Panorama: Níger

UNICEF brinda apoyo para iniciar el cambio de actitudes respecto del matrimonio precoz en Níger

Por Bob Coen

MARADI, Níger, 23 de diciembre de 2010, Sahira tiene 15 años y está sentada frente a un asistente social en la oficina de promoción de la mujer y protección de la infancia con la mirada inexpresiva. Ha huido tras ser obligada a casarse con un hombre que nunca había visto y que le triplica la edad.

VÍDEO (en inglés): Bob Coen, corresponsal de UNICEF, informa sobre las labores para prevenir el matrimonio precoz forzoso de las adolescentes de Níger.  Véalo en RealPlayer

 

Su madre, que se opone al enlace, la ha traído a este centro que cuenta con el apoyo de UNIEF y que forma parte del Ministerio de Bienestar Social de Níger. Ella anima amablemente a su hija a responder las preguntas del asistente social pero la joven rompe a llorar: está demasiado traumatizada para hablar.

Níger registra la mayor tasa de matrimonio precoz y forzoso del mundo. Una de cada dos niñas contrae matrimonio antes de cumplir los 15 años de edad.

“A la niña que se niega a aceptar la decisión de sus progenitores se la considera una rebelde de la sociedad", explica Maimouna Abdou, asistente social. "Se trata de toda la presión de la sociedad que a muchas de ellas las lleva a aceptar el matrimonio, a pesar de que en realidad no dan su consentimiento".

Recabar pruebas

Unos días más tarde, Maimouna Abdou visita a Sahira en la casa de su madre para recabar pruebas con el fin de que los tribunales anulen oficialmente el matrimonio. La niña se sincera finalmente.

“No quería que este hombre me tocara", afirma, "por eso me solía insultar y después de daba puñetazos".

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
El matrimonio precoz, que se ha practicado desde hace mucho tiempo en Níger, expone a las adolescentes a graves daños físicos y psicológicos.

La madre de Sahira sufrió un destino similar. "Yo también fui forzada a desposar un hombre que no amaba. Durante tres años fui de una aldea a otra para escapar antes de poder obtener el divorcio", recuerda. "Cuando descubrí que mi hija no quería casarse tuve que ayudar a detener eso".

Rechazada y sola

El caso de Sahira es una excepción. La mayoría de las niñas que huyen de los matrimonios forzosos son rechazadas por sus familias y se quedan solas. Muchas se ven obligadas a prostituirse para sobrevivir.

“Si realizo esta clase de trabajo ahora es porque mi familia nunca intentó comprenderme", comenta Zeinabou, una mujer de 20 años sentada en el patio interior de un cochambroso club nocturno donde ejerce su oficio. Le obligaron a casarse a los 17 años con un hombre que tenía 65.

“Mis padres me enviaban constantemente de vuelta con mi marido después de que huyera de él", continua. "No me queda otra opción que quedarme aquí".

Unos riesgos graves para la salud

Los matrimonios precoces exponen también a las adolescentes a otros riesgos. En Níger, la mitad de todas las adolescentes ya tienen un hijo antes de cumplir los 17 años y cada dos horas muere una mujer por complicaciones en el parto. Los embarazos precoces de las niñas cuyos cuerpos no se han desarrollado completamente presentan graves riesgos para la salud tanto de la madre como del niño.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Sahira, de 15 años de edad, escapó tras ser obligada a casarse en Níger con un hombre que le triplicaba la edad.

“Cuando se pide a las jóvenes, casadas a una edad temprana, que den a luz esto supone muchos perjuicios: tanto físicos como mentales", afirma el Dr. Lucien Djanikbo, un especialista en obstetricia de la maternidad central de Zinder.

“Se trata de una rotura anormal producida entre el útero y la vagina, y en algunos casos el recto, debido a un trabajo de parto difícil y prolongado", agrega, mientras describe la enfermedad discapacitante conocida como fístula, que aflige a muchas madres jóvenes. "Como resultado, estas mujeres pierden a menudo a sus bebés y al mismo tiempo parte de su dignidad, pues no pueden controlar sus vejigas".

El centro de maternidad de Zinder cuenta con el apoyo de UNICEF y es uno de los tan sólo dos hospitales de Níger que cuentan con instalaciones quirúrgicas para reparar la fístula. Además está repleto de mujeres de todas las edades. Algunas han vivido con esta afección durante décadas.

Los indicios del cambio

Si bien la erradicación de la práctica de los matrimonios precoces y forzosos supondrá esfuerzos a largo plazo, existen indicios de que las actitudes antiguas comienzan a cambiar.

“El Islam es una religión que favorece el bienestar social de toda la sociedad", explica el imán Malm Magagi, que trabaja en su comunidad junto a UNICEF en este asunto.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Women and girls wait for care at the UNICEF-supported maternity centre in Zinder, one of just two hospitals in Niger that have surgical facilities to repair fistula.

“El Corán no permite que una niña sea entregada en matrimonio de forma prematura si no está preparada para casarse", comenta, "de manera que no estoy de acuerdo en que cualquier persona se case con una niña cuando es muy pronto, antes de cumplir una edad para contraer matrimonio. Puesto que defiendo el bienestar de la comunidad, no puedo promover un matrimonio precoz que podría acarrear consecuencias negativas para la salud de la niña".

"Paso a paso"

Tras la intervención del imán Magagi ya se han anulado muchos matrimonios forzosos de menores. Sin embargo, la colaboración con los líderes religiosos es tan sólo una parte de la estrategia de UNICEF.

“Estamos trabajando con el Parlamento de Níger para llevar a cabo los cambios en las leyes y ejerciendo presión al Gobierno para cambiar la edad mínima para el matrimonio a los 18 años", explica Guido Cornale, Representante de UNICEF en Níger. "Participamos también en la movilización social con mujeres instruidas que ocupan puestos de influencia. Intentamos alentar un cambio de comportamiento y entablar un diálogo con aquellas personas que toman las decisiones, como los dirigentes tradicionales, para cambiar este tipo de cosas paso a paso".


 

 

Búsqueda