Inmunización

Introducción

© UNICEF HQ97-0767/Lemoyne

Edward Jenner demostró lo valiosa que es la inmunización contra la viruela en 1792. Casi 200 años más tarde, en 1977, la viruela fue erradicada del mundo por el uso extendido y focalizado de la vacuna. En 1974, a la vista de la aparición emergente de la viruela, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el Programa ampliado de inmunización. Durante la década de 1980, UNICEF colaboró con la OMS para conseguir la inmunización universal de la infancia por medio de las seis vacunas del Programa (antituberculosa [BCG]; oral antipoliomielitíca [OPV], difteria, tétanos, tos ferina [DTP3]; y sarampión), con el objetivo de inmunizar al 80% de todos los niños para 1990. Desde entonces se han registrado progresos: hacia 2010, un récord de 109 millones de niños fueron vacunados y las tasas de inmunización mundiales estaban en el 85%, un nivel más alto que nunca. De los 19,3 millones de niños del mundo no inmunizados con DTP3, 13,2 millones (el 68%) viven en 10 países. Fuente: OMS/UNICEF.

Los 20 años pasados han visto una explosión en el número de nuevas vacunas. La Alianza GAVI ha contribuido decisivamente a la financiación de estas nuevas vacunas en los países más pobres. Las vacunas contra la Hepatitis B y el Haemophilus influenzae tipo b (Hib) fueron ampliamente introducidas. Un número creciente de países ofrece ahora la vacuna neumocóccica conjugada y la vacuna contra el rotavirus en sus programas de inmunización, ofreciendo así la protección contra algunas causas principales de muertes infantiles: pulmonía y diarrea. La poliomielitis está al borde de la erradicación, las muertes por sarampión se han reducido al 78% entre 2000 y 2008, y el tétanos materno y neonatal casi se ha eliminado en tanto que enfermedad de salud pública.

Proveer inmunización también brinda una oportunidad para prestar otros servicios preventivos, por ejemplo los suplementos de vitamina A, medicación antiparasitaria y mosquiteros tratados por insecticida. A pesar de estos éxitos, la inmunización es una tarea inacabada. Aproximadamente 19,3 millones de niños no recibieron las tres dosis de la vacuna DTP3 en 2010. Aquellos que no son inmunizados –uno de cada cinco niños– se cuentan sobre todo entre los más pobres y vulnerables. Los sistemas de logística y cadena frío se quedan obsoletos y a menudo son insuficientes para acomodar las nuevas vacunas. Los progenitores todavía no contemplan la inmunización como un derecho y no hay demanda de servicios de inmunización en muchas comunidades. La financiación para la inmunización es a menudo imprevisible.

La labor de UNICEF con gobiernos, aliados y comunidades para aumentar la demanda en inmunización establecen mejores sistemas de logística y cadena de frío; diseñan planteamientos para “llegar hasta los desatendidos”; y aumentan la propiedad nacional para la inmunización. Además, UNICEF, que actualmente proporciona vacunas al 58% de los niños del mundo, colabora con aliados y fabricantes para obtener vacunas a precios económicos al tiempo que mantiene un mercado sano.


 

 

 

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