las mujeres al principio del embarazo puede provocar graves daños al feto, como la combinación de discapacidades conocidas colectivamente como síndrome congénito de la rubéola, que incluye la sordera, la ceguera y enfermedades cardíacas. En algunos casos, la rubéola es fatal. Con apoyo internacional y gubernamental, UNICEF ayuda a aumentar la cobertura de inmunización sistemática contra el sarampión y a llevar a cabo campañas periódicas de vacunación en las regiones de África y Asia más amenazados por la enfermedad.

Gracias a las labores de UNICEF y sus aliados de GAVI, hoy en día se cuenta con vacunas contra la rubéola en 139 países.

Para obtener más información sobre la iniciativa contra la rubéola y el sarampión, consulte ENLACE: http://www.measlesrubellainitiative.org/

El tétanos materno y neonatal

El tétanos neonatal es una enfermedad mortal de desarrollo rápido y doloroso, aunque completamente prevenible, que aún cobra víctimas en casi 25 países. En algunos lugares hay mujeres embarazadas que no están vacunadas contra el tétanos, mientras que en otros las embarazadas se ven obligadas a dar a luz y cuidar luego a sus hijos recién nacidos en condiciones poco higiénicas que les ponen en peligro de infección.

El tétanos se conoce como “el asesino silencioso” debido a que muchos recién nacidos y muchas madres mueren debido a esta enfermedad en sus hogares, sin que se registren oficialmente los nacimientos o las muertes.

El mundo ha hecho avances enormes hacia la eliminación del tétanos materno y neonatal. Varias intervenciones simples, de amplia repercusión y de eficacia comprobada, como la vacunación, han ayudado a reducir drásticamente el número de muertes de recién nacidos debidas al tétanos.

En 2000, el tétanos causaba anualmente la muerte de unos 200.000 recién nacidos. En la actualidad, gracias a la inmunización y el mejoramiento de la atención médica antes, durante y después del nacimiento, ese número se ha reducido a 58.000 muertes por año. Desde 1999, 35 de los 59 países de alta prioridad, todos ellos de ingresos bajos y medianos, han logrado eliminar el tétanos materno y neonatal.

Es posible prevenir todas las muertes maternas y neonatales debidas al tétanos, pero para ello se debe disponer de recursos financieros sostenidos y debe existir un firme compromiso político de hacerlo. En la actualidad, la iniciativa de eliminación del tétanos materno y neonatal de UNICEF está casi completamente financiada por aliados empresariales, como Pampers y Becton Dickinson, y por Kiwanis International, una organización de la sociedad civil.


 

 

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