Inmunización

El suministro y la distribución de vacunas

 

© UNICEF / SouthSudan / Pflanz
Un trabajador de la salud administra la vacuna a un niño haciendo una mueca en el estado del Alto Nilo, Sudán del Sur, donde UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y aliados de ONG lanzaron una misión de respuesta rápida en el 2014.

Mantener las vacunas asequibles en todo el mundo

UNICEF es el mayor comprador de vacunas, con las cuales se inmuniza a más de una tercera parte de la niñez del mundo. Debido a que puede pronosticar la demanda, alentar la competencia entre los proveedores y negociar con los fabricantes, UNICEF puede adquirir las vacunas a precios más bajos y mantener un suministro constante de vacunas esenciales para proteger a los niños que más lo necesiten.

En 2013, el valor de las adquisiciones de vacunas por parte de UNICEF rondó los 1.300 millones de dólares, suma con la que compró 2.800 millones de dosis de vacunas destinadas a los niños de un centenar de países. Entre las vacunas adquiridas figuraron:

• 1.700 millones de vacunas orales contra la poliomielitis
• 300 millones de dosis de vacunas contra el sarampión
• 180 millones de dosis de vacunas pentavalentes, que inmunizan contra la Haemophilus Influenza tipo B, la tos ferina, el tétanos, la difteria y la hepatitis B, y
• Una amplia gama de otras vacunas infantiles contra, por ejemplo, la tuberculosis, el tétanos, la difteria, la rubéola, la Haemophilus Influenza tipo B, la hepatitis B, el virus del papiloma humano, la influenza, la poliomielitis, la meningitis A, la enfermedad neumocócica, la rabia, el rotavirus y la fiebre amarilla.

La gestión de la cadena de suministro

Desde que se fabrican hasta que se emplean para inmunizar a las personas, es necesario que las vacunas se mantengan en un rango estrecho de temperaturas. Ese periodo, de importancia fundamental para la cadena de suministro de vacunas, se denomina “cadena de frío”.

UNICEF invierte en la infraestructura y la gestión de la cadena de frío y la cadena de suministro, a fin de mejorar las condiciones de distribución de las vacunas y otros productos sanitarios vitales. Esas inversiones, entre las que figuran las que se realizan en tecnología de la vigilancia de la temperatura, reducen la posibilidad de que se agoten los inventarios y mejoraran los sistemas de información, lo que hace posible mantener una vigilancia más precisa. UNICEF también presta ayuda para difundir y perfeccionar el empleo de la energía solar, la tecnología de la telefonía móvil y la tecnología biométrica con el propósito de que se envíen las vacunas que correspondan a los lugares donde se precisen y en el momento en que resulten necesarias.

Contar con sistemas de cadena de suministro más eficaces no sólo permite inmunizar más niños sino también mejorar los sistemas de salud de manera integral.


 

 

 

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