Uzbekistán

Capacitación sobre la preparación en caso de desastres para los niños de Uzbekistán

Por Rob McBride

TASHKENT, Uzbekistán, 2 de noviembre de 2011. Campamento de verano de Kimyogar, situado en la región de Tashkent (Uzbekistán). Una enfermera aplicaba un vendaje en el brazo a un niño que se estremece de dolor. Alrededor de ellos, un grupo de niños observaba atentamente, escuchando como la enfermera les explicaba la manera de tratar la lesión.

VÍDEO (en inglés): Rob McBride, corresponsal de UNICEF, informa sobre un programa que ayuda a los niños a prepararse y a hacer frente a los desastres.. El programa recibe el apoyo de UNICEF y la Comisión Europea.  Véalo en RealPlayer

 

Las sonrisas del público mostraron en cambio que el dolor de este paciente era sólo teatro, muy bueno, por otra parte. Sin embargo, los niños estaban aprendiendo una serie de conocimientos valiosos que algún día podrían salvarles la vida.

Esta demostración de primeros auxilios formó parte de la capacitación para la reducción del riesgo de desastres: una serie de ejercicios y lecciones sobre cómo reaccionar en caso de desastres naturales y otras situaciones de emergencia. Para asegurar el máximo efecto, cada una de las lecciones presenta una parte para la participación de los estudiantes, desde practicar evacuaciones en los dormitorios durante los simulacros de un terremoto a aprender cómo ponerse correctamente las máscaras de oxígeno.

“Después de salir a la calle, nos reunimos en la zona que nos dicen, para que puedan asegurarse de que nos encontramos todos”, explicó Ravshan Kasimov (11 años), después de un simulacro de evacuación durante el campamento anual de dos semanas de duración. Además del simulacro de terremoto, Ravshan también había participado en un simulacro de inundación y en una lección sobre cómo apagar fuegos pequeños mientras se pide ayuda.

Capacitación fundamental

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Unos niños en un campamento de Uzbekistán aprenden las bases sobre la preparación en caso de desastre. El programa recibe el apoyo de UNICEF y la Comisión Europea.

Reviste mucha importancia que los niños de Uzbekistán estén preparados para tales emergencias. Un violento terremoto en 1966 casi destruyó Tashkent, la capital. Más recientemente, en julio de este año, un violento temblor de más de seis grados en la escala de Richter le costó la vida a 13 personas en el valle de Fergana. Además, se teme que el cambio climático mundial influya en la gravedad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos.

Para garantizar que los niños sean capaces de protegerse ante estas eventualidades, el Ministerio de Situaciones de emergencia, la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) y UNICEF brindan apoyo a la capacitación para la evaluación del riesgo de desastres en todo el sistema educativo.

Hasta la fecha, más de 5.000 profesores y 350.000 estudiantes han recibido capacitación. Según todas las informaciones, el programa parece ser eficaz y sostenible.

“Lo que resulta realmente más impresionante es el modo en que el Gobierno ha asumido este programa”, dijo Linda Saturno, especialista de política económica y social de UNICEF. “Se trata de un programa iniciado el año pasado por UNICEF. Este año, UNICEF está proporcionando sólo un apoyo menor a esta iniciativa”.

Promoción nacional de las estrategias para la reducción del riesgo

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
UNICEF y la Comisión Europea brindan apoyo a los campamentos de verano en Uzbekistán donde se enseña a los niños y niñas a mantenerse seguros durante un desastre natural.

UNICEF también aboga por la integración de las estrategias para la reducción del riesgo de desastres en el programa nacional de desarrollo en general y presta asistencia a los gobiernos regionales para elaborar planes de acción destinados a mantener a salvo a las comunidades, los puntos de salud rurales, las escuelas y las guarderías, en caso de que se produzca una gran catástrofe.

“UNICEF no puede limitar sus intervenciones sólo a las escuelas y los estudiantes”, dijo Saturno. “Así que, en colaboración con el Gobierno, hemos ampliado nuestros esfuerzos para trabajar con líderes de la comunidad con el fin de colaborar juntos en caso de desastre”.

Niños como Madina Ganieva (10 años) están dispuestos a hacer todo lo que esté de su parte en favor de sus comunidades. Madina vivió en primera persona un pequeño terremoto antes de que comenzara la capacitación para la reducción del riesgo de desastres en Kimyogar. Ahora, con la capacitación recibida, está mejor preparada para este tipo de situaciones.

“Fue un pequeño temblor y no lo sentí porque estaba dormida”, explicó. “Mi madre me lo dijo después y creo que ahora estamos preparados en caso de se produzca uno más grande”.


 

 

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