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ESARO UGANDA: REPORTAJE

© UNICEF Uganda/2008/Hyun

Niños con impedimentos auditivos de la escuela primaria Kangole utilizan máscaras con los nombres de amenazas y enfermedades infantiles. La actividad forma parte del inicio de la 'Campaña acelerada para la supervivencia infantil', que recibe apoyo de UNICEF.

ACELERAR LAS INTERVENCIONES QUE PUEDEN SALVAR VIDAS INFANTILES EN BENEFICIO DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE KARAMOJA

Con el rostro cubierto por unas máscaras hechas a mano en las que se han escrito los nombres de enfermedades infantiles, un grupo de niños y niños sordos afiliado a la unidad de educación especial de la escuela primaria de Kangole, realizó una presentación el 1 de octubre de 2008 en el contexto de la puesta en marcha, con ayuda de UNICEF, de una campaña acelerada para la supervivencia infantil en la subregión de Karamoja, en el nordeste de Uganda.

Estos niños y niñas, procedentes de la aldea de Namuduka, en el distrito de Moroto, uno de los cinco distritos de Karamoja, emplearon el lenguaje de signos para comunicar mensajes de solidaridad con el propósito de abordar las enfermedades prevenibles. "Participemos juntos en la batalla e invitemos a la comunidad a acompañarnos en nuestra lucha contra los elevados índices de mortalidad", dijeron.

¿Por qué esta campaña? Simplemente porque Karamoja es uno de los peores lugares para la infancia que hay en Uganda.

La mortalidad de menores de cinco años de Karamoja se sitúa en 174 muertes por cada 1.000 nacimientos vivos, en comparación con la cifra de 137 correspondiente al resto de Uganda, y la mortalidad de bebés se sitúa en 105 en comparación con la cifra registrada a escala nacional, de 76. Al menos un niño o niña de cada 10 padece malnutrición grave. Menos del 4% de los hogares cuentan con los dos mosquiteros tratados con insecticida que se necesitan para la prevención y la lucha eficaz contra el paludismo, y menos del 6% tienen un mosquitero, en contraste con el objetivo regional de que el 60% posean al menos dos. Esta subregión se enfrenta también a una situación crónica de malnutrición que, en combinación con unos indicadores de salud precarios y con una carga de morbilidad persistentemente onerosa, agrava la vulnerabilidad de la infancia.

La escasez extrema en el acceso y la utilización de servicios básicos de salud, nutrición y educación, así como los factores culturales, los hábitos inadecuados en lo que se refiere a la búsqueda de atención médica, la inseguridad y un estilo de vida pastoril y nómada en su mayoría, sitúan a Karamoja muy por detrás del resto del país en lo que se refiere a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativos a la salud y la nutrición. De ahí la necesidad de acelerar y ampliar las intervenciones de supervivencia infantil de alcance comunitario y de gran repercusión, como por ejemplo una planteamiento basado en la organización de campañas para reducir los indicadores básicos a unos niveles aceptables, aproveche los progresos alcanzados y, a largo plazo, fortalezca los vínculos con los servicios de educación primaria y protección de la infancia.

A lo largo del mes de octubre, UNICEF colaboró con el Gobierno de Uganda en los cinco distritos de Karamoja (Moroto, Kotido, Nakapiripirit, Kaabong y Abim) para inmunizar a 88.000 niños y niñas menores  de cinco años contra la polio y a 80.000 contra el sarampión, administrar vitamina A a 186.000 niños y niñas, y tabletas antiparasitarias a 163.000, vacunar a 232.000 mujeres en edad reproductiva (entre 15 y 49 años) contra el tétanos materno y neonatal, repartir dos mosquiteros tratados con insecticida para cada hogar, y detectar y remitir a tratamiento a todos los niños y niñas con malnutrición aguda. Además, la campaña promovía el lavado de las manos con jabón, la lactancia materna como método exclusivo de alimentación y la adopción de otros hábitos saludables a escala comunitaria. Se espera que estas intervenciones sencillas y rentables mejoren de forma drástica la salud y el estado nutricional de los niños y niñas de esta subregión, y que a largo plazo sienten las bases para el desarrollo continuado de la región. Las zonas de más difícil acceso y las que presentaban una peor situación fueron objeto de especial atención.

Con motivo de esta campaña UNICEF movilizó a una red de aliados, entre ellos el Ministerio de Salud, el Ministerio del Agua, la Tierra y el Medio Ambiente, el Ministerio de Educación y Deportes y el Gobierno Local; miembros del Parlamento, dirigentes religiosos y culturales, miembros de la sociedad civil, y organismos afiliados a las Naciones Unidas (el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud).

"A través de esta campaña reafirmamos el derecho de todos los niños y niñas ugandeses a crecer en un entorno que salvaguarde su derecho a sobrevivir y progresar, una responsabilidad que recae directamente sobre los hombros de cada uno de los miembros de la sociedad", dijo el Representante de UNICEF en Uganda, Keith McKenzie. "La campaña significó también un esfuerzo por disipar las densas nubes de la incomprensión que se ciernen sobre Karamoja a fin de no continúen oscureciendo el firme progreso de Uganda hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio", añadió.