Inmunización

Vacunar a quienes viven en lugares remotos

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2006-0870/Estey
Un bebé es vacunado contra el sarampión durante la ronda de inmunización en masa efectuada en la aldea de Ngipik del distrito Bantul de la provincia de Yogyakarta, en Indonesia.

OBJETIVO: Para el UNICEF es prioritario asegurarse de que los niños y niñas de los lugares más remotos puedan recibir la vacunación: los que no tienen acceso geográfico (o lo tienen muy limitado), los pobres de las ciudades, las minorías y aquellos que viven en situaciones de conflicto bélico. En tiempo de crisis, el UNICEF se encarga como mínimo de que las dosis necesarias de vacunas de sarampión y de suplementos de vitamina A lleguen de manera segura y a tiempo.

El reto

Habrá que superar muchos obstáculos para hacer llegar la vacunación hasta la población infantil que habita en comunidades de difícil acceso. Algunos viven en pueblos remotos y para llegar a los centros de salud necesitan varios días de viaje, o no pueden hacerlo con facilidad por falta de carreteras y de infraestructura de transporte. Otros viven en continuo movimiento, como en el caso de las tribus nómadas o de la gente que tiene que desplazarse debido a violentos cambios políticos o económicos.

"La vacunación es el modo más rentable para salvar vidas infantiles", afirmó Françoise Gruloos-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití durante una campaña de inmunización que cubrió la cifra estimada de 60.000 niños y niñas con edad inferior a los cinco años. "El coste humano de no vacunar a un niño es incalculable".

Por causa de los continuos conflictos civiles, llegar hasta la población infantil puede ser una tarea difícil o peligrosa para los vacunadores. A algunos niños y niñas se les excluye de la vacunación por pertenecer a minorías étnicas discriminadas o vivir en las paupérrimas chabolas de las ciudades donde los servicios básicos de salud apenas funcionan. Algunas comunidades tienen creencias religiosas o tradicionales que les hacen sospechar de la vacunación. Dichos grupos tienden a hacer asociaciones místicas con la enfermedad – como atribuir la dolencia a la aparición de un espíritu o a un fallo a la hora de apaciguar adecuadamente a los dioses locales– y quizás no valoran la explicación científica de la relación entre vacunación y prevención de la enfermedad.

La solución

Llegar hasta estos niños y niñas supone vencer barreras físicas y sicológicas. Cuando el impedimento es geográfico, unos equipos móviles viajan a los lugares remotos y muchas veces consiguen la ayuda de los jefes de la comunidad para que animen a los padres a llevar a sus niños y niñas a la vacunación. En el caso de los grupos nómadas, los equipos de vacunación tratan de localizar las celebraciones o los lugares donde los nómadas tienden a congregarse. En el caso de poblaciones sin hogar, se comprometerá a miembros de estos grupos en la planificación de actividades de vacunación.

Abordar los miedos o las falsas ideas sobre la inmunización siempre constituye una de las principales prioridades, especialmente al trabajar con grupos cuyas creencias tradicionales pueden levantar sospechas o crear conflictos en torno a la vacunación. El UNICEF reúne a los líderes religiosos – sacerdotes, pastores, imanes islámicos y curanderos tradicionales– para explicarles la función que cumplen los programas de vacunación y para ganar el apoyo de sus fieles.

En situaciones de conflicto el UNICEF colabora con otros afiliados de las Naciones Unidas y con la Oficina del Secretario General, para negociar el alto el fuego temporal entre los bandos en guerra de modo que el personal sanitario tenga acceso a los niños con garantías de seguridad. Se anima a que los políticos o líderes rebeldes firmen un acuerdo de “Días de tranquilidad” para todos los días en los que se lleve a cabo la vacunación en sus regiones y se les facilita información sobre la función de “salvavidas” que cumple la vacunación. El UNICEF también pide a los medios de comunicación locales e internacionales que informen del lugar donde se lleva a cabo la vacunación y que animen a las facciones a respetar la vía de acceso segura para los vacunadores.

Progresos

  • Un total de 2,8 millones de niños con edad inferior a los cinco años fueron el objetivo de una campaña de inmunización que duró tres días en Afganistán, en diciembre de 2009, para la que se empleó la nueva vacuna de polio bivalente. Cuatro millones de dosis de la vacuna -comprados por la UNICEF con el apoyo financiero del Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional- fueron distribuidos en regiones de Afganistán donde esta terrible enfermedad sigue teniendo carácter endémico.
  • Mientras una fragil paz reinaba en Gaza a principios de 2009, UNCEF trabajó con el Ministerio de la Salud para vacunar a 120.000 estudiantes contra el sarampión, las paperas y la rubeola durante una campaña de dos semanas de duración.
  • En marzo y nuevamente en abril/mayo de 2010, una campaña sincronizada de vacunación en masa se llevó a cabo en 19 países de África occidental y central, cuyo objetivo fueron los niños con edad inferior a los cinco años: aproximadamente 85 millones. Encabezada por la Iniciativa Mundial de Erradicación de la Poliomielitis, se movilizaron más de 400.000 voluntarios y trabajadores de la salud.

 

 

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