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ÁFRICA OCCIDENTAL Y CENTRAL República Centroafricana

© UNICEF/NYHQ2008-1506/Holtz

Unas hermanas hacen fila para recibir la vacuna contra el sarampión en un hospital de Bossangoa. Al menos una cuarta parte de la población de la República Centroafricana es víctima de los conflictos.

Cuestiones críticas para la infancia y las mujeres

La República Centroafricana continúa sufriendo los efectos de un prolongado conflicto armado que ha tenido consecuencias negativas para las vidas de miles de pobladores, especialmente en las región septentrional del país. Se calcula que por lo menos una cuarta parte de la población de la República Centroafricana ha sufrido los efectos de ese conflicto. Para mayo de 2009, en el país había unas 122.600 personas desplazadas y 91.800 refugiados retornados. Unos 128.500 ciudadanos de la República Centroafricana permanecían refugiados en países vecinos, principalmente en el Camerún y Chad. La prestación de ayuda a la población de la zona septentrional del país continúa siendo difícil debido al accionar de los bandidos y a los enfrentamientos entre los grupos armados y las fuerzas del gobierno. También constituyen graves obstáculos los frecuentes brotes de enfermedades epidémicas (especialmente en la región septentrional del país), el aumento del costo de los alimentos y otros artículos de primera necesidad y la escasez de recursos suficientes para satisfacer las necesidades humanitarias de la población.

Acción humanitaria planificada para 2010

En 2010, UNICEF continuará dando respuesta inmediata para salvar vidas en las regiones septentrionales del país que sufren los efectos del conflicto armado. Asimismo, en colaboración con el Gobierno de la República Centroafricana, las ONG aliadas y los demás organismos de las Naciones Unidas, UNICEF dará respuesta a las necesidades humanitarias de más de 600.000 pobladores de las zonas en conflicto, entre los que figuran 240.000 niños y niñas, así como a la población afectada por la desnutrición en la región suroccidental del país. El objetivo principal de esas actividades consistirá en garantizar el acceso a la salud y la nutrición, al agua potable, al saneamiento adecuado y a la higiene, además de fomentar la educación y la creación de espacios de aprendizaje acogedores para los niños y niñas, donde éstos reciban protección. UNICEF también se propone garantizar que se trate el problema de la preparación en materia de respuesta rápida a las situaciones de emergencia.

Salud y nutrición: UNICEF garantizará la coordinación eficaz del grupo para la nutrición y se encargará de que se brinde apoyo al desarrollo de mecanismos de vigilancia de la nutrición de los niños y niñas menores de cinco años en las zonas más apartadas y en las regiones más amenazadas por la desnutrición. UNICEF y sus aliados prestarán apoyo a los servicios básicos de atención de la salud y a los programas de alimentación terapéutica –entre ellos los de alimentación ambulatoria y de asistencia individualizada basada en la comunidad– por medio de 55 centros sanitarios localizados en las regiones afectadas.

Agua, saneamiento e higiene: Mediante la construcción de nuevas fuentes de agua, el mejoramiento de las letrinas domiciliarias y la rehabilitación de 300 fuentes de aguas ya existentes se garantizará el acceso al agua potable y las instalaciones de saneamiento básico de unas 120.000 personas, entre ellas las que asisten a escuelas y centros sanitarios. El grupo para el agua, saneamiento e higiene, que dirige UNICEF, también fomentará las prácticas higiénicas y la preparación para las situaciones de emergencia.

Educación: UNICEF garantizará que unos 240.000 niños y niñas sigan asistiendo a clases en las zonas afectadas por el conflicto armado, y que lo hagan en ámbitos adecuados para el aprendizaje de buena calidad. A tal fin, UNICEF brindará capacitación a maestros, padres y personas a cargo de los niños, suministrará materiales escolares, elementos para el desarrollo de los niños en la primera infancia y libros de texto, y apoyará el mejoramiento de los mecanismos de supervisión escolar.

Protección de la infancia: Mediante la creación de por lo menos 20 espacios acogedores para los niños se brindarán servicios de apoyo psicosocial y educación a unos 40.000 niños y niñas vulnerables en las zonas del país bajo control de los rebeldes. En la actualidad, se siguen llevando a cabo tratativas para lograr la liberación de unos 500 niños que forman parte de los grupos y las fuerzas rebeldes. Una vez liberados, esos niños y otros 1.500 que ya dejaron de participar en el conflicto armado recibirán acceso a servicios que facilitarán su reintegración a sus familias y comunidades.

VIH/SIDA: UNICEF y sus aliados incrementarán la capacidad de las comunidades vulnerables de reducir el peligro de contagio con el VIH en las zonas de emergencia. Con ese objetivo, se elaborarán medios y campañas de comunicación que alienten la modificación de los comportamientos referidos a la prevención, la atención y el tratamiento del VIH. Esas labores estarán dirigidas a más de 200.000 niños, niñas, adolescentes y mujeres, así como a las comunidades amenazadas en general, y se llevarán a cabo en las escuelas, centros juveniles y establecimientos de atención de la salud.

Resumen de las necesidades de emergencia de UNICEF para cumplir con los Compromisos básicos para la infancia en situaciones de emergencia en 2010
Sector USD
Salud 3.929.415
Nutrición 2.332.600
Agua, saneamiento e higiene 1.003.125
Educación 500.000
Protección de la infancia 3.375.850
VIH/SIDA 299.600
Cobijo/ Artículos no comestibles 877.000
Total 12.317.590