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ESARO ERITREA: REPORTAJE

© UNICEF Eritrea/2008

Un médico mide la circunferencia superior del brazo de un niño para comprobar si está desnutrido. Alrededor de 85.500 niños y niñas corren peligro de desnutrición en Eritrea.

SALVAR A UNA GENERACIÓN DE NIÑOS Y NIÑAS ERITREOS A TRAVÉS DE UNA NUTRICIÓN ADECUADA

Son las siete de la mañana. La clínica es un enjambre de actividad; las mujeres van llegando de todos los rincones de la aldea al modesto edificio, y todo es una algarabía de parloteo y colorido. Entre el ruido de las conversaciones, un niño llora, otro estornuda y unas cuantas mujeres se hacen bromas entre sí. En el exterior se oye rebuznar a un burro, conforme una carreta se aproxima para dejar a una mujer con sus tres hijos. Hay quienes acuden en carreta, otros lo hacen a pie. Llega también una abuela muy anciana con un niño muy pequeño a sus espaldas. Parece débil y cansada. Hawa ha caminado durante dos horas desde su aldea de Tsawra para traer a su nieta al centro de salud, donde se ha puesto en marcha una iniciativa para administrar vitamina A. "Agarré al bebé y vine hasta aquí para que pudieran darle la vitamina. Tenía que ayudar a mi hija porque está enferma", dice.

Dado que cerca del 80% de la población vive del pastoreo y la agricultura, la carga de criar a los hijos e hijas recae principalmente en las mujeres, ya que los hombres suelen estar ocupados trabajando el campo y atendiendo el ganado. Para muchas mujeres como Hawa es un deber llevar a los niños y niñas para que reciban suplementos de vitamina A y otros servicios de salud. Sin embargo, aunque el centro de salud está a rebosar con motivo de esta campaña, la realidad de la situación nutricional del país es no es óptima.

Según las encuestas nutricionales practicadas por el Ministerio de Salud, la desnutrición global aguda de los niños y niñas menores de cinco años se situaba entre el 11% y el 21% en 2005-2006, lo que alude en especial a las deficiencias de micronutrientes que afectan a estos niños y niñas, a saber: yodo (25%), hierro (34%) y vitamina A (42%). La deficiencia de vitamina A supone un grave riesgo para la salud y la supervivencia de las madres, los niños y las niñas. Los efectos van mucho más allá de la ceguera: en la actualidad se sabe que la deficiencia aumenta el riesgo de que el niño o niña muera de enfermedades como el sarampión y la diarrea, que son causa de una tercera parte de las muertes de menores de cinco años que se producen en Eritrea. Los suplementos de vitamina A son un medio muy rentable de mejorar la salud de la infancia. Cada cápsula de vitamina, que cuesta menos de 1 Nafka (0,06 céntimos de dólar), puede incrementar las posibilidades de supervivencia del niño o la niña hasta en un 25%. De hecho, en los países en los que la mortalidad entre los niños y niñas de corta edad es elevada, los suplementos de vitamina A pueden constituir la intervención de supervivencia infantil más rentable.

En el centro de salud se administra a los niños y niñas unas cuantas gotas de vitamina A. También se prestan otros servicios en el contexto de esta campaña, como la práctica de pruebas de detección de la malnutrición midiendo el contorno del antebrazo. Estos servicios se valoran muchísimo, ya que reducen el número de viajes que los habitantes tienen que hacer al centro de salud. "En comparación con cómo eran las cosas antes, se ha mejorado mucho. Desde mi experiencia puedo decir que estas visitas son muy útiles", afirma Hawa.

Desde junio de 2006 UNICEF ha estado ayudando al Gobierno de Eritrea a poner en marcha esta campaña de vitamina A dos veces al año, logrando una cobertura de más del 90%. En el pasado, con el objeto de llegar a la mayor cantidad posible de personas, estas campañas incluían vacunaciones contra el sarampión y el tétanos toxoide así como campañas de fomento del lavado de las manos con jabón y de atención al recién nacido. Para cada campaña UNICEF adquiere cápsulas de vitamina A suficiente para abarcar a cerca de 400.000 niños y niñas de entre 6 y 59 meses. A fin de llegar a los lugares más remotos de Eritrea, con apoyo de UNICEF se llevaron a cabo campañas intensivas de movilización e información a escala comunitaria dirigidas a informar a las comunidades acerca de la importancia de administrar suplementos de vitamina A. Se emplearon burros y camellos para transportar suministros a todos los niños y niñas comprendidos en la iniciativa, en especial a aquellos que vivían en zonas montañosas de difícil acceso.

A fin de abordar la malnutrición infantil, el Ministerio de Salud está prestando servicios de alimentación terapéutica y suplementaria dirigidos a los niños y niñas que padecen malnutrición grave y moderada. En la actualidad existen 53 centros de alimentación terapéutica en todo el país y 61 centros de alimentación terapéutica de ámbito comunitario en cuatro regiones, entre ellas Debub. UNICEF y el Ministerio de Salud están ampliando el número de centros de alimentación terapéutica y suplementaria. Con el apoyo de UNICEF, el Ministerio de Salud continúa suministrado los alimentos terapéuticos y suplementarios necesarios así como medicamentos esenciales.

Conforme Hawa y su nieta salen del edificio para regresar caminando a casa bajo el sol abrasador, la enfermera la anima -a ella y a otras mujeres- a que hablen a sus vecinos acerca de los beneficios de llevar a los niños y niñas a la clínica. Sólo su compromiso puede garantizar la salvación de una generación entera de niños y niñas eritreos.