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ESARO Reportaje sobre Somalia

© UNICEF Somalia/2009/Morooka

Dahaba sostiene a su hijo Alí, de 1 año, en un centro de salud de El-Berde, varias semanas después de que se recuperara de su desnutrición. Junto a más de 30 asociados internacionales y locales, UNICEF ha ampliado sus programas de alimentación terapéutica en el país.

ALIANZAS PARA SALVAR A LOS NIÑOS SOMALÍES AMENAZADOS POR LA DESNUTRICIÓN

EL-BERDE, Somalia, 24 de junio de 2009 – Desde muy temprano en la mañana, el centro terapéutico para pacientes ambulatorios de El-Berde se llena de madres con sus hijos e hijas. El personal del centro trabaja incansablemente, atendiendo a las madres que esperan en fila con sus bebés en brazos. Los agentes sanitarios pesan a cada niño, le miden y examinan la circunferencia de sus brazos para evaluar su estado nutricional y verificar los resultados del tratamiento que están recibiendo. También se le somete a revisaciones médicas para detectar otros problemas de salud que puedan agravar los efectos de la desnutrición.

El-Berde es un pueblo de la región de Bakool, en la zona meridional de Somalia, cerca de la frontera con Etiopía, que desde hace tiempo recibe un número creciente de personas desplazadas por el conflicto armado. El estado nutricional de los niños desplazados, especialmente el de los menores de cinco años, que son extremadamente vulnerables, es motivo de profunda preocupación.

El centro de alimentación terapéutica de El-Berde, donde se brinda tratamiento a los niños con desnutrición aguda grave, que pone en peligro sus vidas, funciona en las instalaciones de una clínica materna y pediátrica del Cuerpo Médico Internacional, una ONG aliada de UNICEF.

Frente al establecimiento, a la cabeza de una larga fila, una mujer llamada Dahaba explica que ha estado esperando que el personal del centro revise a su hijo Ali, de un año de edad. Los niños son el sector de la población de Somalia meridional más amenazado por la violencia, la inseguridad alimentaria, la pobreza y la escasez de agua potable que sufre actualmente la región. Dahaba comenta que unos pocos meses antes su hijo estaba peligrosamente débil.

“Cuando lo traje por primera vez, Ali estaba muy enfermo y debilitado”, recuerda la mujer. “Estaba tan delgado que yo dudaba de que fuera a sobrevivir. Pero ahora está mucho mejor, y hasta luce mucho mejor. El personal del centro me ha dicho que la semana próxima será la última vez que tengamos que venir para que le revisen”.

Tras examinar semanalmente a Ali, suministrarle raciones de Plumpy nut (un alimento terapéutico diseñado especialmente para el tratamiento de la desnutrición aguda grave, vitamina A y otros medicamentos) que aporta UNICEF, el personal del centro cree que Ali se ha recuperado completamente y puede ser dado de alta.

Sin embargo, y a fin de prevenir que Ali sufra una recaída, el niño será transferido a un programa de alimentación suplementaria que le suministrará raciones mensuales de alimentos combinados. Como parte de ese programa, que recibe apoyo de UNICEF, durante tres meses por lo menos se le realizarán exámenes mensuales de evaluación médica.

“Pese al deterioro de la situación en materia de seguridad, en los últimos dos años se han seguido ampliando las intervenciones sobre nutrición de UNICEF, ya que persisten las elevadas tasas de desnutrición infantil y hemos localizado nuevos focos de desnutrición aguda muy elevada”, afirma Fitsum Assefa, Especialista en Nutrición de la Oficina de UNICEF en Somalia. “Por otra parte, estas intervenciones han beneficiado a niños y niñas en situación tan desesperada que sus vidas corren peligro. Al mismo tiempo, en Somalia las necesidades son muy grandes y aún hay sitios donde los niños siguen teniendo un alto grado de vulnerabilidad y adonde no se puede llegar debido a la inseguridad y a las limitaciones impuestas a las organizaciones comunitarias en materia de acceso a la población”.

En los centros de tratamiento a pacientes ambulatorios, UNICEF y sus aliados colaboran en la prestación de un conjunto de servicios de prevención de la desnutrición grave y moderada, especialmente los que se ofrecen a niños como Ali y Ahmed. Esos servicios abarcan la alimentación terapéutica en los centros para pacientes ambulatorios, los servicios de estabilización de pacientes internados, los programas nacionales de alimentación suplementaria y las intervenciones ordinarias de alimentación.

En 2009, UNICEF aumentó de 235 a 400 el número de programas de alimentación terapéutica en Somalia, lo que no sólo superó en gran medida el objetivo que se había fijado para el año sino que posibilitó la prestación de esos servicios en las regiones más vulnerables de Somalia meridional. Esos exitosos resultados se lograron gracias a la colaboración de UNICEF y de más de 30 aliados locales e internacionales. Como resultado de esas alianzas, para fines de 2009, unos 150.000 niños y niñas que sufren desnutrición aguda o moderada grave habrán recibido tratamientos salvadores.