Panorama: República Árabe Siria

Llegando a las familias desplazadas por el conflicto en la zona rural de Homs

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syria/2013/Youngmeyer
Rana (nombre modifciado) revisa a su hija menor. Desplazadas de sus hogares, viven con otros nueve miembros de la familia en una habitación individual en un albergue escolar en Hassayia.

Por David Youngmeyer

Las familias desplazadas por el conflicto sirio se refugian en donde pueden, y UNICEF está trabajando para llegar a ellas con agua potable, medicamentos y otras ayudas esenciales.

Homs, República Árabe Siria, 12 de agosto de 2013 - El verano es en general la época del año en que las escuelas están vacías, pero cientos de ellas en la República Árabe Siria están ocupadas y llenas de gente, proporcionando alojamiento de emergencia para los niños desplazados y sus familias.

El conflicto sirio ha dejado un estimado de 6,8 millones de personas que necesitan ayuda en el país, y 4,25 millones de personas desplazadas de sus hogares, incluyendo casi 2 millones de niños. Las familias desplazadas viven donde pueden, en escuelas y otros edificios públicos, en edificios parcialmente construidos, en alojamientos de alquiler o con familiares y amigos. De 22.000 edificios escolares, el 16,5 por ciento están dañados o destruidos o están siendo utilizados como albergues por las familias desplazadas.

Estuve hace poco en una misión de UNICEF en Hassayia, un pueblo rural, a unos 30 minutos en coche, al sur de la ciudad de Homs. Alrededor de 2.000 personas han encontrado alojamiento temporal en tres albergues escolares aquí. Mientras que las calles polvorientas proporcionan un respiro de la violencia, los niños y sus familias deben permanecer en lugares abarrotados de gente  y modestos, por decir lo menos. Es una situación que se refleja en muchas partes del país.

Sin tener a donde regresar

En un refugio, conocí a una joven madre, Rana*. Ella vive en un aula con 10 miembros de su familia: sus tres hijos de edades comprendidas entre los 1 y 5 años, sus padres, tres hermanas y dos hermanos.

Duermen en colchones delgados en el suelo. Una pequeña zona elevada en la parte delantera del aula, cerca de la pizarra, forma una cocina improvisada, con una estufa de gas portátil. Hay poca privacidad, y los baños son compartidos con muchas otras familias.

Se ha trasladado el mobiliario escolar fuera para crear espacio adicional en las aulas. Vi mesas apiladas de manera desordenada en la escalera, en los pasillos y en cualquier espacio disponible.

Rana me dijo que su familia había estado viviendo en el refugio durante dos meses, después de haber dejado Al Qusayr, en la gobernación de Homs, para escapar de los combates. Después de que la familia se fue, Rana se enteró de que su casa fue destruida, dejándolos sin ningún lugar para volver.

"Salimos en 30 minutos, por lo que sólo contábamos con la ropa que teníamos puesta. No sé dónde está mi marido", dice Rana. "Vivir aquí es difícil, pero tenemos la intención de quedarnos."

Apoyo vital

UNICEF brinda apoyo vital a los niños y las familias en estos refugios, al igual que en otras partes del país. Las áreas críticas de apoyo son el agua, el saneamiento y la higiene, así como la salud. UNICEF proporciona unos 50.000 litros de agua al día a través de camiones cisterna, junto con tanques para el almacenamiento. Se han limpiado las líneas de alcantarillado en los tres centros de acogida para mejorar los servicios de saneamiento. Se han proporcionado kits de higiene para bebés y familias, y los niños asisten a sesiones de sensibilización de higiene, donde aprenden la importancia de lavarse las manos para prevenir enfermedades.

UNICEF también apoya una pequeña clínica, que sirve a los tres refugios, así como a las familias desplazadas que viven en la comunidad. Una pediatra a domicilio examina a los niños y les ofrece medicina, la mayoría es gratis para los niños desplazados.

Aunque las condiciones de vida siguen siendo difíciles y muy básicas, ha habido una mejora notable en la salud de los niños desplazados en los refugios desde que la clínica abrió recientemente.

Se ha logrado llevar ayuda a más de 150.000 niños en todo Siria, con chequeos médicos por medio de 51 equipos médicos móviles y centros fijos apoyados por UNICEF. El objetivo es llegar a un total de 570.000 niños desplazados para el final de este año.

UNICEF seguirá apoyando a la población afectada en Hassayia, incluidos los niños y familias desplazadas, mientras que estén allí.

* El nombre ha sido cambiado.


 

 

Fotografía UNICEF: Refugiados y desplazados

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