Salud

La neumonía

La neumonía provoca más muertes infantiles en todo el mundo que cualquier otra causa individual.

La neumonía es la causa individual del mayor número de muertes de niños y niñas en todo el mundo, ya que ocasiona anualmente la pérdida de más de dos millones de vidas de menores de cinco años, lo que equivale a una de cada cinco muertes de niños y niñas de esa edad. Además, alrededor de un millón de lactantes más mueren durante el periodo neonatal debido a infecciones graves, entre las cuales se cuenta la neumonía.

Fuente: Progress for Children, 2007

La prevención y el tratamiento de la neumonía pediátrica tiene importancia fundamental con respecto al logro de la meta correspondiente a la reducción de la mortalidad infantil de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sin embargo, sólo una de cada cuatro personas que tienen niños o niñas a su cargo sabe que la respiración entrecortada o laboriosa son los dos síntomas principales de la neumonía, que indican que el paciente debe recibir tratamiento inmediato. Pese a que en el mundo en desarrollo más de la mitad de los menores de cinco años presuntamente aquejados de neumonía son eventualmente tratados por el personal médico adecuado, esa proporción ha variado muy poco desde 2000.

Pese a que existen intervenciones eficaces para reducir la mortalidad debida a la neumonía, el número de niños y niñas que recibe esos tratamientos es limitado. Sin embargo, es posible incrementar la cobertura de tratamiento a un costo relativamente bajo. Según algunos cálculos, si todos los niños y niñas con neumonía recibieran tratamiento con antibióticos, se podrían salvar unas 600.000 vidas por año a un costo de unos 600 millones de dólares. Además, el número de vidas salvadas podría duplicarse hasta llegar a 1,3 millones si se prestaran con carácter universal tanto los servicios de prevención de la neumonía como los de tratamiento de esa enfermedad.

¿Cómo se previene la neumonía?

Para reducir el número de muertes infantiles es imprescindible prevenir que los niños y niñas se contagien la neumonía. Entre las principales medidas preventivas figuran el fomento de la nutrición adecuada (como el amamantamiento, el suministro de suplementos de vitamina A y el consumo de zinc); la reducción de la contaminación del aire en el interior de las viviendas y el aumento de las tasas de inmunización mediante vacunas que ayuden a prevenir que los niños se contagien infecciones que provocan la neumonía, como la Haemophilus influenza tipo b (Hib). Los niños y niñas infectados con el VIH tienen menos probabilidades de contraer neumonía si se les suministra el medicamento cotrimoxazol. Varios estudios recientes sugieren también que el lavado de las manos con jabón puede ayudar a reducir la incidencia de esa enfermedad.

¿Cómo se trata la neumonía?

El tratamiento inmediato de la neumonía con antibióticos adecuados durante el tiempo que sea necesario puede salvar las vidas de los niños y niñas amenazados. El cotrimoxazol y la amoxicilina son medicamentos muy eficaces contra los patógenos bacterianos que se emplean a menudo en los países en desarrollo para tratar a los niños y niñas con neumonía.

Nuevo enfoque de lucha contra la neumonía

Para reducir el número de muertes de niños y niñas debidas a la neumonía es necesario elaborar un nuevo enfoque que abarque tanto la prevención como el tratamiento. Las familias de los países más pobres, donde habita la mayor parte de los niños y niñas afectados por esa enfermedad, pueden no disponer de acceso fácil a los establecimientos sanitarios. En el caso de los padres y madres que no pueden alejarse de sus hogares para acompañar a sus hijos que requieren tratamiento, la internación en un establecimiento médico puede no ser una opción viable.  Si se desarrollara un enfoque basado en la comunidad eficaz se podría ofrecer tratamiento en los hogares, de manera que sería posible detectar y tratar oportunamente a los niños y niñas con neumonía. Resulta importante que la ampliación de los servicios de tratamiento basados en la comunidad no se implemente en forma aislada con respecto a las labores de ampliación de los tratamientos de las enfermedades diarreicas, del VIH/SIDA o el paludismo, todos los cuales son componentes fundamentales de los programas integrados en pro de la supervivencia infantil.

UNICEF y la OMS han dado a conocer directrices para el diagnóstico y tratamiento de la neumonía en los ámbitos comunitarios del mundo en desarrollo. UNICEF, la OMS y otros aliados elaboraron un Plan de acción mundial para la prevención y el control de la neumonía en el marco de una estrategia integral en pro de la supervivencia infantil con el propósito de ampliar las intervenciones integradas.


 

 

 

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La OMS y UNICEF presentan el Plan de acción mundial, 2 de noviembre de 2009

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