Angola

El Director Ejecutivo de UNICEF formó parte de una delegación que viajó a Angola, donde hizo hincapié en el compromiso de eliminar la poliomielitis

LUANDA, Angola, 28 de enero de 2011 – Luanda es un país de grandes contrastes, ya que su dinámico y activo puerto es prueba de que Angola es uno de los mayores productores de petróleo de África, mientras que, por otro lado, buena parte de la población de la capital vive hacinada en tugurios. Muchos de los habitantes de los vecindarios más pobres de la capital carecen de acceso al agua potable y al saneamiento ambiental y viven bajo la amenaza constante de las enfermedades.

VÍDEO: 26 de enero de 2011 - Pedro Bujalance Andres, corresponsal de UNICEF, informa sobre la visita a Angola de Anthony Lake, el Director Ejecutivo de esa organización, que integró una delegación conjunta cuyo objetivo consistió en reiterar el compromiso internacional con la eliminación de la poliomielitis en ese país africano y el resto del mundo.  Véalo en RealPlayer

 

Pese a que recientemente estuvo a punto de eliminar la poliomielitis, Angola se ha visto obligada a reanudar la lucha contra esa enfermedad discapacitante y potencialmente fatal que es, al mismo tiempo, fácilmente prevenible. En 2005, después de tres años en los que no se había registrado ningún caso de poliomielitis, la enfermedad volvió introducirse al país. Posteriormente se propagó a varias naciones vecinas, como Namibia, la República Democrática del Congo y la República del Congo.

Debido a ello, Angola se encuentra hoy en la primera línea de batalla de la guerra mundial por la eliminación de la enfermedad.

Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, realizó esta semana una visita a Angola para ayudar a apuntalar el compromiso político y financiero con el último esfuerzo por erradicar la poliomielitis. El Sr. Lake formó parte de una delegación conjunta integrada también por el Dr. Tachi Yamada, Presidente del Programa Mundial de Salud de la Fundación Bill y Melinda Gates, y la Dra. Matshidiso Moeti, Directora Regional Adjunta para África de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un virus que no respeta fronteras
El enorme costo humano de la poliomielitis quedó claramente demostrado cuando la delegación visitó muy temprano una mañana el hogar de la familia Nzongo, en Cacuaco, uno de los vecindarios más pobres de Luanda.


 

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2011/Williams
En el municipio de Cacuaco, en las afueras de Luanda, Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, conversó con varios niños durante una visita que realizó integrando una delegación conjunta. El propósito de la visita consistió en reiterar el apoyo a Angola en su lucha por la erradicación de la poliomielitis.

Georgina Luisa, una de las mellizas de 18 meses de edad que tiene la familia Nzongo, se contagió el virus de la poliomielitis, que le ha causado parálisis parcial. Su padre, que trabaja de maestro, les explicó a los visitantes que estaba preocupado por el futuro de la niña, especialmente por las barreras que encontrará en esta ciudad densamente poblada donde se presta muy poco apoyo a las personas con discapacidad.

“Toda tragedia humana que ocurre en Angola constituye una amenaza para el mundo entero”, comentó el Sr. Lake en referencia al hecho de que el virus de la poliomielitis no respeta fronteras. “Vinimos aquí para llamar la atención del mundo sobre lo que le está sucediendo a esta comunidad y a otras comunidades similares”.

Mejorar el sistema de salud

En el centro de salud de Vila da Paz, en Luanda, que también visitó la delegación, cuatro trabajadores de la salud brindan diariamente tratamiento a entre 80 y 90 pacientes provenientes de una comunidad integrada por unas 40.000 personas. Pese a que en el centro se ofrecen servicios de inmunización de manera gratuita, el país en general carece de suficientes trabajadores de la salud con capacitación adecuada.

En el centro, el Sr. Lake, el Dr. Yamada y la Dra. Moeti examinaron el equipo de la cadena de refrigeración que se emplea para conservar las vacunas y conversaron con las madres y los niños que esperaban turno para recibir sus vacunas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2011/Williams
Un niño recibe la vacuna antipoliomielítica oral en una clínica de Angola, donde esa enfermedad volvió aparecer en 2005 después de tres años en los que no se había registrado ningún caso de la misma.

 “El obstáculo principal”, explicó el Sr. Lake, “no consiste en abastecer de vacunas a este centro, porque eso ya lo estamos haciendo. El problema más grave es cómo brindar capacitación a un número creciente de trabajadores y trabajadoras y cómo mejorar el sistema, para que las vacunas lleguen a la población de manera más eficiente”.

Desafíos logísticos

El punto de vista del Director Ejecutivo de UNICEF es compartido por la OMS, que opina que debería haber más expertos técnicos en el ámbito subregional, así como un equipo central de coordinación de las labores de inmunización contra la poliomielitis más numeroso.

“Uno de los mayores desafíos que enfrenta el país es la carencia de recursos humanos suficientes”, afirmó la Dra. Moeti. “Es evidente que a nivel de clínicas hay grandes deficiencias. Unos pocos trabajadores de la salud deben hacerse cargo de la atención de un gran número de personas, y a eso se le deben añadir los muchos desafíos logísticos que confrontan”.

Uno de los componentes fundamentales del éxito de las campañas de inmunización en Angola es la participación de los trabajadores de la salud comunitarios voluntarios que realizan visitas domiciliarias, verifican el estado de salud de los integrantes de las familias y prestan servicios de vacunación. “Si no podemos detener la poliomielitis aquí, no podemos detenerla en ningún lugar del mundo”, les dijo el Sr. Lake a unos 40 agentes de salud comunitarios que se habían congregado en la clínica de Vila de la Paz. “Todos apoyamos el trabajo que ustedes llevan a cabo”.

Los compromisos de los donantes

En la reunión que mantuvieron con el Presidente de Angola, José Eduardo Dos Santos, los integrantes de la delegación abogaron por un aumento de las inversiones en recursos humanos y por la aplicación de mecanismos que garanticen la rendición de cuentas, especialmente a nivel de las provincias y los distritos. El presidente angoleño respondió expresando su firme compromiso con la próxima campaña nacional de vacunación, que se llevará a cabo durante el primer trimestre del año.

Ese mismo día se llevó a cabo una mesa redonda en la que participaron donantes bilaterales y del sector privado. Durante la misma, el Ministro de Salud de Angola, Dr. José Vieria Días Van-Dunem, dio a conocer un plan nacional de aumento de la cobertura de inmunización y control de la poliomielitis. Los donantes se comprometieron a suministrar los fondos necesarios para saldar un déficit de 24,5 millones de dólares del presupuesto anual para las labores de inmunización de Angola, que totaliza 70 millones de dólares.

“Pese a que ya se ha gastado mucho dinero para resolver este problema, todavía será necesario gastar aún más”, explicó el Dr. Yamada. “Se requerirán más recursos financieros y humanos”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2011/Williams
Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF (izq., con camisa azul), y el Dr. Tachi Yamada, Presidente del Programa Mundial de Salud de la Fundación Bill y Melinda Gates (der.), junto a varios niños en el puesto de salud de Vila da Paz, un suburbio de Luanda, la capital de Angola.

En los últimos 10 años, la Fundación Gates ha invertido unos 1.000 millones de dólares, 450 millones de los cuales correspondieron al año pasado, en la campaña mundial de eliminación de la poliomielitis, a la que esa institución filantrópica otorga prioridad absoluta.

Sensación de impulso y urgencia

Durante la visita de la delegación también tuvo lugar una reunión del Consejo Nacional de la Infancia en la que participaron funcionarios de gobierno nacionales y provinciales, así como representantes de las organizaciones de la sociedad civil. El objetivo de la sesión consistió en hacer comprender a los participantes que todos sus esfuerzos forman parte de una campaña mundial para liberar al mundo de lo que el Sr. Lake describió como “una enfermedad malvada”.

Los aliados que participaron en la reunión acordaron brindar apoyo al gobierno con respecto al mejoramiento de los sistemas de vigilancia, a fin de que Angola pueda responder más eficazmente a posibles nuevos brotes de la enfermedad, además de colaborar con la capacitación de un número mayor de trabajadores de la salud e incrementar las campañas ordinarias de inmunización.

Al finalizar la visita de la delegación se percibió una clara sensación de impulso y urgencia por aumentar drásticamente la cobertura y la calidad de la inmunización contra la poliomielitis en Angola. Y no sólo por el bien de los niños y niñas de este país sino de todo el mundo.


 

 

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