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ASIA Y EL PACÍFICO Reportaje sobre la República Popular Democrática de Corea

© UNICEF/Democratic People’s Republic of Korea/2009/O Song Guk

Especialistas en agua y saneamiento de UNICEF y funcionarios del Gobierno analizan el estanque que sirve de fuente de agua a 40.000 personas en el condado de Tongrim. Las mejoras en el abastecimiento del agua han reducido las enfermedades diarreicas.

UNA ALIANZA EN PRO DE UN NUEVO SISTEMA DE AGUA OFRECE TAMBIÉN SALUD Y ESPERANZA

República Popular Democrática de Corea, septiembre de 2009 - Tras subir por las escaleras con el Sr. Jong Yong Gyu y su hija Tung hasta el séptimo piso del edificio donde se encuentra el apartamento en que viven con el resto de su familia, resulta fácil comprender por qué padre e hija están tan entusiasmados por contar finalmente con agua corriente en la vivienda. Es que ya no tendrán que subir todos esos pisos cargando cubos de agua.

“Antes de que nuestro edificio contara con agua corriente, no teníamos acceso al agua en casa”, explica el Sr. Jong. “El edificio recibía agua durante las pocas horas en que había electricidad, pero teníamos que bajar a buscarla a la planta baja, y luego subirla por las escaleras”.
 
Pero hay una razón aún más importante por la que la familia está agradecida por el nuevo sistema de agua corriente. “Cuando no había servicio eléctrico era peor, porque en ese caso el edificio ni siquiera recibía agua”, agrega Tung. “Teníamos que ir a buscar agua al río. Pero el agua del río está contaminada, y por eso solíamos enfermarnos”.

El acceso al agua corriente comenzó a disminuir notablemente en la República Popular Democrática de Corea en el decenio de 1990. Al mismo tiempo, los ríos comenzaron a contaminarse mucho más debido al aumento de la población y a la descarga de desechos industriales. Los cortes de electricidad empeoraron aún más la situación, ya que obligaron a los pobladores a consumir agua de ríos y pozos, que a veces están contaminadas por los abonos y fertilizantes y los excrementos animales y humanos.

El nuevo sistema aprovecha la fuerza de gravedad para transportar el agua pura desde las cumbres de las montañas hasta los grifos de los hogares, escuelas y hospitales. El sistema emplea mecanismos y estructuras que no contaminan el medio ambiente y que no requieren electricidad.

UNICEF ha colaborado con las autoridades locales de gobierno y otros aliados en la instalación de sistemas eficientes de agua corriente alimentados por gravedad que surten de agua potable a centenares de miles de habitantes de 10 condados del país. El Ministerio de Gestión Municipal, la Academia Nacional de Ciencias, los Comités de Coordinación de los Municipios y otros aliados nacionales se encargan de la realización de evaluaciones e inspecciones y suministran personal calificado, mientras que UNICEF brinda recursos técnicos y capacitación en materia de diseño, instalación y vigilancia de los nuevos sistemas de suministro de agua.

El municipio donde vive la familia del Sr. Jong fue uno de los primeros que recibió agua potable directamente de las límpidas y abundantes fuentes en las montañas de Corea. Los efectos positivos del nuevo sistema para la salud de los niños saltan a la vista.

“Los niños se enfermaban a menudo, y a veces no podían ir a la escuela”, detalla la Sra. Yun Myong Ok, directora del principal jardín de infantes del país. “Aquí tenemos más de 400 niños y niñas, y antes de que se instalara el nuevo sistema de agua disponíamos de ese líquido en cantidades limitadas, de manera que no teníamos muchos recursos para que los niños estuvieran limpios. Muchas veces, por ejemplo, no podían lavarse las manos después de jugar en el patio o de ir al baño. Era un problema grave”.

“Pero la higiene de los niños ha mejorado notablemente desde que se instaló el nuevo sistema de agua corriente alimentado por la gravedad”, añade la Sra. Yun en tono complacido. “Los maestros pueden dedicarle más tiempo a los niños, porque no tienen que ir a buscar agua al río. También podemos enseñarles a lavarse las manos con más frecuencia porque disponemos de abundante agua”.

El Sr. Kim Chol Su, director del hospital central del municipio, también se refiere a los efectos de la nueva fuente de agua en el bienestar de los niños. “El verano es la peor estación del año en lo que respecta a las enfermedades diarreicas”, comenta. “En los meses de verano solíamos ver muchos casos de esas enfermedades, pero desde que el municipio cuenta con este nuevo sistema de suministro de agua hemos notado una importante reducción del número de casos, especialmente entre los niños y niñas”.

“El nuevo sistema de agua corriente también nos ha ayudado mucho en el hospital, donde se requiere gran cantidad de agua”, añade. “Necesitamos 110 litros por día para producir soluciones, como la glucosa. Necesitamos otros 200 litros diarios para cocinar. Y además de eso, el hospital necesita agua para higienizar a los pacientes, para limpiar las instalaciones y para lavar la ropa de cama. Ahora podemos usar toda el agua que necesita el hospital y que necesitan los pacientes. Para un establecimiento sanitario, eso tiene una importancia fundamental”.
El hospital que dirige el Sr. Kim Chol Su también recibe los equipos y elementos necesarios para la limpieza y mantenimiento de las instalaciones del hospital, que suministra el Ministerio de Salud Pública.

UNICEF continúa colaborando con el Ministerio de Gestión Municipal y otras organizaciones y expertos para aprovechar el agua pura que abunda en las montañas que cubren un 80% de la superficie de la República Democrática Popular de Corea y distribuirla en todo el país mediante el nuevo sistema de agua corriente alimentado por gravedad. En breve, ese Ministerio contará con la capacidad necesaria para diseñar y construir sistemas similares empleando sus propios recursos técnicos.