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AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

© UNICEF/NYHQ2010-0021/LeMoyne

Un muchacho se repone de un brazo roto en Puerto Príncipe, Haití, una lesión arrastrada durante el terremoto del 12 de enero que sacudió el país, de por sí el más pobre del hemisferio. Las emergencias continúan en Colombia y Haití, al tiempo que las crisis relacionadas con el clima han aumentado en toda la región.

Cuestiones críticas para la infancia y las mujeres

El Informe de Acción Humanitaria de 2010 se llevará a imprenta unos días después de que el devastador terremoto de magnitud 7,0 en la escala de Richter sacudiera Haití el 12 de enero. Este desastre, que afecta a aproximadamente 3 millones de personas, tiene graves consecuencias para mujeres y niños, que ya están luchando por su derecho a las necesidades básicas de agua, saneamiento, educación y protección contra la violencia.
UNICEF adelanta que las necesidades de emergencia para Haití y la región, detalladas en este informe, se revisarán y aumentarán significativamente conforme se esclarezca el grado de devastación causada por el terremoto y su repercusión en las mujeres y los niños.

En la región de las Américas y el Caribe se producen con frecuencia desastres naturales que pueden afectar anualmente hasta a 10 millones de personas. En 2009, el fenómeno meteorológico El Niño provocó graves sequías en las naciones centroamericanas de Guatemala, Honduras y Nicaragua, así como en la región del Chaco, que comparten Bolivia y el Paraguay. El Niño causó en esas regiones  situaciones de emergencia en materia de alimentación y nutrición. Por otra parte, en la Argentina, Bolivia, el Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Haití, Nicaragua, el Perú y el Uruguay se produjeron lluvias torrenciales e inundaciones, mientras que en Costa Rica y Honduras se registraron sismos que destruyeron la infraestructura y afectaron los medios de subsistencia de centenares de miles de personas vulnerables. Tanto en la costa del Océano Pacífico como en las regiones del Caribe de El Salvador, México y Nicaragua se registraron huracanes, y se teme que en 2010, con el regreso de El Niño, se desate una intensa temporada de huracanes. En Haití, los niños, niñas y mujeres aún sufren las consecuencias de la intensa temporada de huracanes de 2008, agravadas por la crisis económica y alimentaria mundial. En Colombia, el recrudecimiento de los conflictos armados en diversos puntos del país elevó aún más los altos niveles de desplazamiento y violencia por razón de género, especialmente en el caso de los niños, niñas y mujeres. La región también sufre los efectos del brote de la gripe A (H1N1), y es la zona del mundo con el mayor número de casos de esa enfermedad hasta la fecha.

Acción humanitaria planificada para 2010

En 2010, la Oficina Regional de las Américas y el Caribe de UNICEF continuará colaborando con las oficinas de países de la organización, con los gobiernos, con otras dependencias de las Naciones Unidas y con las ONG aliadas en materia de preparación para dar respuesta a las necesidades humanitarias de los niños, niñas y mujeres en situaciones de emergencia. La Oficina Regional también se propone mejorar los mecanismos necesarios para garantizar la prestación inmediata de apoyo operacional y ayuda técnica a los países cuya capacidad de respuesta se vea superada por la gravedad de las situaciones de emergencia por las que atraviesan. La Oficina Regional de las Américas y el Caribe también redoblará sus esfuerzos en materia de promoción de las medidas destinadas a reducir los peligros de desastres ante los gobiernos y aliados de la región, especialmente en los países más amenazados por las situaciones de emergencia. A continuación, los resultados que UNICEF espera obtener mediante sus intervenciones de emergencia:

Preparación y respuesta ante las situaciones de emergencia: La Oficina Regional de las Américas y el Caribe continuará buscando la manera de mejorar la capacidad de las oficinas de países, los gobiernos y otros aliados de brindar ayuda de emergencia de buena calidad a los niños, niñas y mujeres en materia de suministro de agua y saneamiento, higiene, educación, nutrición, servicios de salud y protección, así como de cumplir con las obligaciones que le corresponden a UNICEF en su carácter de líder de los grupos para esos sectores. Mediante la integración de los planes de alerta temprana y de la preparación para situaciones de emergencia, de continuidad de las operaciones y de creación de capacidad nacional en un proceso único y en una herramienta de planificación en línea, se creará un marco armonizado de “gestión del riesgo” que hará posible el mejoramiento de las respuestas oportunas a la situaciones de emergencia.

Apoyo técnico y operacional de emergencia: La Oficina Regional de las Américas y el Caribe  creará un mecanismo regional de respuesta rápida que podrá entrar en funcionamiento en las primeras 72 horas inmediatamente posteriores al comienzo de una situación de emergencia. De esa manera será posible distribuir los suministros y desplegar al personal técnico velozmente, y desembolsar rápidamente los fondos requeridos para respaldar la respuesta de los países ante las situaciones inesperadas de emergencia en gran escala. Este mecanismo operacional regional estará basado en las alianzas y empleará mecanismos interinstitucionales ya existentes.

Reducción de los riesgos de desastres: Se fortalecerán las labores de promoción de la reducción del riesgo de los desastres en toda la región en general, pero más específicamente en los países más amenazados por los desastres naturales, algunos de los cuales aún no han tomado las medidas básicas para reducir el riesgo de desastres de sus comunidades más vulnerables. Se hará hincapié en la colaboración con los aliados nacionales a fin de mejorar y aumentar la educación sobre el riesgo de los desastres y los sistemas de suministro de agua y saneamiento resistentes a los desastres.

Las necesidades de las Américas y el Caribe para cumplir con los Compromisos básicos para la infancia en situaciones de emergencia en 2010
Sector USD
Preparación y respuesta ante las situaciones de emergencia 800.000
Apoyo técnico y operacional de emergencia 500.000
Reducción de los riesgos de desastres 500.000
Total 1.800.000