Somalia

Varios meses después de la hambruna, los centros de salud del sur de Somalia ayudan a los niños con desnutrición

Por Mike Pflanz

MOGADISHU, Somalia, 13 de noviembre de 2012. Ifrah Mohamed Abdi, de 10 meses de edad, fue la primera niña que nació después de que se declarara en África la primera hambruna en más de 20 años, que afectó gravemente al poblado donde su familia había vivido durante varias generaciones.

VÍDEO: La corresponsal de UNICEF, Concha Grijalba, informa sobre los esfuerzos para atender a los niños desnutridos en Somalia.  Véalo en RealPlayer

 

Su madre, Fatuma Hassan, que a su vez se encontraba desesperadamente hambrienta, luchó por alimentarla. La poca comida que había en los mercados era demasiado cara, e Ifrah se puso cada vez más enferma.

Hoy es un bebé sonriente y sano cuyos primeros meses, plagados de enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias, son “solamente un mal recuerdo”, dice Hassan.

La hambruna termina, pero los somalíes siguen en peligro

En 2011 se declaró la hambruna en varias regiones de Somalia después de tres años sin lluvias o con escasas precipitaciones y una constante inseguridad ciudadana. Las condiciones de hambruna terminaron en febrero de 2012.

No obstante, se considera que más de 2 millones de somalíes se hayan en situación de “crisis” o de “emergencia”. En la actualidad, un total de 236.000 niños y niñas padecen desnutrición grave. El 70% se encuentra en el sur del país.

En mayo de este año, Hassan huyó con Ifrah, su hermano y su hermana de su poblado en la región de la baja Shabelle, al sur de Somalia, hasta un campamento para personas desplazadas internas ubicado en Mogadishu.

Centros de salud para los niños desnutridos

En el campamento de Mogadishu, los trabajadores de salud que tratan a las familias desplazadas enviaron inmediatamente a Ifrah al centro de salud Wadajir, donde UNICEF respalda a la organización somalí SAACID en el tratamiento de los niños y niñas desnutridos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Somalia/2012/Pflanz
Unas mujeres alimentan a sus bebés con Plumpy'nut, una pasta a base de cacahuete altamente nutritiva, en el centro médico de urgencias integrado de Sigale en Mogadishu. En estos centros del sur de Somalia, UNICEF y sus aliados adoptan actualmetne un enfoque integrado de la desnutrición que incluye atención en materia de nutrición, salud, agua y saneamiento.

Ifrah es una de los 90.000 niños menores de 5 años desnutridos que en los últimos seis meses han recibido ayuda en más de 1.200 centros financiados por UNICEF en todo el sur de Somalia.

“Si este centro de salud no existiera, no sé a qué lugar habría podido llevar a Ifrah”, comenta Hassan, ya que el personal de SAACID realiza exámenes periódicos de salud en Wadajir.

“Estoy segura de que la ayuda que le ofrecieron salvó su vida. Sin ello, no teníamos nada; no había dinero y no sé cómo habría podido comprar alimentos para ella”.

Atención ambulatoria para el seguimiento nutricional de los niños

Como parte de los programas terapéuticos ambulatorios de UNICEF, un personal cualificado examina minuciosamente a los niños todas las semanas.

Los pesan, les toman la temperatura y miden la circunferencia de la parte superior del brazo, indicador simple y eficaz para determinar la situación del niño en materia de nutrición.

Las madres de los niños desnutridos que tienen más de seis meses reciben suministros semanales de una pasta a base de cacahuete que tiene un alto valor nutritivo. La pasta contribuye a devolverles la salud y, combinada con medicamentos, lucha contra los efectos de la desnutrición. Este alimento terapéutico especialmente formulado ha cambiado las vidas de decenas de miles de niños y niñas que ya sufrían desnutrición grave aguda como Ifrah.

Un enfoque integrado para salud, agua y saneamiento

En otras salas del centro de salud de Wadajir, con techo de hojalata y paredes de ladrillo, las enfermeras administran a los niños antibióticos y medicamentos antiparasitarios, además de vacunarlos contra la tuberculosis y el sarampión.

Cerca de allí, las madres se sientan en círculo en el suelo para recibir una lección breve sobre cómo mantener sus casas limpias y alimentar con leche materna exclusiva a sus bebés durante los primeros seis meses, dos medidas clave para evitar las causas subyacentes de la desnutrición, como la diarrea.

“Gestionar la desnutrición de los niños no solamente depende de los alimentos; nosotros adoptamos un enfoque integrado”, dice Adan Hassan Mohameed, supervisor sobre el terreno de SAACID en el centro de salud de Wadajir.

La continuación de este enfoque integrado, que combina la nutrición, la salud, el agua y saneamiento, es crucial, según Nur Ali Mohamud, especialista de nutrición de la oficina de UNICEF en Somalia, ubicada en Mogadishu,.

“La situación ha mejorado en comparación con el año pasado, pero en Somalia no debemos olvidar que nos hemos encontrado en una situación caótica de este tipo, debido a la larga guerra civil”, dice. “No es suficiente ayudar durante las peores épocas, como durante un hambruna, y luego paralizar la ayuda cuando la situación mejora. La situación básica a la que nos enfrentamos es todavía muy, muy precaria. Aún hay muchos niños que necesitan ayuda todos los días”.


 

 

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