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ASIA Y EL PACÍFICO TIMOR-LESTE: REPORTAJE

Tratando de llegar a los niños vulnerables de Timor-Leste

© UNICEF Timor-Leste/2007/Leonardi

Niños colaboran en la creación de un mural en una comisaría de policía donde una unidad especial investiga presuntos delincuentes juveniles o crímenes contra los niños, en Dilli. UNICEF proporciona formación y apoyo en materia de derechos de la infancia.

Entrar en una comisaría puede ser una experiencia desalentadora para cualquier niño. Sin embargo, en Dili, los agentes de la Unidad de Personas Vulnerables (UPV) de la Policía timorense ofrecen una calurosa bienvenida, además de un patio exterior de recreo y una sala de interrogatorio amiga de la infancia.

“Antes teníamos que esforzarnos más para que los niños se sintieran a gusto, pero ahora, con los juguetes, los lápices de colores y los libros, se sienten más cómodos para hablar con nosotros,” afirma Natercia Babo de Jesus, agente de policía de la UPV.

A principios de agosto, el personal de UNICEF y niños de diversos grupos se reunieron para pintar y decorar la comisaría. Muy pronto, las paredes se cubrieron de alegres decorados de animales, flores, el mar, estrellas y luna; también aparecieron huellas de manos multicolores de los niños en los muros exteriores del centro.

Dentro de la sala de interrogatorios, un gran mural en el que Marta había dibujado el icono de UNICEF Timor-Leste junto a un arco iris de colores. Esta sala, junto con los juguetes y materiales de dibujo de UNICEF, permitirá a los agentes de policía interrogar en un entorno cálido y acogedor a niños que han sido víctimas y testigos y a presuntos agresores juveniles. La mayoría de las víctimas de abuso están demasiado avergonzadas o asustadas para presentar quejas; la comisaría amiga de la infancia se propone tratar este problema.

“Capacitamos a los agentes para que tranquilicen a los niños y se ganen su confianza antes de empezar cualquier interrogatorio, hablando sobre cosas que les interesan o bien jugando o dibujando,” afirma Ann Linnarsson, Oficial de Protección de la Infancia de UNICEF. “De manera que esta sala es el lugar idóneo para alejarse de las investigaciones y asegurar un buen comienzo.”

UNICEF viene trabajando con la UPV desde 2004. Esta Unidad, integrada por agentes de policía del país y de las Naciones Unidas, está especializada en investigaciones de casos de violencia de género y otros delitos cometidos contra mujeres y niños. UNICEF ha brindado capacitación sobre los derechos de la infancia, las técnicas de investigación amigas de la infancia y las leyes y los procedimientos en el sistema de justicia. Este año presta asistencia a la UPV con asesoramiento legal y orientación técnica para ayudarles a ultimar las Reglas de Procedimiento en los casos que afectan a niños, de acuerdo con las leyes y marcos internacionales y timorenses.

“Cuando estaba pintando al lado de un niño, me preguntó si esto era una cárcel para niños,” señala Lauren Rumble, especialista en protección infantil de UNICEF. “Esto se debía a que la mayoría de los timorenses sólo tienen conocimiento de la cárcel para niños y nunca han visto una comisaría amiga de la infancia como ésta. Apoyaremos a las UPV en otros distritos para establecer comisarías amigas de la infancia similares,” afirma Rumble.

El ambiente acogedor mereció la aprobación de los niños que ayudaron a decorar el lugar. “Espero poder venir a la comisaría para contar lo que me ha ocurrido, comer y entretenerme con los juguetes… para poder jugar con otros niños y olvidar nuestro trauma y nuestras dificultades,” afirma Francisca Amaral, de 12 años. Para Zaquel Pinto, de 13 años, “éste es un lugar alegre.”

Lugares alegres es lo que justo ahora añoran los niños timorenses. Desde abril de 2006, el país ha tenido que hacer frente a brotes de violencia; miles de niños se han visto afectados por el desplazamiento generalizado de la población, al tiempo que muchos han sido reclutados por grupos armados o bandas criminales. Más de un año después, muchos siguen viviendo en campamentos para desplazados y comunidades de acogida, y carecen de salud adecuada, agua, saneamiento y educación.

“Las mujeres y los niños son las víctimas fundamentales de la violencia y el conflicto de Timor-Leste. Los agentes de la UPV son la defensa de primera línea para la protección de mujeres y niños, encargados de facilitar su acceso a los servicios de atención y apoyo y ayudar a las víctimas a ejercer su derecho a la justicia,” afirma Rumble. “La UPV constituye un valioso recurso para los timorenses y ha de dotarse de los recursos humanos y financieros necesarios para que continúe su importante labor.”

Aunque se han realizado avances, es necesario hacer más para que las comunidades tomen conciencia del derecho de los niños a la justicia, y de dónde y cómo denunciar violaciones de los derechos de los niños. Siguen elaborándose nuevas leyes y políticas para la protección de los niños. Se necesita urgentemente fortalecer las capacidades de los profesionales legales y de seguridad para ayudar a aplicar estos principios sobre el terreno.

UNICEF está apoyando al Gobierno para evaluar la gestión y las operaciones de la UPV, de manera que sus servicios puedan ser objeto de mejoras. El programa de protección de la infancia de UNICEF se propone construir un entorno de protección en los ámbitos nacional y comunitario, e incluye un apoyo técnico más amplio al Gobierno y a la policía para ayudar a hacer valer el derecho de los niños a la justicia y para prestar servicios de apoyo puntuales a las víctimas infantiles.