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Más de tres décadas de conflicto armado han dejado a los niños y niñas de Angola en una situación de mayor vulnerabilidad que la de sus pares de cualquier otro país del mundo. Así lo indicó la "medida de riesgo infantil" empleada en el Progreso de las Naciones de 1999 de UNICEF, que evaluó los riesgos que corren los niños del mundo en materia de salud, nutrición, educación, VIH/SIDA y guerra. La tasa de mortalidad de menores de cinco años de Angola es de 260 por 1.000 nacidos vivos. La pobreza y la desintegración de las estructuras sociales familiares y comunitarias han limitado de manera notable la capacidad de la población de Angola de hacerse cargo de sus niños.
En junio, julio y agosto de 2000 se llevaron a cabo Días Nacionales de Inmunización en los que se vacunó a los niños y niñas menores de cinco años contra la poliomielitis. Durante dos días consecutivos en junio, unos 22.000 agentes sanitarios del Ministerio de Salud de Angola, las Fuerzas Armadas angoleñas, UNICEF y sus aliados inmunizaron a unos tres millones de niños y niñas. Los fondos necesarios para financiar los Días Nacionales de Inmunización provinieron de la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Movimiento Rotario Internacional, los Centers for Disease Control and Prevention de los Estados Unidos, De Beers y la empresa constructora brasileña Odebrecht.
Miles de voluntarios del Movimiento Scout, como Francisco, un niño de 16 años discapacitado por la poliomielitis, repartieron volantes con información sobre la inmunización contra esa enfermedad. Los volantes, que en algunos casos presentaban información por medio de caricaturas o historietas, ayudaron a concienciar a la población acerca de la importancia de la campaña de vacunación y difundieron el calendario de inmunización. Otro de los objetivos de ese material impreso consistió en dar respuesta a las dudas y preguntas de la población antes de que comenzara la campaña de vacunación. Al comenzar la misma, los equipos de vacunación fueron casa por casa preguntando a las madres de familia si sus hijos e hijas habían sido inmunizados contra la poliomielitis, y vacunando de inmediato a los que no habían recibido la vacuna.
El último caso de poliomielitis en Angola se registró en septiembre de 2001.