Afganistán

Para eliminar la poliomielitis de Afganistán se requiere persuasión, participación y paz

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© UNICEF Afghanistan/2009/Walther
Un niño recibe la vacuna oral contra la poliomielitis durante una reciente campaña de inmunización en Afganistán.

Por Cornelia Walther

GHOR, Afganistán, 17 de septiembre de 2009 - Cientos de miles de niños y niñas afganos se beneficiaron este mes de una campaña de inmunización contra la poliomielitis organizada por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud. La campaña formó parte de un esfuerzo más amplio por eliminar esa enfermedad en Afganistán, que es una de las cuatro naciones del mundo donde la poliomielitis aún tiene un carácter endémico.

La eliminación de la poliomielitis tiene carácter prioritario mundial y para lograrla se emplea el enfoque de las “3 P”, por las iniciales de “persuasión”, “participación” y “paz”.

La reciente campaña, que fue organizada en coincidencia con la próxima celebración del “Día mundial de la paz” de las Naciones Unidas, tuvo como meta la inmunización de 1,2 millones de niños y niñas menores de cinco años en diversas regiones del país afectadas por el conflicto armado. Más de 15.000 agentes de la salud llevaron a cabo visitas domiciliarias en ocho provincias afganas: Ghor, Farah, Uruzgan, Helmand, Kandahar, Khost, Kunar y Nangarhar.

Los equipos móviles son imprescindibles

“Tengo seis hijos, y todos fueron vacunados hoy”, informó Fatima Farzad tras la visita de un equipo de inmunización a su hogar.

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Fatima Farzad, que aparece en la foto con uno de sus seis hijos, expresó su agradecimiento al equipo de inmunización móvil que vacunó a su familia.

En Afganistán hay muchas familias que, como la de la Sra. Farzad, no tienen acceso a ningún centro de salud. Eso se debe a diversos factores, como la falta de recursos financieros, las largas distancias que les separan de esos centros y el temor a posibles ataques. Debido a ello, es imprescindible emplear equipos de vacunación móviles para garantizar la inmunización de todos los niños y niñas a quienes está dirigida la campaña.

“Mi pueblo no padece enfermedades incurables”, dijo el Gobernador de Ghor, Sayed Mohammad Eqbal Munib. “Muchos habitantes son pobres y están desempleados y asustados, pero con la ayuda del Gobierno y de los donantes pueden progresar. Nos sentimos agradecidos a UNICEF y la OMS por su labor en nuestra región, y les pedimos que transmitan mi mensaje: aún queda mucho por hacer”.

Hasta la fecha, las labores de inmunización en la provincia de Ghor han logrado la vacunación de unos 156.000 niños y niñas menores de cinco años.

La responsabilidad de los padres

El brutal virus de la poliomielitis se sigue propagando por Afganistán, aunque sólo en unos pocos distritos. Hasta 2007, cuando se registraron sólo 17 casos confirmados de esa enfermedad, se había logrado en Afganistán una consistente reducción del número de casos de poliomielitis, que en 2006 habían ascendido a un total de 31 y en 1999 habían llegado a 63.

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Peter Graaff, Representante de la Organización Mundial de la Salud en Afganistán, y Catherine Mbengue, Representante de UNICEF en ese país, ayudan a vacunar a un niño contra la poliomielitis.

La contención del virus y la prevención de su propagación fueron posibles gracias a la colaboración constante del Ministerio de Salud Pública de Afganistán y los aliados que forman parte de la Iniciativa Mundial de Erradicación de la Poliomielitis, entre ellos UNICEF, la OMS, el movimiento Rotary International y los centros de prevención y control de las enfermedades de los Estados Unidos.

Desde 2008, el aumento de los ataques armados ha dado lugar sin embargo a un clima de temor y ha limitado el acceso de los equipos de vacunación a las zonas afectadas por los conflictos armados. En esas condiciones, el número de casos de poliomielitis ha vuelto a aumentar, y en lo que va de 2009 ya se han registrado 20 casos.

Para revertir esa tendencia es necesario que los progenitores y las comunidades tengan conciencia del problema y se involucren en la búsqueda de soluciones.

“La poliomielitis es una cuestión de interés común”, señaló Peter Graaff, Representante de la Organización Mundial de la Salud en Afganistán. “Exhorto a los dirigentes de Ghor a que convenzan a todos los progenitores de la región de que lleven a vacunar a sus hijos e hijas. Todos los integrantes de la comunidad deberían participar en esta empresa. Por los niños y niñas de Ghor, de Afganistán y de todo el mundo, tenemos la responsabilidad de erradicar la poliomielitis”.

La paz es necesaria

Las cuatro campañas nacionales de vacunación domiciliarias que se llevaron a cabo hasta agosto de 2009 arrojaron un saldo de casi 7,5 millones de niños y niñas inmunizados. Paralelamente, se llevan a cabo actividades ordinarias de inmunización en los centros de salud de todo el país con el fin de prevenir la propagación del virus.

A pesar de ello, la falta de seguridad en diversos puntos del país ha impedido hasta ahora la vacunación de unos 100.000 niños y niñas afganos.

“Es necesario que haya paz para poder llegar a esos niños y vacunarlos contra la poliomielitis”, señaló Catherine Mbengue, Representante de UNICEF en el Afganistán. “Inmunizar a un niño o una niña sólo demora unos segundos, pero los resultados de esa simple operación duran para toda la vida”.


 

 

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