Estado de Palestina

Las visitas domiciliarias postnatales mejoran la supervivencia del recién nacido en Gaza

Imagen del UNICEF
© UNICEF OPT/2011/KS
Una enfermera lleva a cabo una visita domiciliaria después del parto en Gaza.

Por Catherine Weibel

GAZA, Territorio Palestino Ocupado, 1 de junio de 2012. Todos los años se estima que 1.600 bebés mueren en las primeras cuatro semanas de vida en el Territorio Palestino Ocupado.  La mayoría de estas muertes de recién nacidos podrían evitarse si se evaluara de forma sistemática la salud de las madres y los recién nacidos, y si las madres jóvenes recibieran asesoramiento sobre la mejor manera de cuidar a sus hijos.

Para mejorar la supervivencia del recién nacido, UNICEF ha revitalizado un programa postnatal de visitas domiciliarias para las madres primerizas y sus hijos en la franja de Gaza. El año pasado se realizaron cerca de 5.000 visitas a domicilio, llegando a más de 3.000 embarazadas de alto riesgo en Gaza con el apoyo técnico y financiero de UNICEF. 

Los problemas que afrontan las madres jóvenes

“La idea es visitar a las madres durante los primeros días cruciales de la vida de sus bebés, para proporcionarles a ellas y a sus recién nacidos en situación de riesgo una red de seguridad”, dijo Sawsan Hamad, director del Departamento de Salud materna del Ministerio de Salud de Gaza.

Las visitas domiciliarias después del parto las llevan a cabo enfermeras y matronas que visitan a cada madre tres veces: la primera visita se produce inmediatamente después del nacimiento. Durante las visitas, las profesionales de la salud promueven y apoyan la lactancia materna exclusiva, detectan cualquier problema de salud en la madre y el recién nacido, ofrecen consejos sobre el cuidado infantil seguro, aumentan la conciencia sobre los beneficios de espaciar los embarazos y promueven la vacunación de los recién nacidos.

En Gaza, muchas mujeres se casan a una edad temprana y tienen hijos poco después, a pesar de los efectos nocivos para la salud que suponen los embarazos adolescentes. En las visitas a domicilio se descubrió que más de un tercio de las madres de Gaza padecía anemia. El 10% de las madres y el 2% de los recién nacidos tuvieron que ser enviados a un centro de salud para profundizar en su seguimiento.

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El año pasado, más de 3.000 mujeres embarazadas de alto riesgo en Gaza recibieron visitar en su hogar durante los primeros días cruciales de la vida de sus bebés.

Otro problema es el espaciamiento entre los nacimientos. Según la encuesta de salud familiar de palestina de 2006, más de una cuarta parte de las mujeres palestinas dan a luz a intervalos de menos de 18 meses y, entre las mujeres de 15 y 19 años, la proporción era superior a un tercio. Durante las visitas domiciliarias, la mitad de las mujeres dijeron que no habían planificado sus embarazos y esto había impedido un mayor espaciamiento de los partos. Las enfermeras y matronas que visitan a las madres en el hogar proporcionan asesoramiento sobre metodologías adecuadas para espaciar los nacimientos.

Dispuestas a recibir consejos

La enfermera Margret Hafsteinsdottir,  asesora técnica de UNICEF de nacionalidad islandesa, participó en muchas visitas postnatales domiciliarias para ver cómo se podía reforzar el programa. Todas las madres que conoció estaban dispuestas a recibir consejos, sin importar el número de hijos que ya tenían.

“Recuerdo a una madre de 38 años que acababa de dar a luz a su decimocuarto hijo. Ella y su hija de 15 años estaban embarazadas al mismo tiempo y fueron juntas a solicitar asesoramiento a la clínica”, dijo Hafsteinsdottir. “La madre me dijo que quería que todos sus hijos se casaran jóvenes, para salir de la casa de la familia y empezar a tener hijos inmediatamente, porque esto es lo que ella había hecho, y porque era una manera práctica de tener más espacio para los niños más pequeños en la casa abarrotada”. Durante la visita, la madre le dijo a Hafsteinsdottir que 14 niños ya eran más que suficientes y aseguró que se iba a esterilizar.

Las visitas postnatales son especialmente importantes para las madres adolescentes y primerizas. “Recuerdo a una adolescente muy insegura que fue dada de alta del hospital una hora después del parto, debido a que la sala de maternidad estaba demasiado llena, y que no recibió ningún tipo de educación sobre la lactancia materna”, dijo Hafsteinsdottir. La niña, que no sabía cómo dar el pecho, terminó alimentando al recién nacido con biberón.

Sin embargo, el programa de visitas domiciliarias posnatales también mostró que tres cuartas partes de las madres alimentaban exclusivamente con leche materna a su bebé. El programa ayuda a fomentar esta práctica.

“Una madre, que quería dejar de amamantar a sus gemelos porque no sabía que podía hacerlo con los dos al mismo tiempo, cambió de opinión después de nuestra visita”, recordó Hafsteinsdottir. “Sólo con un poco de apoyo se puede marcar la diferencia”.


 

 

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