Namibia

Una campaña nacional para aumentar la participación de los hombres de Namibia en los programas de salud relacionados con el VIH

Por  Suzanne Beukes

KATUTURA, Namibia, 24 de marzo de 2011. Israel Ndeshaanya y Elisabeth Nagula viven con su hijo Nicolas, de ocho meses de edad, en el distrito de Katutura.

VÍDEO (en inglés): 11 de marzo de 2011. Suzanne Beukes, de UNICEF, informa sobre una nueva campaña que se lleva a cabo en Namibia para involucrar a los hombres en las actividades orientadas a poner fin a la transmisión del VIH de madre a hijo.  Véalo en RealPlayer

 

Israel es un hombre excepcional entre sus compatriotas, pues nunca reprochó a Elisabeth que estuviera infectada con el VIH. “Desde que ella se enteró de su condición, nunca le dije nada malo ni le acusé de nada”, comenta. “Entre nosotros, todo sigue siendo como ha sido siempre”.

Cuando Elisabeth se quedó embarazada de Nicolas, que no tiene el VIH, Israel participó con ella en el programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo de Namibia. La dedicación de Israel a Elisabeth llega al punto de vigilar celosamente que ella tome oportunamente los medicamentos antirretrovirales.

La participación masculina

Esa participación masculina no es común en Namibia donde, como en muchos otros países africanos, la proporción de hombres involucrados en los programas de salud tiende a ser mucho menor que la de las mujeres.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Namibia/2011/Beukes
Israel Ndeshaanya participa activamente en las vidas de su pareja Elisabeth , que está infectada con el VIH, y de Nicolas, el hijo de ambos. En Namibia no es frecuente que los hombres se involucren de una manera tan constructiva en la salud de las mujeres.

Según estudios realizados recientemente por UNICEF y el Gobierno de Namibia, sólo el 3% de los hombres cuyas parejas participaban en 2010 en el Programa de atención prenatal se había hecho el examen del VIH, mientras que el 96% de las mujeres se había sometido a esa prueba.

El estudio indicó también que aunque los hombres tienen bajas tasas de participación en la atención prenatal, sus actitudes influyen en el grado de adhesión de sus parejas al Programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

Con frecuencia los hombres atentan activamente contra los objetivos del programa, ya que interfieren con las decisiones de hacerse el examen, de recibir tratamiento o de alimentarse adecuadamente. También obstaculizan el acceso a la atención de la salud y se niegan a prestar ayuda financiera.

Por el contrario, los hombres que apoyan a sus parejas, como Israel, , tienen efectos positivos sobre la participación de las mujeres y los niños en el programa de prevención de la transmisión del VIH de la madre al niño.

Una meta nueva

Ese apoyo de los hombres es lo que se propone alentar, Penehupifo Pohamba, mediante la nueva campaña que encabeza con el apoyo de su esposo el Presidente de Namibia, Hifikepunye Pohamba, UNICEF y otras organizaciones humanitarias.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Namibia/2011/Beukes
El Presidente de Namibia, Hifikepunye Pohamba, y su esposa, Penehupifo Pohamba, inauguraron una campaña orientada a reducir la prevalencia del VIH en todo el país.

Al inaugurar la campaña, el Presidente hizo hincapié en el papel vital que pueden desempeñar los hombres al atender al bienestar de sus parejas, hijos e hijas y agregó que lo que está en juego es nada menos que la salud de todo el país.

“No es suficiente que los hombres de Namibia satisfagan las necesidades básicas de sus familias, como la vivienda, los alimentos, el agua, y la electricidad. También deberían participar activamente en las cuestiones relacionadas con la salud, como la prevención de la pandemia del VIH/SIDA”, dijo el mandatario. “La salud no es un tema que se limite a las mujeres, sino que es una cuestión que atañe tanto a los hombres como las mujeres”.

El Presidente  estableció para Namibia la meta de lograr para fin de este año que la participación de los hombres en los exámenes del VIH aumente del 3% actual al 25%.

Mejorar los servicios

Namibia tiene una de las tasas más elevadas del mundo de prevalencia del VIH. El año pasado, por ejemplo, casi el 19% de las mujeres embarazadas vivía con el VIH.

El programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo de Namibia se inauguró hace casi 10 años, y gradualmente ha llegado a implementarse en 238 de los 335 establecimientos de atención de la salud del país. Gracias a ese programa reciben tratamiento unas 59.000 mujeres embarazadas por año.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Namibia/2011/Beukes
Elisabeth Nagula está infectada con el VIH. Cuando estaba embarazada de su hijo Nicolas, Elisabeth participó en el programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo de Namibia. El niño, de ocho meses, es seronegativo.

Sin embargo, contar con una cobertura amplia no siempre garantiza que las tasas de transmisión de la madre al hijo sean bajas. El grado de participación activa de los hombres en el tratamiento de sus parejas e hijos no es el único aspecto de la pandemia que requiere cambios.

Para que Namibia pueda conquistar el objetivo de contar para 2015 con una generación entera libre del VIH también será necesario mejorar la calidad de los servicios que se prestan.

Entre esas mejoras figuran que las mujeres que requieren tratamiento antirretroviral lo reciban a la brevedad posible, que se mejore la eficacia de los tratamientos profilácticos antiretrovirales y que se realice de manera metódica la prueba del VIH a los bebés entre seis y ocho meses después de su nacimiento.

La lactancia materna es lo mejor

La campaña que encabeza Penehupifo Pohamba,también difunde y fomenta las directrices sobre lactancia materna de la Organización Mundial de la Salud.

Esas directrices recomiendan que las madres infectadas con el VIH sólo amamanten a sus hijos hasta que cumplan seis meses, y que tanto ellas como los niños reciban al mismo tiempo tratamiento y profilaxis antirretroviral. Tras esos seis meses, los niños deberían comenzar a ingerir alimentos complementarios.

“No hay duda que la lactancia materna es lo mejor para todos los niños y todas las madres, incluso las madres infectadas con el VIH”, afirmó Ian Macleod, Representante de UNICEF en Namibia.Mediante el mejoramiento de la calidad general de los servicios que se ofrecen a las mujeres embarazadas que viven con el VIH e involucrando en el proceso a sus parejas, el gobierno de Namibia espera que el ejemplo de Elisabeth y Israel, que pueden criar un hijo libre de esa infección, termine siendo la norma, y no la excepción, para la población de este país africano.


 

 

Campaña contra el Sida


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